FIBROMIALGIA

 

 

FIBROMIALGIA

¿Qué es la fibromialgia?

Es una de las causas más comunes de dolor corporal generalizado, la humanidad la ha padecido siempre, sin embargo, es en los últimos años cuando los médicos la han venido identificando y realizando su diagnóstico; es un problema de salud pública de primer orden.

En todo el mundo, muchísimas personas están afectadas por fibromialgia y fatiga crónica, patologías en las que el diagnóstico es difícil porque la sintomatología es variada y solamente es detectada por el mismo paciente. Por lo regular el médico no la diagnostica porque los exámenes de Laboratorio, Rayos X, Ultrasonido, salen “normales”, optando por enviar al paciente con el Psiquiatra.

Se trata de una enfermedad crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado y una reducción del umbral del dolor con aumento de sensibilidad dolorosa a la presión en determinados puntos del cuerpo. El dolor se localiza sobre todo en zonas musculares sin que exista un daño aparente, presentando el paciente gran sensibilidad a cualquier contacto físico o cambio de temperatura causado por una neuropatía en gran parte del cuerpo humano.

La fibromialgia suele asociarse a otros problemas de salud como la mala calidad del sueño, rigidez matutina, cansancio, depresión, ansiedad, cefalea, el hábito intestinal irregular, dolor abdominal difuso, calambres musculares y la sensación subjetiva de hinchazón.

La fibromialgia es la enfermedad reumatológica diagnosticada con mayor frecuencia después de la artritis y sus primeros síntomas pueden aparecer entre los 20 y los 40 años. Esta enfermedad es parte de otras patologías de carácter crónico como la artritis reumatoide, hernias en la columna vertebral, el lupus eritematoso sistémico, la osteoartritis y el Síndrome de Sjögren; todas ellas tienen el mismo origen: INFECCION POR ESPIROQUETAS.

En el año 1992 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció la fibromialgia como una enfermedad reumatológica; para nosotros la fibromialgia es la sintomatología de una infección generalizada por ESPIROQUETAS, no pensamos que sea en si misma una enfermedad.

Causas de la fibromialgia

Las causas que desencadenan la fibromialgia, como la forma de producirse dicha patología y su tratamiento, son desconocidas por la mayoría de los médicos.

Pero existen evidencias sobre la causa del cuadro de fibromialgia: Infección por una ESPIROQUETA. En estos casos existe una alteración de los mecanismos reguladores del dolor, del sistema nervioso autónomo (parte del sistema nervioso corporal) y del estado de ánimo.

Presentan también alteración de los niveles de determinadas sustancias que intervienen en procesos neuroquímicos como la serotonina, triptófano, sustancia P y ácido glutámico, produciendo mayor susceptibilidad al dolor.

Asimismo, por estudios de imagen se ha comprobado alteración en la llegada de flujo sanguíneo a determinadas estructuras cerebrales.

Espiroquetas, una infección que se recibe en el útero de la Madre.

La fibromialgia aparece en un gran porcentaje de hijos de pacientes afectadas y un gran porcentaje de padres, tíos, abuelos, primos, hermanos e hijos. Al interrogar al paciente nos damos cuenta que una gran cantidad de familiares presentan artritis, migraña, lupus, depresión, parálisis facial y probablemente Parkinson y Alzheimer.

Todos estos diagnósticos son producidos por una Espiroqueta que puede ser Borrelia, Leptospira o Sifilis. Esta infección produce una disminución importante de la inmunidad y hemos observado que en un alto porcentaje de pacientes hay un familiar con cáncer.

Las tres son infecciones transmitidas en el útero de la madre, son “hermanas gemelas”, están contaminados una gran parte de la familia y muchos pueden estar asintomáticos. Algunos niños comienzan con la sintomatología desde pequeños y otros hasta los 65 años o más, por esa situación los amigos dicen “tiene dolores porque ya está viejo”.

La neuritis generalizada que produce la infección por ESPIROQUETAS aumenta la sensibilidad y hace que el paciente experimente un gran dolor en todo su cuerpo sin que exista un daño aparente en ellos. Refiere que siente un dolor exagerado sin que se observe inflamación alguna de sus manos, rodillas, codos, hombros, etc. y sus exámenes de laboratorio también los reportan normal. Por esa razón los médicos no pueden detectar o ver el dolor de su paciente y lo refiere al Psiquiatra pues se le observa en aparente buen estado de salud.

