MARZO: EL MES DEL CÁNCER DE COLON Y RECTO

 

MARZO:

EL MES DEL CÁNCER DE COLON Y RECTO

La Incidencia del Cáncer del Colon (Intestino grueso) y Recto, ha venido creciendo paulatinamente en los últimos años en diferentes regiones del mundo, en diferentes razas y en grupos de edad más jóvenes cada vez, de hecho, es uno de los tipos de Cáncer con mayor índice de crecimiento en frecuencia en todo el planeta.

En México y particularmente en Baja California, el creciente número de casos sucede tanto en hombres como en mujeres.   En el hombre es tan frecuente, que ya está en segundo lugar, solo por detrás del Cáncer Prostático.  En la mujer ocupa el tercer puesto en incidencia, solo por detrás del Cáncer de Mama y del Cérvix Uterino (CACU); de hecho porcentualmente hablando, las mujeres tienen un ritmo de crecimiento mayor que los varones para los tumores del Colon y Recto, al grado de prácticamente equiparar su frecuencia en ambos géneros, es decir casi 1 : 1.

Sabemos que por desgracia en nuestro país existe un franco sub-registro estadístico en muchas enfermedades, por supuesto, los diferentes tipos de Cáncer no son la excepción, no obstante, algunos datos pueden ser representativos: INCan (Instituto Nacional de Cancerología) en sus reportes más recientes (2014), nos habla de un incremento del 40% en el número de casos atendidos por cáncer Colo-Rectal, datos compatibles con las últimas cifras oficiales del INEGI (2012) y en donde se publican 4,056 defunciones por esta enfermedad, alrededor de un 40% más que 4 años atrás.

Si nos situamos en el contexto mundial, los datos de Globocan (2012), ubican al Cáncer de Colon y Recto en el 2º. lugar de frecuencia en el mundo con 614,304 pacientes y lo asocian a su vez como responsable de la 3ª. causa de mortalidad con 320,250 defunciones anuales en nuestro planeta, lo que nos muestra claramente que se trata de un problema de salud creciente que requiere de todo nuestro esfuerzo, pues además su tendencia sigue a la “alza” en México y prácticamente en el mundo entero.

Países orientales como Japón y China, presentan las tasas más altas de incidencia del Cáncer Colo-rectal.  Es claro hoy día que existen factores alimenticios asociados a ello, es sabido que el consumo elevado de alimentos ahumados, asados en la parrilla, ricos en salmuera o preservados con sal abundante, así como el uso de conservadores y demás “aderezos” utilizados regularmente en la dieta de los países asiáticos, está claramente asociada a la mayor incidencia del Cáncer de Esófago, Estómago y Colon en estas latitudes, todo parece indicar que en el mundo occidental y muy particularmente en nuestro México, hay también factores alimenticios que cada día se relacionan de manera más firme con la presencia de estas enfermedades, me refiero principal y específicamente al consumo excesivo de carnes rojas.

La ESMO (European Society Medical Oncology), publico en 2014 la siguiente recomendación: NO sobrepasar los 500 gr de carne roja por semana… Si añadimos a ello, la cocción al carbón, el uso de aceites de mala calidad para cocinar, sobre todo aquellos que no son de oliva (virgen o extra virgen), semilla de uva o similares; simplemente el uso aceite “quemado” -como suele suceder en los múltiples “puestos de comida callejera” que existen en Mexico-, incrementa este riesgo de manera notable, esta recomendación en cuanto al uso del aceite comestible y el moderado consumo de carne roja, se encuentra íntimamente relacionada con una dieta pobre en residuo, es decir, una dieta baja o carente en verduras, frutas y agua natural.

Es claro que en la dieta regular del mexicano de clase media o media baja, esta basada en los alimentos abundantes en grasa, proteínas de origen animal y carbohidratos complejos, las comidas “chatarra” son la regla, estamos muy poco acostumbrados a incluir particularmente agua natural en cantidad suficiente, y verduras y frutas en cantidades moderadas en nuestra alimentación, el consumo de los llamados “alimentos callejeros” es verdaderamente alarmante, personalmente considero que en mucho, esto aunado a otros factores como el “microbioma” (del cual hablaremos un poco), es lo que está ocasionando el incremento tan grande en el número de casos registrados.

