CÁNCER CERVICAL Y VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

 

CÁNCER CERVICAL

Y VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

 

Cada año se diagnostican aproximadamente medio millón de nuevos casos de cáncer cervical invasor, casi la mitad de éstos en mujeres que nunca se han sometido a pruebas de detección. A nivel mundial, más de 250 mil mujeres mueren cada año a causa de esta enfermedad. Las tasas más altas de incidencia y mortalidad de presentan en África subsahariana, América Latina y en el sur de Asia.

En general, las tasas de mortalidad en los países en desarrollo son cerca de cuatro veces mayores que las de los países industrializados: entre el 80% y el 85% de las nuevas muertes producidas por el cáncer cervical ocurren en países en desarrollo. En estos países, el cáncer cervical afecta generalmente a las mujeres que tienen varios hijos en edad escolar y su muerte tiene un tremendo impacto negativo en su entorno social.

 

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)

 

Casi todos los casos de cáncer cervical están asociados al VPH, que corresponde a un virus ADN, que infecta tejidos específicos, es de alta prevalencia y fácil transmisión. El VPH es la infección de transmisión sexual (ITS) más común y no existe tratamiento para ella.

En la actualidad, se estima que aproximadamente 630 millones de personas en todo el mundo podrían estar infectadas con el VPH; la infección afecta a más mujeres que hombres. En los Estados Unidos cerca del 40% de las mujeres jóvenes se infectan con el VPH dentro de los 3 primeros años de haber iniciado su vida sexual. A nivel mundial, entre el 50% y el 80% de las mujeres sexualmente activas se infectan con el VPH, al menos una vez en la vida. Por lo general, las mujeres contraen el VPH en el período que va desde los últimos años de la adolescencia hasta los inicios de los 30, observándose que el punto más alto de la infección por VPH coincide con el inicio de la vida sexual en las niñas y las mujeres jóvenes menores de 25 años. La mayoría de las veces, el cáncer cervical se detecta mucho después, generalmente después de los 40 años, alcanzando una incidencia máxima cerca de los 45 años. Transcurre un largo tiempo entre la infección y el desarrollo del cáncer invasor.

 

LA INFECCION DE VPH Y LA PROGRESION A CANCER

El cáncer cervical se inicia con la infección por VPH. Muchas infecciones se resuelven de manera espontánea, sin síntomas, pero la infección persistente con varios tipos de virus de alto riesgo puede producir anormalidades cervicales pre-cancerosas y lesiones intrapiteliales cervicales de bajo grado. De las mujeres infectadas con tipos de VPH de alto riesgo, entre el 5% y el 10% desarrolla una infección persistente por VPH y, por lo tanto, un mayor riesgo de presentar lesiones cervicales pre-cancerosas. Si no son tratadas, las lesiones pre-cancerosas pueden progresar a cáncer cervical invasor.

 

FACTORES DE RIESGO

 

En las mujeres, el riesgo de contraer la infección por VPH se ve afectado principalmente por la actividad sexual, en particular por la conducta sexual de su pareja o parejas. No obstante, la infección por VPH difiere de otras ITS, en el hecho de que la infección por VPH puede ocurrir incluso cuando ha habido sexo sin penetración (por ejemplo, cuando la eyaculación se produce muy cerca de la vagina). El primer coito a temprana edad constituye un factor de riesgo para la infección por VPH ya que un cuello uterino que no se ha desarrollado posee un epitelio inmaduro, que puede ser penetrado más fácilmente por el virus. Otros factores que contribuyen a la infección por VPH incluyen haber tenido el primer parto a una edad temprana y haberse infectado por VIH u otras ITS (por ejemplo, virus del herpes, o Chlamydia trachomatis). En el caso de los hombres, los factores de riesgo para la infección por VPH incluyen tener múltiples parejas sexuales, tener parejas del mismo sexo y no estar circuncidados.

