Nutrición para personas con problemas de Varices y Flebitis

Nutrición para personas con problemas de

Varices y Flebitis

 

¿Qué son las Varices/Flebitis?

Habitualmente se utiliza el término varices para hacer referencia a las que aparecen en las piernas, por ser las más frecuentes, pero pueden surgir también en otras zonas del cuerpo como el esófago (várices esofágicas), la región anal (hemorroides) o en los testículos (varicocele).

La frecuencia con que aparecen depende de muchos factores, y se puede considerar que entre un 10% y un 15% de la población las padece, aumentando este porcentaje con la edad y el sexo, pues hay más mujeres afectadas que hombres.

Las varices, también conocidas como insuficiencia venosa periférica, son dilataciones de las venas que, por diversas razones, no cumplen correctamente su función de llevar la sangre de retorno al corazón y, por lo tanto, la sangre se acumula en ellas, y se dilatan.

Es normal que nuestras piernas de vez en cuando se hinchen o se cansen, sientan picazón, dolor y hormigueo y cambios en la piel, ya que participan intensamente en la tarea de bombear diariamente la sangre desoxigenada por las venas, en contra de la gravedad hacia el corazón.

Alimentación recomendada

Para este padecimiento es muy recomendable consumir alimentos ricos en flavonoides que es un gran antioxidante que protege la circulación sanguínea, el colágeno y favorece la absorción de vitamina C, ayudando a proteger la permeabilidad capilar y los pequeños vasos sanguíneos.

Los FLAVONOIDES son antihemorrágicos, anti varicosos y antiflebíticos, por ello son tan indicados en los problemas de circulación sanguínea.
Hay 10 veces más concentración de flavonoides en la parte comestible de la fruta que en el jugo colado, algunas de las fuentes de flavonoides incluyen: limones, uvas, ciruelas, grosellas negras, trigo, cerezas, zarzamoras, arándanos, fresas, mora azul, manzanas.

Y verduras como la cebolla, tomate, brócoli, alcachofas, coliflor, coles de bruselas, perejil; y otros como lentejas verdes, frijoles, té verde, té negro, vino tinto, guisantes, avena etc.

Existe también una vitamina denominada “ P” la cual potencializa las propiedades de la Vitamina C, ésta tiene poder antioxidante la cual es esencial para la correcta absorción y uso de la vitamina C.

Los flavonoides se presentan junto a vitamina C en la mayoría de las fuentes alimenticias, mientras que la vitamina C sintética no los contiene. Por eso una buena alimentación natural es mucho más provechosa para la salud de nuestro organismo que la ingesta de vitamina C sola.

Los alimentos frescos y orgánicos son importantes no solo por lo que proporcionan, niveles altos de antioxidantes y nutrientes, sino además por lo que no le proporcionan ya que no están expuestos a los pesticidas, herbicidas y fertilizantes no orgánicos.

Con relación a las GRASAS, se recomienda disminuir su ingesta de carnes y grasas animales (lácteos enteros, la nata, la mantequilla, los embutidos, el tocino), por que dejan mucho residuo en el cuerpo aumentando la viscosidad de la sangre, lo que dificulta su circulación.

El Aceite de Olivo es rico en vitamina E, la cual desaparece cuando es sometido a temperaturas altas, por lo que se recomienda usarlo tal como viene, también contiene Vitamina K que ayuda en la coagulación de la sangre y la encontramos en verduras de hoja verde obscuro y también en las hierbas frescas y secas como la albahaca, el tomillo (el de mayor contenido), perejil, cilantro, mejorana y orégano.

Nueces: contienen aceites esenciales y óxido nítrico que actúa como vaso-dilatador.

La Sal ocasiona trastornos circulatorios y retención de líquidos, por ello, conviene no abusar de alimentos ricos en sodio (o sal) como las aceitunas, los quesos curados, embutidos etc, y se recomienda alejar el salero de la mesa.

El consumo de LIQUIDOS es recomendable porque facilita la eliminación de toxinas y mejora la circulación sanguínea, es aconsejable la toma de té rojo a su acción diurética.

 

RECOMENDACIONES GENERALES

Hacer ejercicio habitualmente (caminar, nadar, correr…), mover las piernas o tenderse con las piernas en alto unos minutos, es la mejor manera para favorecer el retorno venoso y mejorar los síntomas asociados a una mala circulación, también se recomienda los baños con cambios de temperatura de fresco a caliente con el fin de mejorar la circulación y obtener descanso.

Lic. Nut. Elva Olivia Urías Ayala

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