LA SALUD FINANCIERA ¿EXISTE?

LA SALUD FINANCIERA ¿EXISTE?

¿Te has puesto a pensar respecto a la evolución de las enfermedades? Anteriormente la gente podía morir prácticamente de cualquier mal, debido a los recursos disponibles y a los avances que se tenían.

Actualmente la comunidad científica emprende día a día una interminable carrera de estudio e investigación, la cual nos permite elaborar productos más eficientes y con una mejor calidad y potencia para el tratamiento del paciente.

Pero… y ¿la salud financiera?

Aparentemente muchos abordamos este tema con cierta frecuencia e incluso naturalidad, desde la perspectiva de nuestras propias finanzas hasta las de nuestro negocio o empresa, pero lo importante radica, en qué tan buen administrador eres para poder manejar dinero.

No es cuestión de tener mucho o poco, de ser un magnate y que ello te libere de cualquier circunstancia económica, ¿la verdad? no lo es. La salud financiera se logra con base a disciplina y un apego “casi” estricto a lo programado. El salir todos los días a nuestras actividades nos atrae un ingreso, por consiguiente éste nos acerca de los recursos necesarios para cubrir nuestras necesidades y compromisos económicos. Visto así, se debería mantener un equilibrio adecuado en nuestras finanzas.

Podemos apreciar la pérdida del poder adquisitivo en comparación con el pasado, incluso, sin esmerarnos mucho en recordar precios de los productos de la canasta básica, basta con ver que ahora nos alcanza para menos con lo mismo. Muchos decimos que si los impuestos, el alza de los energéticos y un sinfín de argumentos válidos, pero lo tenemos que enfrentar sea como sea.

Pero te preguntarás y… ¿esto qué tiene que ver con la salud? Enfrentar una deuda y no contar con el capital suficiente es algo que nos genera un síntoma de preocupación mejor conocido como “estrés”, aunque cabe aclarar que no solo factores económicos lo provocan.

“¿Nos alcanzará para esto?”, “me pidió prestado fulanito…”, “zutanito tiene una emergencia y no le alcanza…”, “tenemos que pagar las tarjetas…”, ¡¡uff!! hemos escuchado tantas frases que el presente artículo sería interminable. Como parte de los principios de Innova en Salud queremos hacer consciencia y lograr prevenir lo que la llamada “Enfermedad del Siglo XXI” produce:

En principio, la sudoración, dilatación de pupilas, erizar la piel o el nerviosismo quizá no suene como algo grave, pero que tal si ahora consideramos un ataque cardiaco debido a que se eleva nuestra presión sanguínea o que nuestra mente pueda tener repercusiones por ansiedad, depresión, neurosis o insomnio.

Por otro lado, nuestro sistema digestivo puede también presentar problemas como la colitis, diarreas, nauseas, inflamación y/o gastritis. En nuestra piel podemos tener picazón, escozor, resequedad, acné, urticaria incluso caída de cabello.

En las mujeres se pueden presentar trastornos menstruales como la ausencia total del periodo o una irregularidad, amenorrea, esterilidad, infertilidad y problemas ovulatorios. Además, en muchos se puede presentar la necesidad de elevar la ingesta en el consumo de alcohol y tabaco.

Como podrás ver estimado lector, un problema puede desencadenar muchas cosas, es por ello que si te encuentras en una situación complicada sea cual sea la causa, trata de no estresarte, además alterado no es la mejor forma de resolver un problema, por lo que te recomendamos:

  • Planea tu presupuesto, debes estar consciente de lo que en realidad puedes erogar, estableciendo límites.
  • Genera una cultura de ahorro.
  • Cambia tu estilo de vida, ¿por qué no empezar con una buena alimentación y dar entrada a la actividad física en nuestras vidas?
  • Acude con un especialista, recuerda que las alteraciones que se desarrollan son fisiológicas y emocionales.
  • Cuida tus relaciones debido a que estresados podemos agraviar nuestro entorno.
  • Recuerda siempre las fechas de vencimiento de tus compromisos.
  • Antes de endeudarte considera qué otro tipo de opciones tiene el mercado para que puedas elegir la que más te beneficie.

Al final del día tú decides, pero recuerda que vivir con estrés deteriora tu vida, no es cuestión de saber mucho, mejor pon en marcha hábitos que te permitan llevar una vida equilibrada.

 

Innova en Salud

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