En estos cuadros existe sobre estimulación de todos los sistemas corporales, pero la respuesta final al dolor es exagerada sin existir un daño muscular o inflamatorio que el Médico pueda detectar.

Síntomas de la fibromialgia

El dolor es el síntoma predominante en la fibromialgia, crónico y generalizado, afectando amplias zonas musculares: alrededor de la columna vertebral, en el origen de las extremidades, en la región cervical, hombros, brazos, región lumbar, caderas y muslos, principalmente.

El paciente define el dolor como continuo y con oscilaciones en el tiempo que empeora por la mañana y mejora parcialmente durante el día, para empeorar de nuevo por la tarde y noche. El dolor, además, se agrava si el paciente permanece en la misma postura, con las cargas físicas, la activación emocional y los cambios climáticos. Es característica la intensidad del dolor, que es definido por los pacientes como intenso e insoportable, de tal manera que en algunas ocasiones el paciente no puede permanecer acostado en la misma posición.

Existen además otros síntomas de la fibromialgia que pueden combinarse con los anteriores:

Rigidez muscular y contracturas en diversos grupos musculares, fatiga crónica, alteración del sueño, dolores de cabeza, intestino irritable, extremidades frías, aumento de sudoración, palpitaciones, intolerancia a fármacos y sustancias químicas, boca y ojos secos, dolor en la mandíbula, problemas de concentración y memoria, mareo e inestabilidad, cambios de los síntomas por la actividad física, síntomas afectivos como ansiedad y cambios del estado de ánimo, sueño no reparador, sensación de inflamación, alteraciones de los síntomas por factores atmosféricos, parestesia y empeoramiento con el estrés.

Diagnóstico de la fibromialgia

El diagnóstico es clínico, es decir, basado en la sintomatología que presente el paciente, junto con exámenes de sangre para buscar la Espiroqueta. El más confiable es el Campo Oscuro y el MAT que busca el tipo de serovariedad de Leptospirosis que tiene el paciente.

Hay que elaborar una historia clínica detallada basada en los síntomas referidos por el paciente y realizar una buena exploración física. Pueden realizarse análisis de sangre y pruebas de imagen con el fin de descartar otras causas de enfermedad que puedan confundir el diagnóstico; de hecho se estima que el 95 % de los pacientes no está diagnosticado.

Existen unos criterios elaborados por el Colegio Americano de Reumatología en el año 1990 (Criterios ARC 1990) para el diagnóstico de la fibromialgia:

Dolor musculoesquelético generalizado y continuo, de más de tres meses de evolución, afectando al menos tres de los cuatro cuadrantes corporales.

Sensibilidad y dolor en los denominados ‘puntos gatillo’: 18 puntos dolorosos, de los cuales al menos 11 han de ser positivos. Dichos puntos gatillo se localizan a nivel de la región occipital, cervical baja, región de los músculos trapecio y supraespinoso (lateral y posterior del cuello), segundo espacio intercostal (porción anterior de la región torácica), codo, glúteo, cadera y rodilla.

Los criterios de la ACR han sido útiles en cuanto a que han permitido definir mejor la fibromialgia y detectar a los pacientes afectados por esta patología. Además del dolor osteomuscular crónico y generalizado, se deben valorar los demás síntomas que acompañan a la enfermedad como las manifestaciones neurológicas, cognitivas, psicológicas y endocrinas que ayuden a identificar al enfermo con fibromialgia. Se debe realizar el diagnóstico diferencial, es decir, hay que descartar otras enfermedades como causa de la sintomatología.

Tratamiento de la fibromialgia

Su objetivo es atacar la infección por ESPIROQUETAS que son la causa de los síntomas.
Para el médico que trata este cuadro como una infección el resultado es positivo casi 100 %. Para ello necesita adaptarse a un sistema diferente del diagnóstico y tratamiento convencionales porque todos los libros de medicina y médicos muy “conocedores e importantes en diferentes universidades” que dicen que no saben lo que causa la Fibromialgia y no saben cuál es su tratamiento, están equivocados. Cambiar la forma de pensar y adaptarse a algo completamente diferente es muy difícil, en algunas ocasiones serán tildados de LOCOS, como le sucedió a Pasteur y otros.

Medicamentos

A continuación se relacionan los fármacos más comúnmente utilizados para el alivio de los síntomas de la fibromialgia:

Analgésicos suaves, esto es importante pues hemos observado que en algunas ocasiones al paciente le administran HEROINA, el cual es adictivo y después de su administración los analgésicos normales no funcionan bien.

