LA MENOPAUSIA, ETAPA DIGNA DE LA MUJER

 

LA MENOPAUSIA, ETAPA DIGNA DE LA MUJER

La menopausia es una condición fisiológica que toda mujer pasa con síntomas o sin ellos y se presenta en diferentes edades de acuerdo a la mujer. Los síntomas puedes ser leves, moderados o severos.

La menopausia es la etapa en la que los ovarios descontinúan su función, causando que la mujer deje de tener ciclos menstruales por el resto de su vida. La menopausia es referida en ocasiones como el cambio de vida, o simplemente el cambio. Los ovarios dejan de ovular y de producir las hormonas femeninas estrógeno y progesterona

Cuando llega la menopausia hay dos posibilidades: que el periodo termine en poco tiempo o de forma gradual, al ir disminuyendo la producción de óvulos y con menor frecuencia, lo más común es que se presenta entre los 45 y 50 años. Cuando se presenta en forma gradual puede durar de 2 a 3 años o prolongarse hasta los 12, situación que es crítica para la mujer sobre todo porque a pesar de la condición, debe seguir con toda su rutina de vida. Los cambios hormonales producirán alteración en la intensidad, frecuencia de los periodos menstruales y cantidad de flujo, así como en otras partes del cuerpo.

Las mujeres cuyos ovarios se extirpan mediante cirugía por algún padecimiento o dejan de funcionar por otras razones, también pasan por la menopausia, pero de forma mucho más repentina.

Una de las partes más afectadas en esta etapa y que más nos preocupa es la piel. Por la deficiencia de hormonas la piel se torna seca, pierde su elasticidad, se acentúan las líneas de expresión, por llamarlas así, y se hace susceptible a presentar lesiones alérgicas o simplemente se altera por el contacto de alguna sustancia que normalmente no nos afectaba y ahora sí por la sensibilidad, sobre todo en las regiones íntimas, en ocasiones hasta el roce de la ropa o prendas muy apretadas pueden producir lesiones en esa zona.

La recomendación es el baño diario para hidratar la piel con agua tibia, no muy caliente, ya que ésta elimina los aceites naturales de la piel y contribuye a la resequedad, la utilización de cremas hidratantes que pueden probarse en zonas como la cara anterior del antebrazo y ver si no hay una reacción irritante y, en su caso, no utilizar.

El cabello también puede ser afectado, se deshidrata, se cae sin razón aparente y se hace quebradizo, tratar de mantenerlo lo más corto posible para que los nutrientes se concentren y fortalezcan el cuero cabelludo.

El estado de ánimo puede alterarse y esta alteración se acentúa cuando se acercan los días en que alguna vez se presentaba el periodo, algunas personas le llaman el reconocimiento, solo debemos concientizar que esa es la razón y que será pasajera. Algunas mujeres caen es estados de depresión, otras en una condición de euforia y su libido (deseo sexual) puede verse alterado. En estos casos extremos lo mejor será consultar a un médico especialista para ver la opción de tratamiento de sustitución de hormonas, que tiene sus implicaciones y su administración es muy especial para cada paciente, sobre todo por los efectos colaterales que se presentan como el cáncer de mama.

Con todas estas alteraciones a tan diferentes niveles, ¿cómo podemos elegir la mejor alimentación para esta etapa? Tomando en cuenta que la falta de hormonas repercute en la movilización de la grasa y se tiende a subir de peso y elevar los niveles de colesterol, es necesario llevar una alimentación baja en grasas y baja en calorías.

Aumentar los alimentos de origen vegetal, debido al efecto de los fitoestrógenos o estrógenos vegetales y la cantidad de fibra y otros componentes que ayudan a regular el colesterol sanguíneo y otorgan un alto contenido de vitaminas. En estos alimentos se incluye la soya para sustituir la proteína de las carnes rojas que además tiene el mayor número de fitoestrógenos que cualquier otro vegetal.

Para proteger la salud de los huesos, la alimentación deberá ser rica en Calcio, vitamina D, vitamina K y magnesio. La cantidad de calcio recomendada para adultos mayores de 19 años es de 1000 Mg/día. La principal fuente de calcio son los lácteos y, de ellos, los desnatados y semidesnatados aportan 300 Mgr. de calcio al día con un riesgo mucho menor de agregar grasa a la dieta.

De algunos alimentos con calcio podemos mencionar:

Leche y yogures, queso, sardinas en aceite, salmón en conserva con espinas, almendras tostadas, semillas de ajonjolí, sustitutos de soya como tofu enriquecido con sulfato de calcio.

La Vitamina D es un elemento imprescindible para nuestra absorción del calcio desde el estómago y su aplicación al organismo. También actúa como una hormona en el cuerpo y tiene muchas más aplicaciones que se van descubriendo a diario en el mundo médico.

Podemos obtenerla del pescado (arenque, salmón, aceite de hígado de bacalao, ostras, atún, sardinas en lata, etc.) o de los baños solares además, por supuesto, de los suplementos vitamínicos.

La Vitamina K es vital para una correcta coagulación de la sangre. Podemos encontrarla, por lo general, en las hortalizas de hoja verde y determinadas lechugas y aceites vegetales. También está muy presente en el hígado de vaca, el té verde, el brécol (brócoli), la col rizada, espinacas, repollo, los espárragos y la lechuga de hoja oscura.

La clorofila, el elemento que colorea las hojas de verde de los vegetales, es la que aporta la vitamina K al organismo.

La vitamina A es necesaria para fortalecer la piel en esta fase de la mujer y la podemos encontrar en la zanahoria, betabel, y sobre todo el mango que contiene la máxima cantidad de esta vitamina que cualquier otra fruta o verdura.

Es importante el consumo de sal, por la retención de líquidos en el tejido y el aumento de peso, se puede utilizar un sustituto de sal y evitar los alimentos o embutidos muy salados así como los refrescos que contienen una gran cantidad de sodio que no es perceptible al paladar.

El Magnesio es importante para todos nuestros órganos. Sobre todo para el corazón, los músculos y los riñones. Asimismo, configura un elemento esencial de la composición de los dientes y los huesos. Pero, sobre todo, activa enzimas, contribuye a la producción de energía y sirve para distribuir el calcio por nuestro cuerpo, así como el cobre, cinc, potasio, y la vitamina D, además de otros nutrientes.

Buenas fuentes de magnesio son el tofu, las legumbres, los cereales integrales, las hortalizas de hoja verde, el salvado de trigo, los piñones, los frutos secos del Brasil, las almendras y la harina de soya. También lo contienen muchas plantas aromáticas, algas marinas y/o especias como el cilantro, el eneldo, la semilla de hinojo, la de comino, el estragón y la mejorana.

Para complementar esta dieta ideal para la mujer que cursa con la menopausia, recomendamos también hacer ejercicio físico que mejorará nuestro estado de ánimo, así como la actividad intelectual, mantener la mente ocupada en asuntos creativos y recreativos que estimulen la memoria.

Finalmente, la administración de hormonales como lo dijimos antes debe ser indicado por un especialista, para controlar los síntomas como los calores y sudoraciones nocturnas, éstas pueden ser de administración sistémica en pastillas o locales en crema.

Como es una etapa de la vida, inevitable, lo mejor será cursarla con dignidad, ánimo, ejercicio y, sobre todo, una buena alimentación.

 

DRA. ROSA ALICIA LUNA V. GOMEZ

 

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