Hoy sabemos claramente que el Cáncer del Colon derecho (ascendente) es muy distinto al del Colon izquierdo (descendente), biológicamente hablando se trata de 2 enfermedades distintas, pero ¿qué hay con el “microbioma” que mencionábamos en el párrafo previo?, bueno pues en palabras simples, todo parece indicar que por la presencia de diferentes “bichos”, particularmente bacterias de la flora intestinal normal y de la flora patógena en nuestro Colon, se habilita una especie de “medio de cultivo” para producir un proceso inflamatorio  crónico, (proceso que presentamos una gran cantidad de mexicanos por cierto), y que parece correlacionar con la mayor propensión a formar tumores malignos en un plazo mediato de tiempo, es decir, a lo largo de algunos años, esto es especialmente cierto si presentamos adicionalmente pólipos o tenemos sobrepeso-obesidad, o sea nada más el 70 % de la población adulta en México.  El  sobrepeso por cierto, suele estar no pocas veces relacionado a un excesivo consumo de carbohidratos y grasas, un habito alimenticio de muchas generaciones en nuestro país, los mexicanos solemos tener la característica de preferir los sabores dulces sobre los demás, solemos también comer demasiada grasa y en ciertos estratos socioeconómicos muchas carnes (proteínas) y pocas frutas y verduras.

De aquí se desprende que obviamente la primera medida de prevención vs el Cáncer Colo-Rectal es tener un peso adecuado y un habito alimenticio saludable y responsable, recordemos siempre que una de las características inherentes del Cáncer es ser una enfermedad “silenciosa”, o sea que en un inicio generalmente NO hay síntomas y que de manera frecuente cuando estos se presentan, la enfermedad puede haber avanzado considerablemente y poner en riesgo la vida misma, por ello la prevención y en su defecto la detección “temprana” hacen una gran diferencia.

Sepa el lector que el 51% de los Canceres Colo-Rectales se encuentran precisamente en el Recto y su porción inmediatamente superior, el Colon-Sigmoides, otro 16 % se encuentra en el Colon izquierdo, de tal manera que más de 2/3 partes estarán accesibles a una exploración digital o colonoscópica relativamente sencillas, además, un porcentaje no despreciable de ellos, se puede correlacionar con sangrado “fresco” y esto podría evidenciarse en un examen simple de búsqueda de sangre en heces fecales en el laboratorio.

El estreñimiento, la molestia abdominal o la pérdida de peso, son también relativamente frecuentes, pero por desgracia mucha gente atribuye estos síntomas a Colitis Amebiana o Colitis Nerviosa, o bien suponen que el sangrado discreto puede estar relacionado a Hemorroides simplemente, que si bien todos estos datos son muy frecuentes en la población mexicana y de hecho estos síntomas pueden existir en las Colitis, no son exclusivos de ellas, también pueden estar presentes en las fases iniciales del Cáncer Colo-Rectal y hay que tenerlo presente, este en principio es silencioso, pero después presenta en general síntomas vagos, inespecíficos o pasajeros, erróneamente damos por hecho un supuesto y no solemos consultar al Médico, nos vamos con “la finta” sin percatarnos que en Medicina no hay que creer hay que saber, los diagnósticos se hacen no se suponen y esto también aplica para los profesionales de la Salud, particularmente los Médicos de primer contacto, ellos suelen confiar demasiadas veces y demasiado tiempo en impresiones antes de indagar la verdadera naturaleza de los síntomas, el Cáncer puede ser un “gran simulador” y siempre debe descartarse en cualquier situación clínica que se presente, siempre deberíamos tenerlo como una posibilidad diagnostica y pensar en él.

