¿Cuerpo sin Vitaminas?

¿Cuerpo sin Vitaminas?

Siempre que platicamos acerca de Nutrición, es inevitable terminar comentando los problemas de salud que derivan de ella y que actualmente ocupan un lugar dentro de las principales causas de muerte a nivel nacional. Sabemos que la obesidad, la diabetes, la hipertensión son sin duda las enfermedades más preocupantes en estos momentos, sin embargo, a continuación leerás la otra cara de la moneda, las enfermedades que son adquiridas por el déficit de la ingesta de las vitaminas.

La pobre alimentación, la malnutrición, poca variedad en el consumo de alimentos, así como el exceso de alcohol y los innumerables procesos a los que son sometidos los alimentos para venderse enlatados, congelados o en conserva, son algunas de las causas del porqué no ingerimos la cantidad necesaria de vitaminas durante el día.

Las vitaminas son sustancias orgánicas esenciales que se requieren en pequeñas cantidades en la dieta para la función, el crecimiento y mantenimiento de los tejidos del cuerpo. Por sí solas carecen de calorías y es necesario ingerirlas por medio de los alimentos ya que el cuerpo no puede producirlas en las cantidades que necesita. Las vitaminas se dividen en 2 grandes grupos: las que se disuelven en benceno o éter, las liposolubles y las que se disuelven en agua, las hidrosolubles. Las liposolubles envuelven a las vitaminas A,D,E y K y las hidrosolubles a todas que conforman el grupo de vitaminas B y la vitamina C.

Vitaminas Liposolubles (A,D,E,K) :

Vitamina A: Es necesaria para la visión, crecimiento de tejidos y fortalecer el sistema inmune. Se encuentra en mayor cantidad en el camote, espinacas, mango y las zanahorias. Una deficiencia de esta vitamina provoca Xeroftalmia, que es un padecimiento que se caracteriza por la resequedad de las corneas y causa ceguera. También puede ocasionar Hiperqueratosis, haciendo la que la piel no traspire lo necesario y se presenten manchas blancas en la piel.

Vitamina D: Es necesaria para las funciones hormonales que afectan el uso del calcio y fósforo en el cuerpo. Para adquirir esta vitamina es necesario exponerse al sol al menos 10 min y en horarios aproximados de 9 a 11 am. El salmón, el atún, y el arenque son de los alimentos más ricos en esta vitamina. La deficiencia de la vitamina D, causa Raquitismo, sobre todo en niños, sus características son: cabeza, articulaciones y tórax crecidos, la pelvis deformada y las piernas combadas (en forma de herradura). Y en adultos la carencia de la vitamina causa osteomalacia, que significa huesos blandos.

Vitamina E: Su función más importante es su capacidad antioxidante. La encontramos en aceites vegetales, germen de trigo, espárragos, almendras, semillas, etc. La falta de esta, causa anemias y problemas neuromusculares.

Vitamina K: Esencial para la coagulación sanguínea. Se encuentra sobre todo en las verduras de hojas verdes y el aceite soya. Su baja ingesta puede provocar hemorragias al momento de algún accidente.

Vitaminas hidrosolubles (B1, B2, B3, B5, B6,B9, B12 y C):

Vitamina B1 (Tiamina): Es importante para que permita terminar las reacciones para el metabolismo de los carbohidratos y las proteínas. Se encuentra en el pan, la levadura, cereales, tortillas. Su carencia provocara Beri-Beri que significa “no puedo, no puedo” pues presenta síntomas de debilidad muscular, debilidad nerviosa y gastrointestinal, causando anorexia, pérdida de peso, de memoria, confusión e irritabilidad.

Vitamina B2 (Riboflavina): Coenzima esencial para generar energía. Se encuentra en la leche, pan blanco, huevo y carne. Su deficiencia causa Glositis, que es la inflamación de la lengua y de la boca. También causa dermatitis y confusión.

Vitamina B3 (Niacina): Coenzima para la producción de energía. Se encuentra en los pescados, carne roja, pollo, cereales y semillas. Cuando no se consume en cantidades necesarias se adquiere una enfermedad llamada Pelagra cuyos síntomas son: demencia, diarrea y dermatitis.

Vitamina B5 (Biotina): Su función es producir ácidos grasos. Los encontramos en los granos enteros, huevos, nueces y legumbres. Si falta en el cuerpo puede causar dermatitis, pérdida de cabello, convulsiones y deterioro en el crecimiento.

Vitamina B6: Es importante para que se produzcan otras vitaminas. La carne, pescado, pollo son las mejores fuentes de esta vitamina y si llegara a faltar provocaría anemia, convulsiones, confusión y dermatitis.

Vitamina B9 (ácido fólico): Tiene su importancia en su capacidad para donar electrones y que eso ayude a terminar reacciones metabólicas en el cuerpo. Se encuentra sobretodo en cereales, legumbres, verduras de color verde oscuro, huevos, frijoles y naranjas. En su carencia tendremos la presencia de anemia megaloblasica (glóbulos rojos grandes pero inmaduros y no se replican) y otra consecuencia de su falta de ingesta son los defectos del tubo neural y espina bífida en bebés recién nacidos.

Vitamina B12 (Cianocobalamina): Ayuda a que la vitamina B9 se absorba. La única fuente segura de obtener esta vitamina es consumir alimentos de origen animal: carne, pollo, huevo, leche, mariscos, pescados. Por lo tanto su deficiencia es muy conocida por el tipo de anemia que provoca, anemia perniciosa, la cual puede provocar hasta la muerte y es frecuente en personas que mantienen una dieta vegetariana estricta y no están tomando algún suplemento de esta vitamina de manera correcta.

Vitamina C: (Ácido ascórbico): Produce colágeno, es antioxidante, ayuda a absorber el hierro, ayuda al sistema inmunológico, etc. Se encuentra por excelencia en todas frutas, sobre todo en los cítricos y en las verduras. Si no consumimos los suficiente, el cuerpo lo resentirá y la enfermedad que adquirimos es el escorbuto, este se caracteriza por mala cicatrización de las heridas, hemorragias en la piel, y hemorragias en las encías.

A todo esto hay diferentes recomendaciones para ayudar a los alimentos a que conserven la mayor cantidad de vitaminas.

Comer las frutas y verduras crudas y con su cascara cada vez que se pueda es una de las mejores opciones que podemos tener. Siempre es bueno cocerlas con la menos cantidad de agua posible o en su efecto cocerlas en sartén pero con muy poco aceite. Si las vamos a refrigerar, es recomendable colocarlas en recipientes a prueba de humedad y hay que procurar no recalentarlas.

Así que de ahora en adelante cada vez que tengas tu platillo listo para comer delante de ti, piensa en que tan variado son sus colores, como fue la manera de preparación y sobre todo, que tipo de comida estas a punto de ingerir, así estarás listo para decidir si es la mejor opción a comer o si hará falta que tomes un suplemento vitamínico.

 

Steffanny Guzmán Rangel

Licenciada en Nutrición y Bienestar Integral

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