NUEVOS PECHOS GRANDES: ¿TODO COLOR DE ROSA?

 

NUEVOS PECHOS GRANDES: ¿TODO COLOR DE ROSA?

Recientemente hay un apogeo en modificar nuestro cuerpo y someternos por voluntad propia en procedimientos quirúrgicos. Ya dejamos atrás esos momentos en los que solo nos atrevíamos a ponernos en contacto con un bisturí porque no había otra alternativa, o porque buscábamos seguir con nuestras actividades diarias y el padecimiento que nos aquejaba ya no nos lo permitía o, en ocasiones más graves, para salvar nuestras vidas.

Me refiero a la cirugía plástica; cada vez más personas acuden a esta rama especializada de la medicina, sea para hacerse la nariz menos ancha y chata, aumentarse el mentón, quitarse algunas arrugas, remover exceso de grasa en la papada o abdomen, hacerse poseedores de unos glúteos más prominentes o unos senos más voluminosos, redondos y con poder antigravitatorio.

Claro que esto trae cosas positivas, para muchos implica un aumento enorme de autoestima y seguridad en uno mismo, o simplemente te hacen sentir más atractivo. Es más, yo misma he estado implicada en un procedimiento sencillo de medicina estética; lo único que hay que tener claro, es que se debe realizar porque tú lo deseas, sin dejarte influenciar por otras personas, además de ir con un verdadero especialista y no charlatanes, conocer cómo será todo el proceso, los riesgos de la cirugía, el cuidado post-operatorio y las complicaciones que pueden aparecer aún ya después de un buen tiempo.

Como el título lo anuncia, me centraré en ciertos aspectos sobre el aumento de las mamas, conocido en  términos médicos como mamoplastía de aumento, en la que se ponen unos implantes mamarios para aumentar el tamaño de los senos, ya sea debajo de la glándula mamaria (subglandular), debajo del músculo de la zona (subpectoral) o en un espacio entre estos dos, llamada posición subfascial.

Antes que nada hay que romper mitos: los implantes no afectan el proceso normal de lactancia ni aumentan las probabilidades de presentar cáncer mamario, si bien en la mamografía el implante puede ocultar parte del tejido del seno, sólo necesitará de un radiólogo con experiencia.

Los implantes no son definitivos, no caducan con el tiempo pero con los años se desgastan, por eso se recomienda cambiarlos cada 10 o 15 años. La cirugía no debería complicarse si se está en manos de profesionales y se realizaron los estudios preoperatorios necesarios como por ejemplo: análisis de sangre que nos permitirá saber si se tiene una buena coagulación, evitando así hemorragias; pero hay que tener en cuenta que siempre existe un riesgo, por ejemplo las muertes relacionadas con la anestesia van de 1 en 200 mil a 300 mil casos según el Instituto de Medicina (IOM).

Después de la operación será necesario usar un corpiño compresivo desde el momento que finaliza la cirugía; por lo general la anestesia sigue actuando hasta 12 horas después por lo que no habrá tantas molestias y dolor en este tiempo. Ya que deje de actuar el anestésico, habrá dolor, pero se dice que se puede comparar al dolor muscular que sentimos durante la primera semana en el gimnasio. En cuanto al regreso al trabajo, la mayoría de las mujeres pueden regresar a los 2-7 días, dependiendo de la actividad que desempeñan. Se podrá hacer actividad física leve a partir de la tercera semana; la cicatrización total y que todo esté en su sitio lleva de 3 a 6 meses.

Ahora ¿qué complicaciones pueden presentarse? Puede haberlas inmediatas u otras más tardías. Aquí se muestran las probabilidades en porcentajes según el libro “Grabb and Smith’s Plastic Surgery”. De las primeras, la más importante es el sangrado excesivo, nos podemos dar cuenta de esto porque una mama está mucho más grande que la otra (por la sangre) y más dolorosa, para tratar esto se necesita drenar la sangre, dependiendo la severidad puede ocupar o no otra intervención en quirófano.

La infección es otra complicación que puede aparecer en 0.5% de los casos, varios días o semanas después de la operación, presentándose fiebre, enrojecimiento, dolor e inflamación en uno o los dos senos; esto se trata con antibióticos. Cambios en la sensación del pezón ocurren hasta en 10% de las mujeres sometidas a esta intervención.

La complicación más común que puede ocurrir hasta en un 50% de las pacientes, es la contractura capsular, que se caracteriza por endurecimiento en el área alrededor del implante y es muy doloroso, puede suceder en uno o ambos senos. Las razones son muchas, puede ser que el material del implante se salió de su sitio, una infección o contaminación por bacterias, entre otras. Ahora, cabe mencionar que los implantes colocados en la posición subpectoral suelen tener menos incidencia de contractura capsular. El tratamiento puede incluir hasta la extracción de los implantes. Una causa común de insatisfacción en la paciente es la mala posición del implante o forma desfavorable, por lo que se necesitará otra intervención en quirófano para arreglarlo.

Estas son sólo algunas de las complicaciones, recuerde que antes de someternos a una cirugía debemos estar lo más informados posible.

 

Dra. Andrea Leal Martínez

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