 

PREVENCIÓN PRIMARIA

La prevención oportuna de la infección se logra evitando la exposición al virus a través de la abstinencia sexual o la monogamia mutua durante toda la vida; el método será exitoso, siempre y cuando ambos miembros de la pareja -no solo uno- sean sistemáticamente monógamos y no se hayan infectado previamente. Los condones proveen solo un 70% de protección frente al VPH si son usados en cada relación sexual. Otro método de prevención primaria es la inmunización contra el VPH con vacunas, de las cuales existen en el mercado una bi-valente que protege para virus de alto riesgo como lo son 16 y 18. Por otra parte otra tetra-valente que protege contra 4 tipos de virus, dos de bajo riesgo (6-11) y dos de alto riesgo (16-18).

 

PREVENCIÓN SECUNDARIA: PRUEBAS DE DETECCIÓN, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

 

La prevención secundaria se logra por medio de pruebas de detección y tratamiento de las lesiones pre-cancerosas que se identifiquen. Las estrategias de detección de cáncer cervical están dirigidas a las mujeres sexualmente activas -o que alguna vez lo fueron- con el objetivo de determinar si enfrentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer cervical. Esta determinación se logra mediante el examen de las células del cuello uterino que han sido exfoliadas mediante el frotis de Papanicolau (Pap), la inspección visual de la capa superficial del cuello uterino, o la detección de ADN de VPH

 

PRUEBAS DE CITOLOGÍA

Desde su introducción hace más de 50 años, el frotis de Pap, también conocido como frotis cervical, ha sido utilizado en todo el mundo para identificar lesiones precancerosas, con el fin de tratarlas o hacerles seguimiento. En los países industrializados los resultados de las pruebas de detección de rutina mediante frotis de Pap han sido notables; y desde 1960 el procedimiento ha contribuido a reducir entre un 70% y 80% la incidencia de cáncer cervical en los países desarrollados. No obstante, el nivel de éxito puede variar incluso en los países industrializados. Por ejemplo, en Estados Unidos, donde ha habido una disminución general en el total de casos de cáncer cervical, las tasas siguen siendo altas en las áreas más pobres.

 

Se estima que aproximadamente el 75% de las mujeres en los países industrializados se han realizado pruebas de detección en los últimos cinco años. Por el contrario, estudios realizados en India y estimaciones de Kenya revelaron que solo el 1% de las participantes se había sometido alguna vez a pruebas de detección, a pesar de los numerosos esfuerzos por mejorar los programas de detección.

 

LIMITACIONES DE LA CITOLOGÍA

 

Una única prueba de citología cervical tiene como resultado una alta tasa de falsos -negativos- es decir, carece de sensibilidad, por lo que se hace necesario repetir la prueba. Los resultados erróneos del frotis de Pap pueden deberse a la técnica de toma de muestra o a la variabilidad asociada a la monotonía y subjetividad de tener que procesar una gran cantidad de muestras. Además, la necesidad de visitas médicas de seguimiento para mostrar los resultados y manejar cualquier anormalidad puede afectar de manera negativa las tasas de tratamiento.

AVANCES EN CITOLOGÍA                                                

 

Los esfuerzos de los últimos diez años por mejorar el frotis de Pap incluyen el desarrollo de citología de base líquida, que utiliza una pequeña cantidad de fluido para preservar las células obtenidas del cuello uterino y automatiza el proceso de preparación de los frotis. Este método hace más eficiente el trabajo de laboratorio y disminuye varios problemas tales como una fijación deficiente, un extendido celular irregular, la presencia de residuos, y el uso de artefactos para secar con aire. Sin embargo, en algunos países, este método aumenta el costo de la prueba de Pap, no ha demostrado ser preciso y requiere instrumentos adicionales, lo que significa que podría no ser adecuado para usarse en comunidades de escasos recursos.

 

COLPOSCOPIA

 

La colposcopía es un procedimiento médico consistente en la observación microscópica del epitelio cuello uterino, paredes vaginales así como entrada a la vagina, que permite identificar lesiones precancerosas con gran precisión. Este procedimiento permite realizar con mayor exactitud y seguridad la prueba de Papanicolaou o toma de biopsias ante la presencia de lesiones sospechosas en el cuello uterino. De aquí la importancia de realizarse la citología (Papanicolaou) anual y de haber indicación la Colposcopia como prevención secundaria.

 

 

 

Dr. Jesús Portillo Reyes

Ginecólogo-Oncólogo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *