RELACIÓN NIETOS Y ABUELOS

RELACIÓN NIETOS Y ABUELOS

BIENESTAR RECIPROCO

Considerando que a nivel mundial este 12 de Junio, es el Día de la “Toma de conciencia del abuso y del maltrato en la Vejez”, quise retomarlo desde el punto de vista del vínculo Abuelos-Nietos, la importancia de su creación y permanencia generacional.

El aumento progresivo de los mayores de 65 años proporciona la oportunidad para una mayor presencia y participación de los abuelos en las decisiones y responsabilidades del sistema familiar.

Las consecuencias de estos cambios sociodemográficos se pueden apreciar en diversos aspectos de las relaciones familiares: en particular, en el incremento en la duración de las relaciones intergeneracionales y del número de abuelos que ven a sus nietos alcanzar la adolescencia, la juventud e incluso la edad adulta.

ABUELOS Y NIETOS

El encuentro de los abuelos con sus nietos es siempre muy enriquecedor para ambos lados. A muchos niños les encantan estar con sus abuelos por diferentes y variadas razones, algunos porque al lado de los abuelos no existen tantas órdenes ni obligaciones.

Algunos nietos ven a sus abuelos como un amigo, una especie de guía, como divertidos, cariñosos, mimosos y que les gusta estar con ellos; ya que pueden hacer cosas distintas con ellos, como preparar galletas o pasteles juntos, comer dulces, dar paseos, ir al parque, y realizar una infinidad de actividades que hacen con que ellos se sientan más libres.

Pero, claro, todo depende de la forma de ser de los abuelos. Hay también los que apenas envejecen y continúan tratando a los más pequeños de una manera muy autoritaria y demasiado exigente.

Por lo general, los abuelos sienten mucho placer con sus nietos, estar con ellos es también una forma de renovarse personalmente. Es tener más participación en la familia, y sentirse más jóvenes y actualizados.

INCOVENIENTE

Uno de los principales conflictos en la relación abuelos-nietos, es en cuanto al tipo de educación que es aplicada al niño.

Es importante recordar que las generaciones son distintas y diferentes también son los criterios de educación. Los abuelos no están más para educar, ya han educado, bien o mal, a sus hijos. Los abuelos están para dar cariño, recordar el respeto de las reglas en su casa y pasar un buen rato con sus nietos.

Si los abuelos van a estar con los nietos, lo ideal es que haya un acuerdo entre las partes, para el bien del niño y de todos. Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación tranquila, específica y verdadera, libre de celos, en la que reine el respeto a las exigencias y a los hábitos del otro.

  • Sin embargo, si la responsabilidad del niño recae en los abuelos, la historia cambia, es entonces que los abuelos fungirán como sus padres o tutores, tratando de educarlos lo mejor posible; teniendo la ventaja de la experiencia previa de haber educado a sus hijos (padres de sus nietos), evitando cometer los errores que en el pasado fueron impuestos a sus hijos, buscando lo mejor para sus nietos.

Otro inconveniente es considerar a los abuelos como niñeros. Aunque en la actualidad el ajetreo profesional y social, requiere de apoyo en el cuidado de los hijos son los abuelos un recurso aconsejable, pero no debe ser permanente, libre ni con disponibilidad absoluta. Muchos piensan que como ya están jubilados no tiene nada que hacer, y es un error; los abuelos trabajaron por más de 30 años es hoy cuando tienen el descanso el tiempo para sus tareas, el manejo de su tiempo es merecido y personal.

Aunque tiene sus beneficios que los cuiden los abuelos como el horario ilimitado, confianza absoluta, alimentación garantizada, muy económico, etc. Debemos recordar que los abuelos son seres independientes que también tienen su propia agenda de actividades, y que antes de suponer que están a su disponibilidad absoluta, deben consensarlo previamente; y una negativa de su parte debe ser comprensible y respetuosa.

BENEFICIO

Los psicólogos apuntan también, que una relación positiva entre abuelos y nietos, hará que estos últimos se sientan más unidos a sus padres, pues quién mejor que los abuelos para enseñarles cómo eran sus padres y qué hacían cuando eran pequeños. Lo cual también servirá para que los más pequeños tomen conciencia de que sus padres no siempre han sido personas adultas, sino que también fueron niños, al igual que ellos lo son ahora.

Los fascinantes relatos que el abuelo le narre a cerca de su época, harán que el niño tome una mayor conciencia social del mundo en el que vive, y descubrirá sin darse cuenta que existe una continuidad en el tiempo. Esos relatos, el niño llega a sentirlos como propios, a pesar de no haberlos vivido.

Debemos respetar, cuidar y considerar a los abuelos, fomentaremos de esta forma un ciclo positivo en el trato del adulto mayor en las nuevas generaciones.

 

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

MÉDICO ESPECIALISTA EN EPIDEMIOLOGÍA

Y SALUD PÚBLICA

miss.epidemio@gmail.com

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