LA ATENCIÓN PRIMARIA EN SALUD

LA ATENCIÓN PRIMARIA EN SALUD

Cuando repentinamente nos sentimos mal, digamos algo de fiebre, dolor de cabeza, cuerpo cortado, pecho congestionado, tenemos síntomas comunes que reconocemos como motivo para acudir a consulta con un médico; si tenemos todos los síntomas anteriores y además diarrea o fuerte dolor estomacal, sabemos que hay que acudir al médico. Si el bebé tiene dificultades para respirar y su estado de ánimo cambió de repente o simplemente no quiere comer y su peso ha disminuido evidentemente, debemos llevarle a consulta.

Si por algún motivo sufrimos un accidente doméstico menor como una herida en la mano al preparar los alimentos, o alguien de la familia se lastima un tobillo o el hombro jugando y es tan fuerte como para no poder moverse, tenemos que acudir a atención médica. El niño jugando se tomó alguno de los líquidos que están debajo del zinc de la cocina, no estamos seguros pero falta una cantidad a un envase, tenemos que ir al médico.

Estamos mucho más acostumbrados a ir a atención cuando ya es inevitable porque tenemos algún síntoma o varios, que son señal de que enfermamos, bien sea por una ligera infección o por algo que pudiera significar el inicio o hasta la manifestación de un padecimiento severo.

El caso es que es relativamente común que busquemos atención médica solamente cuando nos sentimos enfermos y a veces ni en ese preciso momento, no vaya a ser que el médico nos encuentre algo grave y entonces, acudimos cuando ya es urgente. Perder la condición de salud es el disparador para buscar la consulta y acercarnos para ser atendidos por un profesional, no antes, no tenemos la costumbre, no tenemos la cultura.

Hasta hace relativamente muy poco los sistemas de salud en el mundo solo estaban organizados sobre la base de proveer una actividad que atendía enfermedades; en consultorios, clínicas y hospitales la tarea fundamental era la atención de pacientes en búsqueda de solución de sus males. Los servicios clínicos, los medicamentos, el equipo médico e inclusive los prestadores del servicio tenían una orientación científica formada para, con toda su capacidad y eficiencia, eliminar la condición ajena a la salud.

Por siglos la medicina buscaba con modelos de Salud-Enfermedad encontrar los factores biológicos, psicológicos y socioculturales que incidían en las personas afectando su convivencia normal; los descubrimientos científicos, base de la medicina moderna, y los avances tecnológicos aplicados al campo de la medicina de nuestros días han atendido enfermedades más que a enfermos y buscan la curación de los padecimientos más que la prevención de las enfermedades.

Si vivimos en una ciudad moderna que suficientemente presta servicios de salud, ya sea de forma privada o mediante las instituciones de gobierno, sabemos a dónde acudir cuando requerimos atención y si tenemos además la oportunidad de pagar para que nos atiendan, inclusive podemos elegir el tipo de institución y al personal de salud que deseamos. Ya sea por una emergencia o un malestar agudo o bien algo menor, lo común es que acudamos a un hospital o a una clínica a solicitar servicio.

El problema es cuando no tenemos cerca la posibilidad de ser atendidos o el servicio solo se presta por horarios específicos, peor aún el lugar más cercano para poder recibir atención médica está a horas de camino, entonces la primera alternativa es definitivamente no acudir a consulta y esperar o buscar remedios caseros.

Entre más pobre económicamente es una nación, menos son los servicios de atención a la salud a los que tiene acceso, la infraestructura de servicio es escasea y el personal médico y de asistencia o bien es insuficiente o está concentrado en las comunidades de mayor tamaño donde regularmente están las instalaciones o centros hospitalarios. Simplemente es insuficiente y está organizado para concentrar los recursos para curar enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) analizó el fenómeno mundial de pobreza y mortalidad y no solo encontró la relación directa de la falta de recursos humanos y materiales para atender la salud con las muertes por enfermedades y causas que en los países con alto nivel económico habían sido superadas, sino que también encontró el agotamiento del modelo de atención tradicional de salud, aún para los países con mayores recursos, la atención sanitarista debería cambiar y propuso la Atención Primaria en Salud.

En 1977, en su Asamblea Mundial, la OMS propone y se acuerda por todos los países miembros, que para el fin del siglo se tendría como meta alcanzar un grado de salud que permitiera a “todos los seres humanos” llevar una vida social y económicamente productiva mediante la implementación de la política denominada “Salud para Todos en el año 2000”; seguramente se veía muy, pero muy a la distancia la llegada del nuevo milenio.

Para el año siguiente, en Alma Ata (en la ex Unión Soviética, hoy Kazakstan), la OMS celebra la “Conferencia Internacional sobre Atención Primaria en Salud”, donde se elabora la Declaración de Alma Ata, que afirma como “inaceptable la grave desigualdad existente en el estado de salud de la población, especialmente entre los países desarrollados y subdesarrollados, así como dentro de cada país, son igualmente inaceptables las desigualdades políticas, sociales y económicas”.

