ATAQUE CEREBRAL

ATAQUE CEREBRAL

Otros nombres: Accidente cerebrovascular, ACV, Apoplejía, Derrame cerebral, Hemorragia cerebral

Un ataque cerebral es una urgencia médica. Los ataques cerebrales suceden cuando se detiene el flujo sanguíneo al cerebro. En apenas unos minutos, las células cerebrales empiezan a morir.

Existen dos tipos de derrames cerebrales. El tipo más común, llamado ataque cerebral isquémico, es causado por un coágulo, el cual tiene la función de detener una hemorragia y algunas personas forman demasiados coágulos o su sangre no coagula normalmente. Las causas de esto pueden ser algunas enfermedades genéticas, arterioesclerosis, diabetes mellitus, fibrilaciones de las aurículas del corazón, exceso de peso, obesidad o síndrome metabólico, algunos medicamentos y fumar.

Normalmente el cuerpo forma un coágulo de sangre para detener una hemorragia. Un coágulo que se desarrolla en las venas más profundas de los brazos y piernas se llama trombosis venosa profunda y ésta generalmente afecta las venas profundas de las piernas. Estos coágulos pueden formarse o viajar a través de los vasos sanguíneos en el cerebro, corazón, riñones, pulmones y extremidades.

Cuando afecta al pulmón se llama embolia pulmonar y es un bloqueo súbito de una arteria pulmonar ocasionado por un coágulo que se desprende y viaja por el torrente sanguíneo hasta el pulmón. Esta embolia pulmonar es un cuadro serio que puede causar un daño permanente en el pulmón, que provocaría bajo nivel de oxígeno en la sangre, que se manifiesta como dificultad para respirar, provoca lesiones en otros órganos del cuerpo por no recibir suficiente oxígeno y otras complicaciones como ataque cerebral, ataque cardíaco, problemas en los riñones, falla renal y problemas serios si sucede durante el embarazo.

El tratamiento incluye anticoagulantes y otros medicamentos.

Existe otro tipo, llamado ataque cerebral hemorrágico, que es causado por la ruptura de un vaso sanguíneo que sangra hacia dentro del cerebro. Los “mini-derrames cerebrales” o ataques isquémicos transitorios, ocurren cuando el suministro de sangre al cerebro se interrumpe brevemente.

Si el coágulo es grande, o si existen muchos coágulos, la embolia pulmonar puede provocar la muerte.

La mitad de las personas que tiene embolia pulmonar no presenta síntomas. Si tiene síntomas, los mismos pueden incluir falta de aire, dolor torácico o tos con sangre. Los síntomas de un coágulo de sangre incluyen calor, inflamación, dolor, sensibilidad y enrojecimiento de la pierna.

El objetivo del tratamiento es desprender los coágulos e impedir la formación de nuevos.

Los síntomas de un derrame cerebral son:

  • Entumecimiento o debilidad repentinos en el rostro, brazos o piernas (especialmente de un lado del cuerpo)
  • Confusión súbita, dificultad para hablar o entender
  • Problemas repentinos para ver con uno o ambos ojos
  • Dificultad repentina para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación de los movimientos
  • Dolor de cabeza súbito y severo sin causa conocida

Si tiene alguno de estos síntomas, debe ir rápidamente a un hospital para empezar un tratamiento. La terapia aguda para el ataque cerebral trata de parar el derrame disolviendo el coágulo o controlando la hemorragia.

Un ataque cerebrovascular (ACV) puede causar daño cerebral permanente. La gente que sobrevive a un derrame cerebral necesita volver a aprender ciertas habilidades que se pierden a causa del daño al cerebro. Se requiere de la rehabilitación para ayudar a los pacientes que lo han sufrido y el objetivo es ayudar a ser lo más independiente posible y a tener la mejor calidad de vida.

Un ataque cerebral puede causar cinco tipos de discapacidades:

  • Parálisis o problemas de control del movimiento
  • Dolor u otros problemas de los sentidos
  • Problemas para usar o entender lo que se le dice
  • Problemas con el pensamiento y la memoria
  • Alteraciones emocionales

Dra. Elsa Cárdenas Cázarez

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