VINOS TODO TERRENO

VINOS TODO TERRENO

Ya viene el calorcito y con el la apetencia de bebidas refrescantes. Asaltan irremediablemente a la mente de aquellos que nos gusta acompañar los alimentos con bebidas espirituosas, las cervezas muy heladas o una buena copa de vino blanco, o aun mejor, un fresco y burbujeante espumoso. Los vinos espumosos aunque no son muy recurridos para consumirse con alimentos, ya que generalmente los asociamos con festividad, son indudablemente los mejores acompañantes de una buena comida.

 

Cantidades impresionantes de estos vinos espumosos entre los que se encuentra la champaña, (mas de 6 millones de cajas), se consumen en el mundo durante las fiestas navideñas y generalmente o mayoritariamente como parte del ritual de un brindis, y las menos como acompañante de los alimentos. Triste caso que uno de los vinos que mejor maridan con los alimentos, sea el que menos se consume con ellos. Quizá por que se piensa que son muy caros, debido a la fama que se ha hecho de algunas champañas, o quizá porque no se encuentran fácilmente en las cartas de los restaurantes. El hecho es que el primer punto esta alejado de la realidad. Podemos encontrar en el mercado opciones de vinos espumosos de excelente calidad y a precios muy módicos. No todos los espumosos son costosas champañas francesas, también hay proseccos italianos, cavas españolas y cremants franceses, que se pueden encontrar desde siete dólares por botella. Así que ese ya no puede ser el pretexto para no dejarse seducir por las refrescantes burbujas de un vino espumoso acompañando sus platillos favoritos.

 

La versatilidad para maridar de este vino le ha ganado el mote de “vino todo terreno” ya que se desenvuelve perfectamente en varios ambientes; Solo, como fragante aperitivo, o como excelente compañía para la dulce mineralidad de mariscos, conchas, ostras y pescados. Refrescante cómplice de platillos especiados o picantes de la comida hindú, tailandesa y mexicana. Muy amigo de los moles. Complemento de las carnes y las salsas blancas.  Inseparable de los postres y altamente seductor con los quesos. Quizá los espumosos son el mejor vino para maridar con la mayoría de los quesos, ya que la cualidad grasa de los quesos al invadir el paladar pide a gritos de un vino de acidez refrescante que la contraste a la vez que lo limpia mientras que las burbujas potencializan sus recuerdos. Y en sentido inverso la acidez de algunos vinos espumosos que suele ser alta puede ser envuelta por la condición grasa del queso. Así mismo, tomando en cuenta que los vinos espumosos tienen una graduación alcohólica menor su armonía es mejor con un alimento tan suculento como es el queso. Ahora bien, en un animo de precisión hay quesos de maridan mejor que otros con ciertos vinos espumosos, así tenemos, que un queso de cabra ira mejor con un espumoso acido basado en chenin blanc del Loira, un cheddar añejo ira muy bien con un espumoso brut californiano, el queso de oveja con una fresca cava española y un queso azul con algún espumoso dulce, por citar algunos ejemplos.

 

Como podemos ver la gama de alimentos que pueden ser maridados exitosamente con los vinos espumosos es amplia, por lo que la próxima vez que se encuentre ante la disyuntiva de que vino servir con los alimentos  no dude y aproveche la oportunidad de sorprenderse y sorprender a sus invitados con la armoniosa comunión de una gustosa y refrescante copa de vino espumoso que con sus burbujas y aromas frutales, cítricos, florales y de levadura, engalanaran seguramente cualquier plato, del mas sencillo al mas sofisticado. Por algo les llamamos “Vinos todo terreno”.

Salud  y buen provecho.

Arq. Joaquín Fernández Rizo

Gran Maestre de la Cofradía del Noble Vino de Tijuana

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