FELICIDAD: LA MEDICINA QUE TODO LO CURA

 

FELICIDAD: LA MEDICINA QUE TODO LO CURA

Acciones que transforman al mundo.

No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”.

Gabriel García Márquez.

 

Iniciamos el quinto mes del año. En un abrir y cerrar de ojos han pasado los meses y nos encontramos casi a la mitad de este 2018. Es momento oportuno para que evalúes tus logros, para que hagas una pausa y te preguntes: ¿Soy Feliz?, ¿las acciones que realizo están encaminadas a lograr mi felicidad? Sin duda, éstas son dos preguntas muy sencillas de realizar, aunque bastante complejas de responder.

El estrés, el trabajo, la familia, la escuela, los retos económicos y una serie de actividades diarias nos mantienen distraídos, corriendo sin detenernos a dedicar siquiera un instante al disfrute y la contemplación de nuestra propia existencia. Pareciera incluso que sencillamente no tenemos tiempo para ser felices y esto con el paso del tiempo se traduce en ausencia de salud física y psicológica.

El estrés y la depresión son los padecimientos más presentes en el siglo XXI, éstos afectan a 350 millones de personas en el mundo; además, la depresión es la principal causa de discapacidad a nivel mundial. Nuestro país no se queda atrás, ya que en México el 8 por ciento de la población la padece, según información de  la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Contrarrestar estos datos nada alentadores implica un gran trabajo personal. Para ello, ser feliz debiera convertirse en nuestra meta principal; pero ¿cómo lograrlo? ¿de qué depende? ¿por dónde empezar?

Aristóteles decía: “el fin supremo del hombre es la felicidad”. ¡Vaya afirmación!, lo que el filósofo plantea parece una meta sencilla de realizar, sin embargo, en la práctica implica un gran compromiso con nosotros mismos y con nuestra manera de responder a las situaciones que se nos presentan.

Y es que ¿de qué manera medir la felicidad? La ONU en 2016 presenta el reporte mundial sobre la felicidad, un estudio realizado en 150 países, cuya misión es identificar los factores que influyen en el bienestar de las personas, así como establecer el ranking de los países más felices del mundo.

Dinamarca encabeza la lista como el país más feliz del mundo, es decir, el país en el cual las personas disfrutan más. Y nuestro país ¿en qué lugar se encuentra de este listado? Con beneplácito te comparto que México se ubica en el lugar número 16.

Entre los hallazgos relevantes en relación a los factores que influyen en la felicidad de las personas, se encuentran:

A nivel político

  • Estructura social fuerte
  • Ausencia de corrupción
  • Libertad política

A nivel individual

  • Contar con buena salud mental y física
  • Tener trabajo
  • Ser parte de una familia estable

LA FELICIDAD ES UNA LLAVE MÁGICA

Partamos del hecho de que la felicidad es un estado de ánimo y que éste se encuentra presente cuando vibramos en paz; por lo tanto, la felicidad depende única y exclusivamente de nosotros. De lo anterior surge la siguiente afirmación: la felicidad es nuestra total responsabilidad e implica tanto una elección como una decisión comprometida.

La sociedad, los medios de comunicación, la mercadotecnia, la educación nos han hecho creer que la felicidad se busca, que se encuentra fuera de nosotros.

Nuestra cultura nos ha enseñado a depositar la esperanza de alcanzar la felicidad al cumplir tal o cual meta o al adquirir tal o cual producto. Nada más alejado de la realidad. Eso que aprendimos como felicidad es efímero y caduco, únicamente  nos brinda placer momentáneo.

Observa a los niños, ellos sencillamente viven en el presente, disfrutan y son felices. No se cuestionan, aceptan y agradecen. No guardan rencor, saben  perdonar y todo ello los libera de cargas, cargas que los adultos olvidamos cómo soltar.

La felicidad es una llave mágica que abre la puerta a las oportunidades, que nos permite crecer como seres humanos y actuar de manera sabia.

 

DISFRUTA LO QUE TIENES

Cuando orientamos nuestra energía y disfrutamos lo que sí tenemos, aprendemos a ser felices. Por ello, la afirmación: “…en donde está tu atención, está tu KI (energía)”.

Si aprendemos a construir pensamientos propositivos en los que utilicemos el lenguaje intencional, buscando a través de acciones ser congruentes, tendremos la habilidad para disfrutar tanto lo que llega a nuestra vida, como nuestros propios logros por pequeños que sean.

Los retos, las complicaciones y las situaciones adversas siempre estarán presentes en nuestra vida; sin embargo, la diferencia entre ser feliz y no ser feliz estriba, en cierta medida, en la manera en que abordamos lo que nos sucede, en la respuesta que damos a las situaciones que se nos presentan.

 

EL PODER DEL AGRADECIMIENTO

Vivir en agradecimiento implica aceptar la realidad de manera positiva, comprendiendo que cada suceso en nuestra vida nos deja un aprendizaje y nos brinda herramientas para ser mejores. Agradecer cada experiencia nos abre el camino para el perdón y en el perdón sanamos el espíritu.

En resumen, la felicidad es. Ésta no se encuentra, se vive, implica hacernos responsables de nuestra propia vida y nos presenta una oportunidad de crecer espiritualmente.

Te invito a que realices los ajustes que sean necesarios para que a partir de este momento seas feliz en conciencia y que esa felicidad la irradies a los demás e impregne cada acción que realices.

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La autora de este artículo cuenta con 18 años de experiencia como voluntaria en reconocidas asociaciones civiles de la ciudad, además es directora de Red de Voluntarios, asociación dedicada a la profesionalización del voluntariado.

 

Lucía L. Hernández

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