MARZO MES DE LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE COLON Y RECTO

 

MARZO MES DE LA PREVENCIÓN DEL

CÁNCER DE COLON Y RECTO

UNA PERSPECTIVA OBJETIVA Y ACTUAL

La frecuencia del Cáncer del Colon y Recto (Intestino grueso) ha tenido un notable “repunte” en los últimos años en diferentes regiones del mundo, en diferentes razas y grupos de edad, nosotros en México y particularmente en Baja California somos un claro ejemplo de ello, esto sucede tanto en hombres como en mujeres, de hecho ellas tienen todavía un incremento mayor, hace dos décadas la relación hombre mujer era de 3 a1, hoy es de 1.4 a 1 según los reportes disponibles.

Sabemos que por desgracia en nuestro país hay un déficit y un sub-registro estadístico en los aspectos de salud, no obstante hay algunos datos que son representativos de la situación, por ejemplo, el INCan (Instituto Nacional de Cancerología) registra un incremento del 40% en el número de casos atendidos por cáncer Colo-Rectal, datos compatibles con las últimas cifras oficiales del INEGI en donde se publica un 40% más de defunciones por este cáncer, que 4 años atrás.

El Cáncer de Colon y Recto es el 2º. lugar de frecuencia en el mundo y se asocia a su vez como responsable de la 3ª. causa de mortalidad con 320,250 defunciones anuales en nuestro planeta, lo que nos muestra claramente que se trata de un problema de salud creciente que requiere de todo nuestro esfuerzo, pues además su tendencia sigue a la “alza” prácticamente en el mundo entero.

Países orientales como Japón, presentan las tasas más altas de incidencia y es claro que existen factores alimenticios asociados a ello. Es sabido que el consumo elevado de alimentos ahumados, asados en la parrilla, ricos en salmuera o preservados con sal abundante, así como el uso de conservadores y demás “aderezos” utilizados regularmente en la dieta de los japoneses, está claramente asociado a la mayor incidencia del Cáncer de Esófago, Estómago y Colon.

Todo parece indicar que en la parte occidental del mundo y muy particularmente en nuestro México, hay también factores alimenticios que cada día se relacionan de manera más firme con la presencia de estas enfermedades, me refiero principal y específicamente al consumo excesivo de carnes rojas.   La ESMO (European Society Medical Oncology), publico en 2014 la siguiente recomendación: NO sobrepasar los 500 gr de carne por semana… Si añadimos a ello, la cocción al carbón, el uso de aceites que no sean de oliva o “requemados” incrementamos este riesgo aún más, esta recomendación se encuentra íntimamente relacionada con una dieta pobre en residuo, es decir, una dieta baja o carente en verduras, frutas y agua natural.

Es claro que en la dieta regular del mexicano de clase media, los excedentes en grasas, proteínas animales y carbohidratos son la regla, estamos muy poco acostumbrados a incluir particularmente agua y verduras, así como fruta en cantidades moderadas en nuestra alimentación, el consumo de los llamados “alimentos chatarra” es verdaderamente alarmante, personalmente considero que en mucho, esto es lo que está ocasionando el incremento tan grande en el número de casos registrados en nuestro país. De lo anterior se desprende que obviamente la primera medida de prevención contra el Cáncer Colo-Rectal es tener un hábito alimenticio saludable y responsable.

Recordemos siempre que una de las características inherentes del Cáncer de Colon , es ser una enfermedad “silenciosa”, o sea que en un inicio generalmente NO hay síntomas y  de manera frecuente, cuando estos se presentan, la enfermedad puede haber avanzado considerablemente y poner en riesgo la vida misma, por ello la prevención y en su defecto la detección “temprana” hacen una gran diferencia.

Sepa el lector que el  51% de los Canceres Colo-Rectales se encuentran precisamente en el Recto y su porción inmediatamente superior, el Sigmoides, otro 16 % se encuentra en el Colon descendente, de tal manera que más de 2/3 partes estarán accesibles a una exploración digital o endoscópica relativamente sencilla, además un porcentaje de ellos se puede correlacionar con sangrado “fresco” y esto podría evidenciarse en un examen simple precisamente de búsqueda de sangre en heces fecales en el laboratorio.

En este tipo de cáncer el estreñimiento, la molestia abdominal o la pérdida de peso son también relativamente frecuentes, pero por desgracia mucha gente atribuye sin más ni más estos síntomas a Colitis amebiana o nerviosa, o bien suponen que el sangrado discreto puede estar relacionado a hemorroides, y si bien son muy frecuentes en la población mexicana y  pueden existir en las Colitis, son en general síntomas vagos, inespecíficos o pasajeros, y por supuesto también pueden presentarse en el Cáncer Colo-Rectal.