Tranquilizantes en combinación con analgésicos para disminuir los síntomas y que el paciente se sienta mejor mientras los antibióticos funcionan.

Antibióticos, son el tratamiento básico de los pacientes infectados por la ESPIROQUETA, se deben administrar por lo menos cuatro meses y continuar hasta desaparecer los síntomas; para ello es importante hacer un cuestionario mensual para conocer la evolución de la sintomatología. Los antibióticos que mejor nos han funcionado son: Tetraciclinas, Claritromicinas y Benzetacil.

Los factores psicológicos asociados desaparecen después de recibir su tratamiento con antibióticos.

Tratamiento no farmacológico

Su propósito es mejorar la habilidad funcional y la calidad de vida de las personas con fibromialgia. Sus pilares son:

Educación del paciente, enseñarle que su enfermedad tarda un poco en desaparecer, que no estará “sano” en pocos días, que se necesitan mínimo de cuatro meses hasta un año para que el paciente esté asintomático y dejarlo curado de su infección.

Actividad física. El ejercicio ayuda a mejorar el rendimiento y a disminuir el dolor.

Conclusiones acerca del tratamiento de la fibromialgia

El tratamiento de este padecimiento precisa un enfoque multidisciplinar, es decir, requiere la colaboración de varios especialistas: Internistas, Infectólogos, Psiquiatras y Ortopedistas.

El objetivo final del tratamiento consiste en realizar un diagnóstico precoz, con inicio terapéutico temprano y evitando pruebas diagnósticas innecesarias. En general, la combinación del tratamiento farmacológico de antibióticos con un programa de ejercicios se asocia a mejores resultados.

Pronóstico de la fibromialgia

La mayoría de médicos dice que no existe curación de la fibromialgia, por lo que hay que considerarla como una enfermedad crónica. En nuestra opinión ESTO NO ES CIERTO, la fibromialgia se ataca con antibióticos para acabar con la ESPIROQUETA, en gran cantidad de pacientes en cuatro meses de tratamiento quedan asintomáticos necesitando otros más tiempo.

Hay que tener en cuenta que la calidad de vida de la persona enferma se ve afectada en varias de sus facetas: laboral, económica, social y familiar. La mayoría de los pacientes pueden mantener su capacidad de trabajo pero otros no se sienten capacitados para trabajar, siendo la enfermedad musculoesquelética que más bajas produce por incapacidad laboral. Aun así, solo a un pequeño porcentaje de personas afectadas se les hace el diagnóstico y nadie recibe tratamiento para atacar las ESPIROQUETAS. Si comparamos a los pacientes con fibromialgia con otros grupos de personas con dolor crónico, estos presentan un grado mayor de sensación de incapacidad y de invalidez.

Recomendaciones para la fibromialgia

Una importante dificultad que han de superar los pacientes de fibromialgia es el desconocimiento profundo del síndrome por parte de la sociedad. En términos generales, la fibromialgia sólo es una realidad para el círculo de familiares y amigos íntimos de los enfermos, aparte de los profesionales en contacto con los pacientes. Existe, por tanto, una infravaloración del potencial de incapacitación de esta enfermedad, lo cual supone un obstáculo añadido para el paciente en su lucha por superar las dificultades que le genera en aspectos básicos de su vida diaria.

Hay que considerar varios puntos para el enfoque social de la problemática asociada a esta patología:

• El enfermo con fibromialgia debería ser informado desde el principio sobre la causa infecciosa de su problema, fomentando la colaboración del paciente en las terapias con antibióticos mediante la confianza en su segura mejoría.

• Es fundamental mejorar el conocimiento y la formación de los profesionales implicados en el abordaje de la fibromialgia para garantizar una adecuada respuesta a las necesidades del paciente.

• Una cuestión básica a considerar es el enfoque socio-laboral, ya que la posibilidad de desarrollar una actividad laboral compatible con la evolución de la fibromialgia es de gran ayuda para el paciente.

Los puntos básicos para mejorar la calidad de vida del paciente con fibromialgia podrían ser: Comprender con claridad el significado de esta infección; seguir un tratamiento farmacológico de antibióticos, analgésicos y tranquilizantes adecuados, y realizar ejercicio físico según su capacidad. Manifestarle que su tratamiento necesita de varios meses y se requiere de su colaboración para su bienestar y curación.

Dr. Manuel R. Lazo

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