CÁNCER NO DEBE SER IGUAL A MUERTE

Cáncer NO DEBE ser igual a Muerte

El Cáncer es un problema de Salud en más del 90% de los países del mundo, tan sólo en el año 2012 ocasionó 8.2 millones de defunciones.

Las localizaciones principales de los tipos de cáncer correlacionados con la muerte son: Pulmón, Hígado, Estómago, Colon, y Mama. Están interconectados de diferentes maneras: los dos primeros son muy letales y poco respondedores al tratamiento, por lo cual la mayoría de los pacientes que los presentan fallecen. Los de estómago y colon tienen una frecuencia mayor que los dos primeros, pero sus índices de respuesta son apenas intermedios y las recaídas son algo muy común.

Por último, el cáncer de mama correlaciona su elevada mortalidad con su muy alta incidencia y, particularmente, con la alta frecuencia de este cáncer en etapa avanzada de la enfermedad, situación en la que las respuestas terapéuticas eficaces son menos comunes y por supuesto el número de fallecimientos mucho mayor. En México muere una mujer aproximadamente cada dos horas, se estima que al día fallecen entre 12 y 15 mujeres por cáncer de mama en nuestro país.

Llama la atención que de todas las muertes registradas en el mundo por cáncer de mama, el 70 % de ellas procedan de países en vías de desarrollo, cuando además la incidencia de la enfermedad es cuatro veces más alta en países anglosajones de Europa occidental, Escandinavia o los Estados Unidos en relación a los países latinoamericanos, asiáticos y africanos.

La razón de esta gran diferencia la cual en principio pudiera parecernos muy compleja de explicar, en realidad NO tiene nada de ciencia, simplemente mientras en los países en vías de desarrollo diagnosticamos TARDE el cáncer de mama (8-9 de cada 10), los países desarrollados lo hacen TEMPRANO en la proporción inversa, obviamente fallecen mucho más las mujeres diagnosticadas tarde que aquellas donde el cáncer de mama se detecta temprano; ahí está la diferencia esencial.

Además, si consideramos que el 60% de los nuevos casos de cáncer en el mundo se presentan en África, Asia y Latinoamérica, la situación es más preocupante pues estadísticamente se prevé un incremento de 14 a 22 millones de casos en el mundo en las próximas dos décadas por causas diversas. Si no cambiamos esta tendencia estadística realmente la pasaremos muy mal, y claro, la pasaremos mucho peor en los países como el nuestro, no olviden ustedes el dicho  mexicano “al perro más flaco se le cargan las pulgas”.

Si bien ante el cáncer de mama existen factores que no son modificables como pertenecer al género femenino, tener una raza determinada o tener antecedentes familiares de esta enfermedad, es importante tener presente que en el cáncer en general, y en el de mama en particular, hay muchos factores MODIFICABLES como los hábitos conductuales, hábitos alimentarios y estilos de vida, con los cuales lograríamos resultados insospechados y muchas mujeres en México podrían evitar padecer cáncer de mama en las siguientes décadas; pero para ello es realmente necesario que la población mexicana actúe de verdad y actúe antes de que “el destino nos alcance”.

Pero se pueden reducir los riesgos de tener cáncer de mama? Claro, he aquí algunos hábitos que pueden apoyarnos:

La auto exploración de la mama forma parte de la cultura de salud y prevención en países desarrollados, es la “herramienta” más útil en función de haber demostrado con números que las mujeres más conscientes y conocedoras de sus pechos, en relación a quienes no se “revisan” con regularidad, obviamente tienen mucho más posibilidades de detectar algún problema en sus glándulas mamarias e identificar cuando algo no está bien. Para ello es indispensable estar habituada, conocer y haber tenido “la memoria en los dedos” de cómo se siente normalmente, de la sensación “normal” en cada parte del ciclo menstrual. Pero si la mujer no tiene esta experiencia previa, difícilmente podrá distinguir lo natural de lo que no está bien, lo descubrirá cuando esto sea muy obvio y por desgracia generalmente ya muy tarde.

Generar el hábito de la autoexploración mamaria en forma mensual en los países desarrollados ha culminado en ser el principal contribuyente para un diagnóstico oportuno de la enfermedad; más del 90% de las pacientes con un cáncer mamario temprano son potencialmente curables.

Además con el desarrollo de otros hábitos conductuales, me refiero  al desarrollo personal en las áreas Cognitiva, Lúdica, Psicoemocional y Espiritual, podemos también reducir los riesgos de enfermarnos no solo de cáncer, pues en mi concepto la Salud se pierde por una falta de “Armonía” entre estas áreas que integran la vida misma.

El acercarnos al arte, reír y divertirnos, el ser personas equilibradas sin problemas de autoestima, sin vivir enojados, sin frustraciones, envidias, incertidumbres o traumas y el manejar adecuadamente el estrés, nos aleja de la enfermedad. Asimismo desarrollar el área espiritual, como cada uno de nosotros la concibamos, definitivamente nos hace menos susceptibles a la posibilidad de tener cáncer. Sin embargo, la problemática y el “ritmo de vida” actual, nos hacen olvidarnos de trabajar estas áreas de nuestro ser, nos volvemos hostiles, egoístas e infelices, y nos enfocamos en el tema laboral y económico, como si el objetivo de la vida fuera “andar correteando la chuleta” como coloquialmente se dice. Una de las mejores maneras de mantener “a tope” nuestro Sistema Inmunológico y por consecuencia nuestra Salud, es “trabajar para vivir y no vivir para trabajar”.
Estimada lectora/lector te invito a evaluar en este momento lo que acabo de compartirte, si hay alguna pequeña modificación en tus hábitos que puedas hacer y así reducir los riesgos de tener cáncer. Para ello te hago por último unas preguntas:

¿Consumes frutas, verduras, y alimentos integrales todos los días?

¿Consumes carnes rojas o productos grasosos de origen animal más de 3 veces por semana?

¿Consumes regularmente alimentos chatarra como sopas de vaso, frituras, dulces, galletas, pastelillos?

¿Tienes un peso de acuerdo a tu estatura, sexo y edad?

¿Haces algún tipo de ejercicio diariamente por más de 30 minutos?

¿Fumas diariamente?

¿Tomas más de una copa de alcohol al día?

¿Duermes 8 horas diarias de manera regular?

¿Qué tan a menudo te sientes estresada (o)?

¿Con qué emociones te identificas más? Enojo, frustración, angustia, preocupación, resentimiento, menosprecio, envidia, temor, incertidumbre, abandono, desamor, celos, falta de aprecio por tu pareja.

¿Estás conforme con tu vida sexual?

¿Cómo ocupas tu tiempo libre?

¿Has identificado algún área de oportunidad en tus respuestas?

Pues bien, con esta reflexión te invito a tomar acción para evitar el cáncer.

 

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Oncólogo Médico

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