Por otro lado quiero mencionar muy enfáticamente, que en estas fechas los avances en el diagnóstico y tratamiento del Cáncer y del Cáncer Colo-Rectal en particular son notables, los modernos equipos de colonoscopia son flexibles y están equipados para que con un procedimiento sencillo y relativamente económico, se puedan hacer estudios en forma ambulatoria en menos de 1 hora, es posible visualizar muy adecuadamente toda la longitud del intestino grueso y es posible también hacer varios procedimientos y tomar biopsias (muestras), con ello obtendremos tejido que se enviara con el Medico Patólogo y que confirmara el diagnostico, este tejido también podrá también estudiarse para determinar mutaciones puntuales: K-Ras, N-Ras, BRAF, PIK3CA, MET como las más conocidas, ello nos permitirá la plena caracterización de la enfermedad de cada paciente en particular y así  poder “personalizar” el tratamiento a seguir, obviamente con resultados más favorables que cuando se hace en forma inespecífica..

Si a lo antes mencionado agregamos otros factores de riesgo como las enfermedades pre-cancerosas con o sin factores genéticos: Poliposis Familiar Múltiple, Adenomas Vellosos y en menor proporción: Síndrome de Gardner, Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerativa Crónica Inespecífica de carácter Auto-inmune, etc., etc., podremos conocer nuestro perfil de riesgo para el desarrollo de enfermedad maligna más adelante, ello nos permitirá prevenir y tomar medidas inmediatas para evitar un futuro cáncer, el valor agregado de la colonoscopia estriba en la oportunidad para tratarse oportunamente, con frecuencia esto hace la diferencia entre poder curar o no lograrlo, por ello se hace indispensable adquirir la cultura de la prevención, algo por el que en ProOncavi trabajamos todos los días.

Si bien la Cirugía es la “piedra angular” del tratamiento en el Cáncer Colo-Rectal, su realización exitosa solo estará indicada en casos “tempranos” como sucede con prácticamente todos los tipos de Cáncer en nuestro país, este diagnóstico oportuno es por desgracia muy infrecuente, pocos son los que llegan “temprano” no obstante el diagnostico suele ser tardío justamente por esta falta de conciencia y cultura de la prevención a la que me he referido y que tantos problemas nos trae en nuestra salud… Ya sea de inicio, o bien después de lograr reducir el tumor con Quimioterapia y/o Radioterapia, el procedimiento quirúrgico consiste básicamente en “cortar un trozo” del intestino grueso dejando un margen de tejido sano de aproximadamente 10 cm en cada extremo para después afrontarlo y unir “las puntas” de los segmentos seccionados, procedimiento llamado “anastomosis”, habrá por supuesto ocasiones en que esto técnicamente no será posible y entonces habrá que “sacar “el extremo proximal a través del abdomen (colostomía), situación por cierto bastante incomoda pero a menudo necesaria, estas colostomías son a veces temporales y a veces permanentes, particularmente en las lesiones muy cercanas al ano, donde es difícil o a veces imposible dar un margen de seguridad óptimo para realizar la anastomosis, procedimiento denominado Cirugía Radical de Milles.

Independientemente de la necesidad de Cirugía, la mayoría de los pacientes requerirán además un tratamiento complementario, ya que las “recaídas” en los pacientes tratados SOLO con Cirugía son mucho más frecuentes, la Quimioterapia y los medicamentos biológicos “dirigidos” precisamente a esas mutaciones puntuales a las que me referí en párrafos anteriores, se agregan a los programas de Quimioterapia existentes para tratar en primera, segunda o tercera línea a los pacientes afectados, estos medicamentos, han crecido en número, eficiencia y tolerabilidad de manera importante en los últimos 5 años.

Ahora bien cuando el caso no es “temprano” y la Cirugía no está indicada en primera instancia, habrá que dar inicialmente un programa terapéutico (neo-adyuvante) y después de que el tumor haya reducido su tamaño y su extensión, se intentara la resección quirúrgica, en casos aún más avanzados, es decir, cuando el Cáncer se ha extendido fuera del Colon y afecta estructuras distantes como el hígado o los pulmones (metástasis) definitivamente la Cirugía está contraindicada, salvo por situaciones de emergencia como la obstrucción o el sangrado intestinal y en cuyo caso se limitara a resolver la situación específica, ir con la Cirugía más allá, solo conseguirá diseminar aún más la enfermedad y empeorar más las cosas.

