MALTRATO INFANTIL

MALTRATO INFANTIL

LO QUE SE VE Y LO QUE NO SE VE

El maltrato infantil es un problema mundial, con consecuencias permanentes, muy complejo (impacto individual, social, familiar, laboral, etc.) y su estudio resulta difícil.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, define al maltrato Infantil como “Los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder; incluye también la exposición a la violencia de pareja.

DATOS

  • Se calcula que cada año mueren por homicidio 34,000 menores de 15 años. Esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema, dado que una importante proporción de las muertes debidas al maltrato infantil se atribuyen erróneamente a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.
  • Aproximadamente un 20% de las mujeres y un 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que 1 de cada 4 personas de ambos sexos refieren maltratos físicos cuando eran niños.

 

FACTORES PRESENTES QUE AUMENTAN EL RIESGO DE MALTRATO INFANTIL

Características del Niño (a) Características de los Padres ó Cuidadores Características de la Comunidad ó Sociales Otras
· Menor de 4 años de edad y la adolescencia;

· No ser deseados o no cumplir las expectativas de los padres;

· Tener necesidades especiales, llorar mucho o tener rasgos físicos anormales.

· Dificultades para establecer vínculos afectivos con el recién nacido;

· No cuidar al niño;

· Antecedentes personales de maltrato infantil;

· Falta de conocimientos o las expectativas no realistas sobre el desarrollo infantil;

· Adicciones, en especial durante la gestación;

· Participación en actividades delictivas;

· Dificultades económicas.

· Desigualdades sociales y de género;

· Falta de vivienda adecuada o de servicios de apoyo a las familias y las instituciones;

· Pobreza o desempleo;

· Disponibilidad fácil del alcohol y las drogas;

· Políticas y programas insuficientes de prevención del maltrato, la pornografía, la prostitución y el trabajo infantiles;

 

· Problemas físicos, mentales o de desarrollo de algún miembro de la familia;

· Ruptura de la familia o la violencia entre otros miembros de la familia;

· Aislamiento en la comunidad o la falta de una red de apoyos;

· Pérdida del apoyo de la familia extensa para criar al niño.

SIGNOS DE EVIDENCIA

En base en la experiencia de la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado del Instituto Nacional de Pediatría (CAINM-INP).

Las manifestaciones clínicas que tendrán los niños víctimas de algún tipo de maltrato se pueden clasificar en 2 grupos: “visibles” e “invisibles”.

Las expresiones VISIBLES pueden estar presentes en casi cualquier modalidad de éste. Habitualmente corresponden a lesiones que afectan la piel o las mucosas, tales como: equimosis, rasguños, quemaduras, huellas de agresión en la piel con un objeto contundente como alambre, cordón, cinturón o un objeto punzocortante y mordeduras humanas. Estas lesiones suelen estar localizadas principalmente en el cráneo, cara, extremidades o en la mucosa génitoanal. El mecanismo habitual es un traumatismo provocado por el puño, un puntapié, el azote directo contra una superficie dura como la pared, el suelo o un mueble.

Las radiografías, son la “voz de los niños maltratados”, ya que evidencian lesiones antiguas y recientes de maltratos severos, desde fracturas en cráneo hasta extremidades; una característica agregada en estos pacientes es que el trazo de la fractura habitualmente no se explica por el mecanismo que plantea el familiar o la persona encargada del menor.

Otro rasgo visible, es del abuso sexual, el cual se encuentra en embarazos de niñas menores de 12 años o la existencia de una enfermedad de transmisión sexual en una edad no esperada.

Los rasgos INVISIBLES son:

  1. Desnutrición grave.
  2. Talla baja.
  3. Sobre peso u obesidad infanto-juvenil 13.
  4. Alteraciones emocionales.

Se debe poner especial atención en aquellos casos donde las manifestaciones clínicas del niño aparentemente no tienen relación con la patología que estamos analizando.

Para ello, es necesario y obligatorio de que se cuente con un equipo interdisciplinario que confirme o descarte este diagnóstico, y que además, pueda relacionarse con una institución gubernamental como son: la Agencia del Ministerio Público, Procuraduría General de Justicia, DIF, y/o alguna ONG que atienda las diversas modalidades del maltrato infantil para establecer el diagnóstico definitivo y seguir cada caso para impedir mayor daño a la víctima.

  • No hay que olvidar que los niños son las víctimas y que nunca se les podrá culpar del maltrato.

“El maltrato infantil genera maltratadores futuros, cortemos este vicio……”

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

MÉDICO ESPECIALISTA EN EPIDEMIOLOGÍA

Y SALUD PÚBLICA

miss.epidemio@gmail.com

 

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