FIEBRE TIFOIDEA

FIEBRE TIFOIDEA

Una infección intestinal de ayer y hoy

 

Hasta principios del siglo XX la Fiebre Tifoidea se presentaba con altos índices en muchos países, pero las medidas de cloración del agua y la eliminación sanitaria de excretas lograron el control de la infección. En la actualidad los países como India, Pakistán, Nepal, Congo, Zimbabwe, Vietnam, Tailandia, Bangladesh, América del Sur y México son considerados como países con alta incidencia de esta enfermedad.

La Fiebre Tifoidea, también conocida como fiebre entérica (intestinal), es una enfermedad provocada por una bacteria, denominada Salmonella Typhi, en la actualidad hay más de 100 variedades identificadas de esta bacteria.

Aproximadamente un 1% de los casos, sobre todo las no tratadas o mal tratadas, pueden presentar complicaciones tardías, hacia la 4ª semana de la enfermedad. Estas complicaciones pueden ser hemorragia o perforación intestinal e infecciones en el corazón, testículos, bazo e hígado; la tasa de mortalidad entre las personas infectadas es inferior al 1%.

SÍNTOMAS

Las personas infectadas pueden desarrollar fiebre constante de hasta 104 °F (40 °C), debilidad y dolor muscular, pérdida del apetito, malestar intestinal acompañado de diarrea-estreñimiento, dolor de cabeza y en ocasiones puede ocasionar erupción (manchas rosadas).

DATOS[1]

  • Cada año, se producen alrededor de 20 millones de casos de fiebre tifoidea que provocan 200,000 muertes en todo el mundo.
  • En Estados Unidos es de baja notificación este padecimiento, por año se reportan alrededor de 300 casos de fiebre tifoidea, la mayoría ocurre en personas que regresan de viajes internacionales.
  • En México es considerada una enfermedad infecciosa habitual, se reportan al año cerca de 54,000 casos, mientras que en Baja California son 1,800. La mortalidad es nula.

INFECCIÓN

Las bacterias de Salmonella Typhi se encuentran en las heces de las personas infectadas. Por lo general, la fiebre tifoidea se contagia a través de los alimentos o las bebidas manipulados o servidos después de un lavado de manos deficiente o cuando ingresan residuos cloacales contaminados en el agua utilizada para beber o para lavarse las manos.

Alrededor del 5% de las personas enfermas que se recuperan de la infección continúan portando la bacteria en el cuerpo y la excretan en las heces y la orina; estas personas se denominan portadoras.

NOTA INTERESANTE

  • Mary Mallon (también conocida como María Tifoidea) fue la primera persona identificada como portadora sana en los Estados Unidos, se calcula que de 1900 a 1907 contagió hasta 53 personas mínimo y 3 fallecieron, durante su carrera de cocinera en la ciudad de Nueva York; cambió de trabajos y a donde trabajaba se enfermaban; a pesar de que autoridades le ordenaron ponerse en cuarentena, ella cambiaba de nombre y seguía trabajando ya que nunca admitió la posibilidad de ser portadora de la bacteria que causa la fiebre tifoidea, ni tomar precauciones. Tuvo que ser bajo arresto por riesgo de salud pública, fue puesta en cuarentena en dos ocasiones y murió después de casi tres décadas en cuarentena total.

En la actualidad, el término “María Tifoidea” se utiliza para referirse a cualquier portador de una enfermedad peligrosa que se haya convertido en una amenaza pública por negarse a adoptar las medidas de precaución adecuadas.

PREVENCIÓN

Dentro de las medidas preventivas específicas se encuentra la vacunación, sin embargo, no es recomendable sugerir la aplicación de la vacunación sistemática como se hace con otras vacunas de forma masiva en determinados grupos de edades, ya que en estudios controlados han demostrado su relativa eficacia.

El uso de una vacuna segura y efectiva contra la fiebre tifoidea, especialmente en niños, puede disminuir su presentación, pero produce reacciones adversas locales y sistémicas asociadas con la presencia de endotoxinas que la hacen muy reactiva, necesita ser administrada en dos dosis y proporciona protección relativa e inmunidad por pocos años.

Todo va enfocado a la política para los alimentos y las bebidas:

  • Lave, hierva, cocine y/o pele todo lo que ingiera
  • Beba únicamente agua embotellada o agua que ha sido hervida durante, al menos, un minuto
  • Evite el uso de hielo, principalmente aquel que esté al aire libre o que se encuentre en un contenedor con otro objetos u alimentos
  • Evite consumir en puestos callejeros
  • No permita moscas cerca de sus alimentos, éstas pueden ser transmisoras
  • Lávese las manos antes y después de ir al baño, o bien lleve consigo siempre gel alcoholado

[1] Fuente: Centers for Disease Control and Prevention / www.JAMA.com

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

MÉDICO ESPECIALISTA EN EPIDEMIOLOGÍA Y SALUD PÚBLICA

miss.epidemio@gmail.com

 

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