FOBIAS Y TECNOLOGÍA

FOBIAS Y TECNOLOGÍA

 

Es indiscutible que los avances tecnológicos colaboran con la salud, economía, educación y facilitan la vida diaria; sin embargo, el uso desmedido de estos elementos en el ámbito cotidiano puede dar origen a efectos negativos sobre el organismo que aún no son considerados como reales.

Por ejemplo, desconcertarse todo el día por un emoticón recibido, enojarse con un amigo porque no te aceptó en Facebook o deprimirse por una foto de Instagram, golpea la salud mental del usuario, afecta su productividad y altera su entorno familiar.

La tecnología en internet y redes sociales se ha convertido en algo tan cotidiano y necesario que no tenerlo al alcance nos hace dependientes e incapaces, inclusive, de tomar decisiones o ejecutar actividades “a mano”.

Una de las herramientas tecnológicas que más ha revolucionado la sociedad moderna es la telefonía móvil, la cual en pocos años ha pasado de ser una simple herramienta de comunicación telefónica a ser prácticamente un ordenador de bolsillo con una gran capacidad operativa. Así, con ellos, además de comunicarnos de la manera tradicional, podemos tomar fotografías, ver y hacer videos, georeferencias, videojuegos y miles de aplicaciones más.

Además de ser precursores de la obesidad por falta de activación física y la disminución paulatina de la visión, el 25% de las personas con estos trastornos reportaron accidentes mientras usaban el teléfono y más del 20% reportó dolor en los pulgares por enviar mensajes de texto de forma excesiva.

 

La nueva era, ha creado el nacimiento de nuevos padecimientos:

 

  • NOMOFOBIA: La más frecuente

Es una palabra que surge de la frase en inglés “no mobile phobia” (‘fobia a estar sin móvil’) y se refiere a la sensación de angustia, ansiedad o miedo irracional, por sentirse desconectado del resto del mundo y que se experimenta cuando se dan situaciones como la pérdida del celular, batería agotada y falta de señal, esta fobia ha crecido hasta un 13%.

Además, para quienes padecen nomofobia, salir sin teléfono se traduce en agresividad, dificultad de concentración e hipervigilancia.

  • Es una patología que afecta al 55% de la población, sobre todo a los jóvenes de 18 a 24 años.
  • Es más frecuente en mujeres.
  • Por término medio, cada usuario consulta su teléfono 34 veces al día.
  • Según un informe realizado por Google, en México existen más de 190 millones de smartphones, el 72% de los usuarios no salen de su casa sin su celular.

 

  • SÍNDROME DE LA LLAMADA IMAGINARIA

De acuerdo con el médico Larry Rosen, autor del libro iDisorder, el 70% de los usuarios de dispositivos móviles ha sufrido alguna vez la alucinación de que su celular había sonado o vibrado sin que en realidad lo hubiera hecho. Esto sucede porque nuestro cerebro ha empezado a asociar el móvil con cualquier impulso que recibe.

 

  • CIBERMAREO

Es la desorientación y mareo que sienten algunas personas al interactuar con ciertos entornos digitales. Recientemente, usuarios del nuevo sistema operativo iOS 7 de Apple expusieron estos problemas físicos por el nuevo diseño.

 

  • DEPRESIÓN “SOCIAL”

El mal uso de las redes sociales puede causar sentimientos negativos. Algunas personas se deprimen porque tienen muchos “amigos” en Facebook, otros por la falta de ellos. En tanto, la revisión cotidiana de las fotos en aplicación fotográfica Instagram también puede generar tristeza, baja autoestima y envidia entre los usuarios.

 

  • ADICCIÓN A INTERNET

Se refiere al uso excesivo de la web y la necesidad de estar todo el tiempo conectado hasta al punto que esto interfiere con la vida diaria. El usuario medio de móvil comprueba su dispositivo cada seis minutos y medio (lo que equivale a 150 veces al día), según una reciente encuesta de HuffPost/YouGov.

 

  • CIBERCONDRÍA

Se les atribuye este diagnóstico a personas convencidas de que padecen algún mal tras haber leído al respecto en la web. Por ejemplo, un cibernauta que sufre de dolor de cabeza puede buscar la causa de este mal en internet y encontrar que una razón podría ser un tumor cerebral. El problema es que uno puede empezar a encontrarse realmente mal por “error”. Es algo similar a la hipocondría sólo que las dolencias son conocidas por el ciberespacio.

 

  • EFECTO GOOGLE

Es cuando el cerebro retiene menos información como consecuencia de la posibilidad de acceder a ella en cualquier momento. Todas las respuestas están a un solo click de distancia y, por lo tanto, se recuerda menos.

 

  • DEPENDENCIA A LOS VIDEOJUEGOS ONLINE

 

Ésta es una de las enfermedades cibernéticas más comunes. Se estima que los que la padecen pasan alrededor de 17 horas al día en los juegos en línea, por lo que desatienden tareas realmente importantes como ir a la escuela o al trabajo.

 

RECOMENDACIONES

 

  • Establecer límites en los horarios para el uso del dispositivo
  • Dormir con el aparato apagado
  • Probar con períodos de abstinencia cada vez más largos para aprender a utilizar el teléfono o web de manera más racional.
  • Organizar su horario de modo que en cada momento tenga algo que hacer alejado de la videoconsola o del ordenador.
  • Lea, estudie e intercambie ideas de temas de actualidad en sesiones personales,
  • Realizar actividades físicas al aire libre como el deporte, excursiones, paseos, etc.
  • Fomente reuniones con familiares o amigos, interactúe en conversaciones interpersonales.
  • Vigile a sus hijos, controle sus dispositivos electrónicos.
  • En casos extremos es necesario acudir por ayuda a profesionales como Psicólogos, Psiquiatras y asociaciones de autoayuda.

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

EPIDEMIOLOGÍA / SALUD PÚBLICA

 

 

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