Desde 1978 los países integrantes de la OMS suscribieron el manifiesto que señalaba que la promoción de la salud es indispensable para un desarrollo económico y social sostenido y contribuye a mejorar la calidad de vida, que la comunidad debe participar en la elaboración de planes y en la implementación de acciones para la atención de su salud. Que los gobiernos tienen la obligación de cuidar la salud de sus pueblos, obligación que solo puede cumplirse mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas.

En la declaración de Alma Ata se estableció que para llevar a cabo la política de “Salud para todos en el año 2000” era necesario desarrollar una estrategia específica que quedó definida como Atención Primaria de Salud (APS).

La APS se define como: la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos de la comunidad, mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar en todas y en cada una de las etapas de su desarrollo, con espíritu de auto responsabilidad y autodeterminación.

La APS incorpora a su estrategia la educación para la salud, buscando que los ciudadanos sepan sus derechos en materia de salud para que demanden atención adecuada y oportuna, que tengan conocimientos para evitar riesgos y que se conviertan en factores de cambio, auto gestionando con su participación sistemas de salud locales, centrados en las personas, sus padecimientos y los factores del medio ambiente que les presionan, teniendo la capacidad de influir en sus resultados.

Llegado el año 2000 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) suscribió los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) pues al cumplirse el plazo que establecieron en la declaración de Alma Ata, concluyeron que simplemente no se había alcanzado la meta y que era necesario refrendar los propósitos y plantear firmeza en el rumbo

Objetivos de Desarrollo del Milenio (ONU, 2000)

  • ODM 1: erradicar la pobreza extrema y el hambre
  • ODM 2: lograr la enseñanza primaria universal
  • ODM 3: promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer
  • ODM 4: reducir la mortalidad infantil
  • ODM 5: mejorar la salud materna
  • ODM 6: combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
  • ODM 7: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
  • ODM 8: fomentar una asociación mundial para el desarrollo

Tres de los ocho objetivos y ocho de 18 metas elaboradas guardan relación directa con la salud. Algunos países en desarrollo realizaron progresos extraordinarios hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud, sus metas e indicadores se beneficiaron con la implementación de políticas encaminadas a la puesta en marcha del modelo de Atención Primaria en Salud. El nuevo plazo para alcanzar resultados de los ODM fue el año 2015.

En el 2005, de nuevo todos los Estados Miembros de la OMS evaluaron las condiciones imperantes en los esfuerzos para reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades infectocontagiosas; ante sus resultados asumieron el compromiso de alcanzar la Cobertura Sanitaria Universal. Ese compromiso fue una expresión colectiva de la convicción de que todas las personas deberían tener acceso a los servicios de salud que necesitan sin correr el riesgo de ruina económica o empobrecimiento. “Obrar en pro de la cobertura sanitaria universal es un medio poderoso de mejorar las condiciones de salud y bienestar y de promover el desarrollo humano” (OMS, 2005).

En 2008, a 30 años de Alma Ata, la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, presentó su informe sobre la salud en el mundo y dijo: “¿Qué se puede extraer de la experiencia de un movimiento que no consiguió alcanzar su objetivo? Aparentemente, bastante. Actualmente, la atención primaria de salud ya no se malinterpreta tan profundamente. De hecho, diversas tendencias y acontecimientos han aclarado su importancia de una manera que no se podría haber imaginado hace 30 años. La atención primaria de salud parece cada vez más una manera inteligente de enderezar el desarrollo sanitario” (OMS. 2008).

En el 2015 ya con los resultados sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la ONU estableció que en 2016 quedaría inaugurada la agenda post-2015, con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y 169 metas que sustituyen a los ODM, y que hacen más énfasis en aspectos medioambientales. Esta vez, se abordan específicamente los asuntos relativos a la salud neonatal, así como el hambre y la nutrición (desnutrición y malnutrición). Los Estados Miembros han convenido en tratar de alcanzar para el año 2030 los nuevos ODS. Los relacionados con la salud son:

Objetivos del Desarrollo Sostenible en materia de Salud (ONU, 2015)

  • Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo
  • Objetivo 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible
  • Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades
  • Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos
  • Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
  • Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos

En la Conferencia Internacional sobre la Cobertura Sanitaria Universal en la Nueva Era del Desarrollo, en Tokio (Japón) el 16 de diciembre de 2015, la Dra. Margaret Chan reiteró la postura del organismo en relación a la APS: “…estamos ante un importante momento histórico. Tras décadas de dejadez, el mundo finalmente es consciente de la necesidad de contar con sistemas de salud equitativos, integradores y resilientes que puedan hacer frente a las conmociones, ya se deban al cambio climático, a un desastre natural o a un virus fuera de control”.

