“ESA ENFERMEDAD ¡¡YO TAMBIEN LA TENGO!!”

“ESA ENFERMEDAD ¡¡YO TAMBIEN LA TENGO!!”

 HIPOCONDRIACOS

La hipocondría es una enfermedad en la que la persona cree, de forma infundada, que padece alguna enfermedad grave.

Su nombre se debe al hecho de que los griegos asociasen los cambios mentales con modificaciones de los órganos situados en la zona del abdomen denominada “hipocondrio” (Hipócrates utilizó el término hypochondrium del en el IV siglo A.C. para referir al área anatómica debajo de las costillas).

Es una enfermedad psiquiátrica que afecta y altera su vida social, familiar, escolar y laboral.

La personalidad hipocondriaca se caracteriza por una exagerada tendencia a la autoobservación, sugestión y vigilancia de su propio organismo (pendientes de sí mismas); debido al temor persistente, injustificado y excesivo a la enfermedad o la muerte.

Muchas veces el médico es “vencido” por la convicción errónea del paciente que le “impone” la certeza de que está enfermo, aunque en realidad no lo esté, llevando a la práctica de tratamientos innecesarios y costosos.

DATOS:

  • No hay diferencia en el sexo, se presenta por igual.
  • Se presenta generalmente entre los 20 y 40 años de edad
  • Aproximadamente el 9% de las consultas médicas son por esta causa, estas personas dicen estar enfermas y a menudo dan explicaciones pormenorizadas del porqué.
  • Mayor probabilidad de desarrollar Hipocondría son aquellos que:
    • En su infancia presentaron abusos físicos, emocionales o sexuales (familias disfuncionales).
    • Vivieron experiencias de pérdidas cercanas por defunción, secuestro o violencia.
    • Sobreprotección excesiva
  • Este padecimiento puede propiciar enfermedades psiquiátricas como depresión, ansiedad o trastornos de personalidad; además de la dependencia de medicamentos. Alrededor del 90% de estos pacientes presentan daño psicológico adicional.
  • El curso es generalmente crónico, con períodos de mayor o menor intensidad, aunque algunas veces es posible que el individuo se recupere totalmente.
  • La hipocondría, crea un hábito que tiende a heredarse.
  • Invierten un alto porcentaje de sus ingresos a la atención médica innecesaria

CARACTERÍSTICAS:

  • Estas personas no fingen, no crean sus síntomas de manera intencional, realmente consideran estar enfermos, son incapaces de controlarse
  • Cree estar enfermo, pero su Médico le dice lo contrario; durante la exploración médica no hay indicios de daño (interpretación errónea y alarmista de sus síntomas físicos)
  • Visitará varios médicos, hasta que dé con alguno que le proporcione tratamiento de la enfermedad que cree padecer
  • Está preocupada todo el tiempo por su salud física y tiene un temor irreal de padecer una enfermedad grave
  • Siente los síntomas que lee en libros de Medicina o en páginas de Internet, no se le puede mencionar una enfermedad o padecimiento de otro, que ya él o ella lo sienten también
  • Lee toda la letra chica de los prospectos de los medicamentos especialmente aquellos párrafos dedicados a las reacciones adversas y efectos secundarios, cree padecerlos todos por lo cual muchas veces ni llega a tomarlos o se auto medica el que mejor le conviene
  • Son conocidos asiduos de los consultorios o de los hospitales y son etiquetados como “histéricos de siempre”
  • Narcisistas (descuido o desinterés por los demás y sus necesidades)
  • Para cuidarse, exagera la dieta, ejercicio y medidas de protección, por ejemplo anda con cubre-bocas durante todo el invierno, desea aplicarse una vacuna 2 veces para estar “más” protegido, etc.

RELATO CURIOSO:

Charles Darwin, era hipocondriaco, siempre se quejaba de dolores sin encontrar causa alguna, aunque esta situación le proporcionó alguna satisfacción.

En una ocasión Darwin llegó a decir: “la mala salud me salvó de las distracciones sociales y la diversión”. Y aseguraba que sólo gracias a “su enfermedad” había podido trabajar tanto y desarrollar su famosa teoría de la evolución de las especies.

RECOMENDACIÓN:

Es un evento difícil de distinguir y de tratar.

Un tratamiento efectivo implica de un apoyo consistente y de la ayuda por parte de un médico, con frecuencia en cooperación con un psicólogo o psiquiatra.

Además de la tolerancia familiar y apoyo, es necesario aceptar la condición que está afectando su vida.

Lo recomendable es buscar un médico dispuesto a escuchar tus preocupaciones, brindarte confianza y evitar la realización de pruebas inútiles, serán clave para la recuperación.

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

EPIDEMIOLOGÍA/SALUD PÚBLICA

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