CHINKUNGUNYA

CHINKUNGUNYA

UN VIRUS QUE AVANZA RAPIDO POR EL MUNDO

El virus de Chikungunya fue identificado por primera vez en Tanzania hace 60 años y en África es endémica.

Chikungunya es una palabra de origen africano y alude a “hombre retorcido” porque se presenta un dolor articular y de artritis.

Es una enfermedad provocada por un virus, transmitida al ser humano por mosquitos infectados (los mismos mosquitos que provocan Dengue).

Sus síntomas son de origen súbito: fiebre, dolor articular moderado-severo que puede “saltar” de una articulación a otra, dolor de espalda y de cabeza. Los síntomas comienzan, por lo general, 3 a 8 días después de la picadura de un mosquito infectado.

Se puede confundir fácilmente con Dengue, Rickettsiosis y Artritis inespecífica.

Se encuentra principalmente en 40 países como Congo, India, Tailandia, Indonesia, Francia, Italia, Puerto Rico, Guatemala, Dominica, etc.; con más de 2’000,000 casos detectados.

DATOS RELEVANTES 

  • El virus es originario del sudeste asiático y África; a partir del 2004 se empezó a dispersar por todo el mundo.
  • Llego a las Islas del Caribe en el 2013.
  • En Junio del 2014 llega a México su primer caso importado.
  • No existe vacuna alguna.
  • No existe tratamiento específico.
  • No se transmite de humano a humano.
  • En embarazadas puede provocar abortos espontáneos.
  • Una embarazada enferma, puede transmitir el virus a su bebé.

Las personas con un riesgo mayor de enfermarse gravemente son los recién nacidos expuestos al virus durante el parto, las personas mayores (≥65 años) y aquellas con afecciones como presión arterial alta, diabetes o enfermedad cardiaca.

El principal factor de riesgo, es la exposición a los mosquitos y sus crías. Estos mosquitos generalmente tienen actividad diurna, esto quiere decir que pican por al principio de las mañanas y al final de la tarde.

La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años.

RECOMENDACIONES

  • Disminuya su exposición a los mosquitos, utilice aire acondicionado o ponga mallas o mosquiteros o repelente eléctricos en las ventanas y puertas.
  • Aplíquese repelente de mosquitos en la piel expuesta y en su ropa.
  • Use camisas de manga larga y pantalones largos, de preferencia de color claro (para visualizar al insecto).
  • Vacíe el agua acumulada en los recipientes de áreas exteriores, mínimo cada 48 horas.
  • No se automedique.

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

MÉDICO ESPECIALISTA EN EPIDEMIOLOGÍA

Y SALUD PÚBLICA

miss.epidemio@gmail.com

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