En esa conferencia con la que cerró las actividades de un año verdaderamente intenso en cuanto a determinación estratégica del impulso a las políticas públicas de salud para todos, la Dra. Chan dejó en claro que La Cobertura Sanitaria Universal está cimentada en la APS y contribuye a lograr que la salud sea un concepto unificador, base de lanzamiento de la prestación integrada de los servicios sanitaristas. Vista la salud como el concepto social que amalgama a la comunidad en el desarrollo con equidad, los países pueden aspirar a que quienes no pueden pagar la atención de salud no sean abandonados, ante la posibilidad de empeorar o morir por una enfermedad prevenible o curable.

La APS ha dejado de ser la disposición política que obliga a las naciones a asumir estrategias ajenas y desconocidas, las serias crisis económicas mundiales de las últimas décadas y los brotes epidémicos como el del ébola en África, dejaron en claro que una red de salud comunitariamente apoyada, extendida eficientemente, con la capacitación adecuada para percibir los cambios, amenazas y riesgos de salud, es el mejor aliado de los profesionales de la salud, inclusive para la atención de problemas graves.

También en el 2015, la Fundación Bill y Melinda Gates, el Grupo del Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud establecieron una alianza para reforzar la APS y avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Conformaron la Iniciativa de Mejora del Desempeño de la Atención Primaria de la Salud (PHCPI) que aglutina a los responsables de la formulación de las políticas públicas concernientes a la salud de los países, a los trabajadores sanitarios, promotores de salud y organismos de la sociedad civil que trabajan en favor de la salud. Su objetivo es impulsar mejoras en la APS en los países de bajos y medianos recursos mediante la mejora de la medición y el intercambio de conocimientos como son los indicadores de las acciones emprendidas y el registro de las acciones en pro de sus logros. Vital Signs ofrece en tiempo real un seguimiento de 25 signos vitales (indicadores del desempeño) de la atención primaria en salud en los 135 países donde se dispone de datos.

En México los avances han sido significativos en materia de Cobertura Universal, con las reformas Constitucionales de 1943 (del IMSS y SSA), de 1959 (ISSSTE) y la de 1983 que definió la descentralización de los servicios de salud a las entidades de la república que ya cumple más de 30 años y la reforma a Ley General de Salud de 2003, que dio origen al Sistema de Protección Social en Salud, el denominado Seguro Popular.

México sigue impulsando acciones para adoptar la APS como mecanismo básico de ingreso al sistema de salud, como lo estableció la Secretaria de Salud en su Modelo de Atención Integral de Salud (MAI) presentado en agosto de 2015. El objetivo es alcanzar la Cobertura Universal para todos los mexicanos, independientemente de su condición social o laboral, el MAI se centra en la atención a la persona, opera en redes integrales de servicios e incluye un fuerte componente de participación de la población a través de la integración de redes sociales.

El MAI considera el escalonamiento de la cartera de servicios del Seguro Popular y la complejidad de la prestación de los servicios de las zonas urbanas del país. La actual distribución para la atención a través de Jurisdicciones Sanitarias será modificada para dar paso a infraestructura diseminada por el territorio nacional, con base en las condiciones locales y los señalamientos específicos de la población a atender. Las unidades de APS tendrán como responsabilidad una población de entre 2,500 y 3,500 habitantes, de tal manera que con la participación de redes sociales asociadas a la salud se pueda adecuadamente garantizar, la promoción de la salud, prevención y detección oportuna de enfermedades, la atención médica y la rehabilitación.

La próxima vez que tengamos la necesidad de acudir a consulta médica o de recibir alguna atención de un profesional de la salud y nos sea tan sencillo como tomar el teléfono y hacer una cita o inclusive acudir simplemente a las instalaciones donde esté el médico para ser atendidos, tal vez recordemos que esta condición no es igual para todos, pero que se está trabajando en todo el mundo por cambiar.

En un futuro no lejano, seguramente todos acudiremos a nuestras revisiones periódicas de salud y evitaremos enfermedades, aprenderemos a alimentarnos mejor y a mantener hábitos saludables; seguramente seremos conscientes de la actividad física que necesitamos hacer y la haremos, sabremos cuidarnos y protegernos de los riesgos de contagio de enfermedades y en caso de enfermar, habrá lugares y personas listas y dispuestas a apoyarnos para recuperar la salud. Las instalaciones hospitalarias serán tecnológicamente avanzadas, habrá personal especializado y suficiente y estará al alcance de todos. Nadie morirá por ignorancia o por falta de atención. En un futuro nadie se quedará sin la posibilidad de vivir saludablemente y el recurso económico no será obstáculo para recibir la atención médica necesaria; y todo empieza con la Atención Primaria en Salud.

 

Mtro. Salvador Morales Riubí

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