Si bien la Quimioterapia para tratar el Cáncer de Colon y Recto existe desde los años 50`s, esta se asoció siempre a resultados muy modestos, justo es también mencionar que en los últimos años los progresos en estos resultados han sido muy marcados, actualmente existen nuevas combinaciones cada vez más efectivas y/o mejor toleradas, además la incorporación de una terapia biológica “blanco-especifica”, es decir los medicamentos creados por las aportaciones de la Ingeniería Genética aplicada a la Medicina (Anticuerpos Monoclonales) para contrarrestar esas mutaciones como K-Ras, N-Ras, BRAF etc., etc. han contribuido también logrando incrementar la supervivencia de los pacientes por varios meses o años inclusive, ciertamente su costo económico es muy elevado y no se encuentran disponibles tan fácilmente (o no todos ellos) en nuestras instituciones públicas, su acceso en el medio privado está limitado por los costos económicos y casi es exclusivo de los pacientes que cuentan con un Seguro de Gastos Médicos Mayores.

Es de hacer notar, que existen cientos de estudios clínicos en todos los “rincones del mundo”, que ellos tienen denominaciones específicas para su identificación, y que de los muy diferentes estudios científicos publicados y muchos más en curso, se desprenden conclusiones muy interesantes, los resultados que se publican incesantemente en las revistas médicas serias mediante el uso de “acrónimos”, y en muchas ocasiones los datos de muchos de ellos se “colectan” en los llamados “metanalisis”, obviamente la confiabilidad se incrementa substancialmente con este tipo de comunicados científicos y exentos por completo de intereses comerciales relacionados, por supuesto México no es ajeno a la participación en algunos de ellos.  Por mencionar solo un ejemplo, el estudio que identificamos con el acrónimo  “PRIME” cuenta con la participación de Canadá y muchos países europeos, incluye también en sus filas a pacientes en México, Costa Rica, Brasil, Chile y Argentina; todos estos resultados son analizados en forma local y referidos para su análisis a un comité central habitualmente “neutral”, una vez conocido se publica y se hace del conocimiento de todos los médicos interesados, son justamente estos resultados amplios y confiables los que dan origen y justificación a las guías o normas internacionales que indican las “pautas” a seguir para el adecuado estudio y tratamiento de los dolientes de Cáncer.

Existen diferentes instancias internacionales como NCCN (National Comphrensive Cáncer Network) ASCO (American Society Clinical Oncology) o el ya mencionado ESMO (European Society Medical Oncology), que regulan las decisiones fundamentadas en resultados objetivos y debidamente analizados en cientos o miles de casos, esta es la llamada Medicina basada en evidencias y no solo en suposiciones, “corazonadas” o impresiones personales, evidentemente con ello el índice de error se reduce substancialmente

Sin embargo, nadie, absolutamente nadie, tiene consigo la verdad “absoluta” como dijo alguna vez Gregorio Marañón (1887-1960): La Ciencia a pesar de sus progresos increíbles, no puede, ni podrá nunca explicarlo todo… Las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante, un infinito mundo de misterio.

Finalmente y como dato enteramente informativo, comparto a Ud. amable lector, que allá por el año de 1971 el entonces presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Richard Nixon, extendió un comunicado público informando sobre el apoyo para los gastos en los pacientes con Cáncer, hoy dicho presupuesto resulta insuficiente y en enero del 2016, el presidente Barack Obama y el senado norteamericano, sensible ante la difícil situación y los enormes costos que el diagnóstico y el tratamiento del Cáncer implica, anuncio oficialmente un apoyo económico importante para el financiamiento en la lucha vs el Cáncer en su país, por desgracia no es nuestro caso en México, al contrario los “recortes” presupuestales a los rubros en Salud son año con año mayores y aún más en años electorales, la situación económica critica que vive la Medicina Institucional llena de carencias, incluso carencias de orden básico para atender a los pacientes, hace prácticamente imposible el hecho de poder contar con todo el “armamentario” terapéutico que requieren nuestros pacientes, yo no creo honestamente que esto cambie favorablemente en los próximos años, y si así sucediera, es aquí donde más vale aquella frase que dice: Es mejor prevenir que lamentar, yo afirmo: El que no “invierte” en prevención “gastara” en tratamiento y no necesariamente con éxito.

 

Dr. Homero Fuentes de la Peña.

Especialista en Oncología Médica.

Presidente Fundador ProOncavi A.C.

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