Mitos sobre la alimentación

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Mitos sobre la alimentación

 

La alimentación en diferentes pueblos está  influida por aspectos religiosos o por distintas tradiciones, así como en las familias existen algunas costumbres que pueden ser consideradas mitos.

Si existe un aspecto de nuestra vida especialmente sensible al rumor y el mito, ése es sin duda la alimentación. Al ser algo que nos afecta a todos los seres humanos, al ser un hecho universal, cada país, cada pueblo, cada familia, tiene sus propias leyes y reglas respecto a cómo comer, muchas de ellas carentes de base científica. Si entramos en el apartado de las dietas, nos encontramos con muchos rumores, con los consiguientes perjuicios para la salud. No te fíes de los refranes populares y de las viejas tradiciones.

 

Mitos más comunes:

 

“No se puede tomar leche con aguacate”

Este mito es trasmitido a través de las generaciones familiares, pero la verdad es que no existe una razón científicamente comprobada que nos indique un daño al organismo al ingerir esta combinación. Inclusive en algunos casos al hacer guacamole se diluye con un poco de leche para hacerlo rendidor.

“Los frutos secos engordan”

Los frutos secos por sí mismos no aportan muchas calorías excepto cuando están glaseados o sea, cubiertos con azúcar. Tienen efecto saciante que puede ayudar a controlar el apetito o se pueden ingerir entre comidas como colaciones, siempre y cuando no sea en exceso.

 

“Tomar la fruta como postre engorda”

La fruta aporta las mismas calorías antes, durante o después de comer. La fruta es un alimento rico en fibra y, por este motivo, en el control del peso se recomienda incluso consumirla antes, ya que su poder saciante evita consumir mayor cantidad de otros alimentos. En definitiva, el aporte energético no interfiere en el orden en que se ingieren los alimentos, sino en los alimentos que se eligen y su cantidad.

“Beber agua durante la comida engorda”

El agua es un alimento que no aporta calorías, por lo tanto no engorda, ya se tome antes, durante o después de comer. Es necesaria para vivir ya que hidrata nuestro cuerpo, transporta ciertos nutrientes y es el medio para que se realicen las reacciones químicas de nuestro metabolismo diario.

 

“Los laxantes adelgazan”

Falso. El accionar de los laxantes se produce directamente sobre el intestino grueso, y es en el intestino delgado donde ocurre la absorción de nutrientes. Por ello, utilizar laxantes para adelgazar pone en riesgo tu salud.

“La miel de abeja engorda menos que el azúcar.”

Esto es cierto, pero sólo en términos muy puntuales. Mientras el azúcar nos proporciona cuatro calorías por gramo, la miel aporta 3.26 calorías por gramo, diferencia muy baja que no repercute en lo absoluto en tu dieta.

“El jugo de limón o de toronja en ayunas tiene un efecto antigrasa”

Muchos regímenes depurativos o dietas milagrosas fundamentan sus resultados en el supuesto poder antigrasa de los cítricos, especialmente del limón y la toronja. No cabe duda de que estas frutas son muy beneficiosas para el organismo, especialmente por su alto contenido en vitamina C, un antioxidante natural que nos protege de las agresiones externas y retrasa el envejecimiento. Pero no está demostrado que su ingesta nos ayude a quemar grasas o a hacerlo más rápidamente.

 

Por ello, es bueno dejar en claro que muchas creencias sobre nutrición son en realidad información sin fundamento que se alejan bastante de la realidad que nada tienen que ver con los lineamientos de una alimentación sana.

 

“La obesidad es hereditaria

 

Si bien los factores genéticos son en parte determinantes del desarrollo de obesidad en el individuo, no es justo achacarles la mayor responsabilidad en ello. Factores como la mala alimentación, el sedentarismo o la falta de ejercicios son en realidad los que más inciden en su desarrollo.

 

Estos mitos sobre alimentación y nutrición pueden servir de gran ayuda a la hora de planear tu dieta, y tienes que tenerlos en cuenta en todas tus acciones dirigidas a adelgazar.

 

El mundo de las dietas y la nutrición está, lamentablemente, plagado de mitos. Muchos aconsejan que para llevar a cabo una buena alimentación es necesario seguir tal o cual paso, y en realidad no están haciendo más que asegurar la realidad de un mito sobre nutrición que no tiene validez alguna.

 

Finalmente, una fuerte recomendación es acudir con un profesional para recibir un régimen alimentario personalizado de acuerdo a nuestro metabolismo y costumbres.

 

Dra. Rosa Alicia Luna V.Gomez

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