¿Cómo enseñar a los niños a cuidar el planeta?

¿Cómo enseñar a los niños a cuidar el planeta?

En los últimos años hemos visto de manera creciente el daño que está sufriendo nuestro mundo. Temas como el calentamiento global, la disposición y disponibilidad de agua potable en muchas ciudades, la deforestación, los patrones de producción y consumo, la contaminación de los ríos y mares, etc., se escuchan cada vez con mayor preocupación.

Pareciera que la seriedad de estos problemas los convierten en una inquietud de adultos, no obstante, la conciencia ambiental se desarrolla a lo largo de la vida.

Sabemos que educar a los niños en valores es de gran importancia ya que les permite  tomar decisiones responsables durante su vida, por ello, la necesidad de cuidar y respetar el planeta es algo que se debe sembrar en los niños y niñas desde temprana edad. Al igual que en otros temas relevantes, los  niños deben aprender a valorar las conductas y los comportamientos, entender la problemática y actuar en consecuencia.

Para ello, el ejemplo de sus padres, maestros y el acceso que tengan a información que refuerce el mensaje y les permita transformar actitudes, conductas y comportamientos, motivará a los pequeños a  reconocer su función y el impacto de sus acciones cotidianas en el mundo en el que vivimos.

Hace ya 20 años, la Agenda 21 señaló la necesidad de una reorientación de la educación hacia el desarrollo sostenible y marcaba entre sus objetivos el expandir las oportunidades educativas para los niños y jóvenes, incluyendo educación para la responsabilidad ambiental.

La Educación Ambiental como proceso que dura toda la vida tiene como finalidad el formar una conciencia ambiental, conocimiento ecológico, actitudes, valores, compromiso en acciones y responsabilidades éticas para el uso racional de los recursos con el propósito de lograr un desarrollo adecuado y sustentable.

Al hablar de educación ambiental, es también importante considerar que los niños y niñas encuentran siempre en el ejemplo de los padres una guía de comportamiento, de ellos aprenden a no arrojar basura en la calle, ni durante los paseos al campo o a la playa; también aprenden a cuidar el  agua y la luz, así como la forma en que los materiales pueden ser reutilizados en vez de desecharlos; etc.

Para afianzar lo aprendido en casa, seguramente en la escuela les enseñarán lo necesario que resulta cuidar el medio ambiente y les harán ver que los seres humanos hemos puesto en peligro los recursos no renovables del planeta, que hemos permitido la extinción de algunas especies, que se ha intensificado la frecuencia e intensidad de las catástrofes naturales; y que todos debemos tomar acciones e involucrarnos en la resolución de estos problemas y hacer lo posible para prevenir problemas futuros.

¿Existen otras formas de reforzar el valor del cuidado del medio ambiente?

Actualmente los museos de ciencia y tecnología, gracias a sus características de interactividad que facilitan el aprendizaje, responden a la necesidad social de coadyuvar en la educación de los jóvenes y niños y de ofrecer oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida. Además de las actividades educativas estructuradas, los museos emplean tres niveles de comunicación para divulgar el conocimiento: el emotivo, el didáctico y el lúdico, pero más allá de estas estrategias educativas, la exposición en sí misma es un medio de comunicación y puede ser un recurso de aprendizaje.

Con esa visión, en Museo Sol del Niño se diseñó un área temática específicamente dedicada a contribuir a la educación ambiental, denominada: Complejo Casa Sustentable.

Esta área muestra a los niños de manera sencilla los efectos negativos de no cuidar el medio ambiente, el impacto de nuestros hábitos y acciones diarias y también presenta formas de prevenir que el daño que hemos infringido al planeta se incremente durante los próximos años. Para ello, muestra diferentes ecotecnias y el beneficio del uso de energías limpias. El área exterior tiene varios interactivos de esta temática y el área museográfica cuenta con 52 paneles solares y 3 generadores eólicos que generan suficiente energía para que este complejo pueda cubrir sus necesidades de electricidad mediante energías renovables.

Las áreas de aprendizaje se complementan con un taller de reciclaje que permite que los niños tomen conciencia sobre el problema de la basura y cómo reduciendo, reutilizando y reciclando podemos hacer un importante aporte al futuro de nuestro mundo, y un invernadero tecnificado para que conozcan las ventajas de emplear adecuadamente los recursos naturales en la agricultura.

Quizá el momento más importante de la visita es cuando los niños hacen su compromiso virtual con el medio ambiente a través de un pequeño examen de lo aprendido, que finaliza con su propuesta para cuidar el planeta.

 

Mtra. Susana Phelts

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