Si a esto agregamos otros factores como la obesidad, o las enfermedades pre-cancerosas con o sin factores genéticos (poliposis familiar múltiple o adenomas vellosos), podremos conocer nuestro perfil de riesgo para el desarrollo de enfermedad maligna más adelante

En la actualidad gracias a los estudios de colonoscopia, la detección oportuna es viable ya que en menos de 1 hora, es posible visualizar muy adecuadamente toda la longitud intestinal y es posible también hacer varios procedimientos y tomar biopsias, con ello obtendremos tejido que se enviará con el Médico Patólogo y que confirmará el diagnóstico o detectará otro padecimiento diferente al Cáncer; podrá también estudiarse para determinar mutaciones puntuales: K-Ras, N-Ras, BRAF, PIK3CA, MET como las más conocidas, ello nos permitirá la plena caracterización de la enfermedad de ese paciente en particular para poder “personalizar” el tratamiento a seguir.

Si bien la Cirugía es la “piedra angular” del tratamiento en el Cáncer Colo-Rectal, su realización exitosa solo estará indicada en casos “tempranos” y como sucede con prácticamente todos los tipos de cáncer en nuestro país, este diagnóstico oportuno es por desgracia muy infrecuente, justamente por esta falta de conciencia y cultura de la prevención que tantos problemas nos trae en nuestras vidas.

Por ello la urgencia de la prevención y la reducción de riesgos para lo cual en el próximo artículo daremos unas sencillas recomendaciones.

ONCOTIPS

1) El cáncer de colon es una enfermedad bastante frecuente que si se trata a tiempo es curable. Las personas a partir de los 50 años son más propensas de desarrollar esta enfermedad que los individuos jóvenes. Los factores que pueden elevar el riesgo de cáncer de colon son: herencia familiar, tabaquismo, alto consumo de alcohol, edad adulta. Se considera que hasta dos tercios de todos los tipos de cáncer pueden ser prevenibles.

2)  Sabías que el test de sangre oculta en heces es un examen sencillo y en la actualidad está considerado por los expertos como el procedimiento más útil y económico para la detección del cáncer de colon. El médico puede hacer esta prueba en la consulta o enviar una muestra al laboratorio para su análisis.  Existen kits de test caseros, de venta en farmacias, que permiten hacer la prueba en casa también.

3) Una dieta sana abundante en frutas y verduras, cereales, legumbres y pescado ayuda a prevenir el cáncer de colon ya que contienen sustancias que reducen el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Se debe reducir el consumo semanal de carne roja y  grasas de origen animal.

4) El consumo moderado de leche y derivados es muy positivo para evitar el cáncer de colon, al igual que el ejercicio regular, reducir el consumo de alcohol y evitar el tabaco completamente.

5)  Si se sigue una dieta sana, y ejercicio así como un estilo de vida saludable se reduce  el riesgo de desarrollar cáncer de colon a pesar de tener factores de riesgo. Las personas que tienen en su familia antecedentes de este tipo de cáncer deben realizarse chequeos periódicos porque es alta la incidencia familiar en esta enfermedad.

6) ¿Cuánta fibra consumes al día? En ocasiones, debido a nuestro ritmo de vida, nos limitamos a comer rápido y lo primero que vemos en la nevera. De ahí que recurramos a la comida precocinada, a congelados y a todos esos alimentos ricos en grasas saturadas, sal y harinas blancas que tan difíciles son de digerir para nuestro organismo. Nos saturamos, intoxicamos nuestro hígado y los intestinos dejan de optimizar sus funciones básicas, a la vez que enferman el colon al llenarlo de elementos nocivos. Hay que ser conscientes de ello y de la importancia de elevar el consumo de fibra alimentaria. Debes saber, pues, que es imprescindible ingerir entre 25 y 35 gramos de fibra al día.

8) Toma nota de qué alimentos no pueden faltar en tu dieta para prevenir el cáncer de colon:

  • Cereales integrales.
  • Avena.
  • Centeno.
  • Arroz integral.
  • Harinas integrales.
  • Legumbres.
  • Frutas.
  • Frutos secos.
  • Hortalizas de hoja verde.
  • Verduras como la remolacha (betabel), la zanahoria, la berenjena, la alcachofa.

9)  ¿Qué tal si empezamos el día con una cucharada de aceite de oliva con unas gotas con limón? También será estupendo si eliges tomar en ayunas un vaso de agua tibia con jugo de limón. Es un modo maravilloso de depurar el organismo y de obtener un “cóctel” muy adecuado de antioxidantes que te pueden ayudar a prevenir el cáncer de colon.

10)  Las frutas y los vegetales con alto contenido de vitamina A, C y E son ideales para obtener niveles más elevados de antioxidantes que reducen los riesgos del cáncer de colon, así que incluye en tu dieta los siguientes alimentos:

  • Naranjas y limones.
  • Papayas.
  • Zanahorias.
  • Fresas.
  • Arándanos.
  • Fresas.
  • Kiwis.

PRO ONCAVI A.C. te invita a vivir de manera saludable y reducir los riesgos de tener cáncer de colon.

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Oncólogo Medico.

Presidente Fundador ProOncavi A.C.

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