DESPUÉS DEL CAMBIO, ¿QUÉ ME ESPERA?

DESPUÉS DEL CAMBIO, ¿QUÉ ME ESPERA?

Hoy en día se ha demostrado científicamente que, después de afrontar un cambio -por ejemplo,  crisis emocional (ruptura/duelo), cuestionamientos psicológicos (creencias automáticas irracionales/derrotistas), conflictos de conducta (comportamientos erráticos/hábitos y actitudes)- las personas generan nuevos estilos para solucionar sus problemas y que evidentemente logran palpar el cambio, percibiendo aprendizajes significativos; esto quiere decir, aquellos conocimientos previos que ya posee la persona, los logra relacionar con experiencias nuevas y concibe obtener comprensiones gratificantes, al modificar su sentido de la realidad ante algún problema.

Sin embargo, la complejidad del cambio en la experiencia de toda persona, avoca una serie de responsabilidades con éxitos y fracasos en la identidad, el sentido de pertenencia y la autoestima, puesto que genera una inestabilidad de carácter emocional que puede ser permanente o transitoria.

Cuando una persona cambia, dice “qué bien se siente haber salido de este problema, me siento más contento y competente, ahora empiezo a fluir con mi cambio de ideas y la capacidad para solucionar problemas”. Pero una vez que está ahí y se convierte en un sujeto de cambio, la experiencia de alguna u otra manera se convierte en un agente de innovación.

Estos cuestionamientos anteriormente mencionados empiezan a presionar la susceptibilidad de la persona, incrementando expectativas futuristas en su toma de decisiones.

Por eso, en este artículo quiero expresar algo que en mi experiencia clínica me gustaría que todas las personas conocieran e identificaran al momento de estar en un período determinado de cambio, donde todas sus capacidades, recursos y elementos para la resolución de problemas los utiliza para centrar su atención en la solución de problemas y salir adelante.

Si nos damos cuenta que una decisión nos provoca consecuencias, a veces tenemos la inclusión de etiquetarlo como algo malo; a lo que a mí me gusta adherir, “que esto solo es un aprendizaje significativo (algo que con la experiencia previa y un nuevo conocimiento) nos ayudará a evitar repetir el mismo error”, y que cuando logramos una consecuencia con etiqueta buena, “ésta solo, naturalmente cumple la función de un nuevo esquema de aprendizaje”, sin olvidar que no todo termina ahí; aprendiendo, sanamente que se favorece la responsabilidad. A ésta me gusta fijar la motivación e iniciativa.

Prácticamente hacemos esto, todos los días. Consecuentemente más en aquellos que son más difíciles que otros. Y sin duda, me pregunte, y después del cambio, ¿qué me espera? Me espera el resultado de reducir, riesgos en repetir los mismos errores que me traen problemas obstinadamente en la vida.

Psic. Ezequiel Juárez Macías

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