EL TRASPLANTE DE ÓRGANOS

EL TRASPLANTE DE ÓRGANOS

Por definición el trasplante de un órgano es la movilización total o parcial de un órgano del cuerpo de una persona a otra (del sitio del donador al paciente que es el receptor) con el propósito de reemplazar el órgano dañado o que funciona mal del paciente por otro que tenga una función normal.

Estos trasplantes pueden ser de un donador vivo relacionado o bien de un donador que ha tenido muerte cerebral y que en vida decidió donar sus órganos para proveer bienestar después de su muerte, lo que se conoce como donación cadavérica. El trasplante de órganos se le conoce como “salvador de vidas”, mientras que el trasplante de tejidos se les conoce como “mejoradores de vida”; aunque en la práctica ambos dan vida y calidad de vida a un paciente que sufre. Los órganos que se pueden trasplantar son los riñones, corazón, hígado, pulmones, páncreas e intestino; los tejidos susceptibles de ser trasplantados son médula ósea, hueso, tendones, córnea, válvulas cardiacas, venas, piel.

Existe una enorme demanda de órganos a nivel mundial con lista de espera de pacientes por años antes de que haya disponible un órgano para ser injertado, por lo que es necesario fomentar la educación y consciencia para la donación altruista en vida, estando el donador y la familia de acuerdo en que en caso de un lamentable suceso que ponga fin a la vida, los órganos del donador estén disponibles para otros pacientes que los necesiten a través de un equipo médico capacitado y ético.

Para tratar de comprender la magnitud del párrafo anterior pondremos como ejemplo el siguiente: en el año 2006 en los Estados Unidos de América (USA, por sus siglas en inglés) hubo 10,659 donadores cadavéricos y 6,431 donadores vivos relacionados, que dieron sus órganos para 28,930 pacientes que recibieron un trasplante de órgano en ese año, sin embargo para el año del 2007 la lista de espera para trasplante era de 99,204 pacientes. Tal vez nunca se obtengan los órganos ni exista la infraestructura suficiente para realizar todos los que se requieren realizar, sin embargo, si podemos ofrecer bienestar de vida hay que intentarlo.

Sin duda el órgano que más frecuentemente se requiere para su trasplante es el riñón, esto a consecuencia de las enfermedades crónicas mal cuidadas durante años, como son la diabetes mellitus tipo II, la hipertensión arterial, etcétera, que favorecen el daño a estos órganos, esto no significa que un paciente diabético irremediablemente va a terminar en una insuficiencia renal crónica y necesitará de un trasplante para mantenerse vivo, en mi opinión, significa que un paciente llegó a esta etapa de la enfermedad por no tener un cuidado meticuloso de la misma, ya sea porque no comprendió o no tuvo consciencia de la magnitud de su enfermedad, o porque su médico tratante no tuvo la suficiencia injerencia en su disciplina, y de ahí que cambien muchos aspectos de diagnóstico, abordaje y manejo para evitar estos problemas, que ya son de salud pública. El paciente diabético bien controlado debe de mantener un estado de salud normal. El segundo órgano en frecuencia que se trasplante es el hígado, como causa más frecuente del daño hepático es la hepatitis C crónica.

El realizar un trasplante de un órgano sólido requiere de un equipo multi-disciplinario para que garantice buenos resultados. En 1954 se realizó con éxito el primer trasplante de riñón en Boston, USA, y se debió a que el donador y receptor fueron gemelos idénticos por lo que no hubo riesgo de rechazo del injerto y de ahí inicia una especialidad compleja y laboriosa. En la actualidad se disponen de diversos medicamentos que se utilizan para evitar el rechazo del injerto en el receptor que no es genéticamente idéntico. Además las buenas prácticas transfusionales previas al trasplante son de importancia para garantizar el éxito del mismo. La supervivencia del injerto y del paciente a 3 años va de 79-91%.

El trasplante de órganos sólidos y tejidos como la médula ósea también se indica en padecimientos malignos (cáncer). Con distinto porcentaje de éxito. Sin duda el trasplante de médula ósea es de suma importancia en diversos padecimientos hematológicos malignos, Desde 1950 el Dr. Edward Donnall Thomas Premio Nobel de Medicina en 1990, demostró la factibilidad del trasplante de médula ósea en pacientes con leucemia, este enfoque terapéutico ha permitido salvar miles de vidas con problemas  hematológicos e inmunológicos. En la actualidad se conoce como trasplante de células madre toti potenciales.

Es interesante mencionar que en la actualidad se ha popularizado el manejo de las células madres, uno las encuentra hasta en cápsulas o cremas para diversos fines terapéuticos, lo cual en realidad es un fraude.

Las células mononucleares de la medula ósea autóloga promueven in vivo e in vitro la revascularización y la reparación de tejidos dañados como funciones esenciales propias, lo que se utiliza ahora para usos terapéuticos como una simple explotación de dichas cualidades, esto se ha dado en llamar productos medicinales de terapia avanzada, también llamado medicina regenerativa. En realidad debe de ser considerado un trasplante de células y debe de ser regularizado legalmente como tal, ya que de no hacerlo se presta a charlatanerías y puede tener un impacto negativo en la salud pública y en los pacientes al ser sometidos a procedimientos que no tienen un rigor científico.

 

Dr. Federico Godínez Hernández

Médico Internista Hematólogo

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