CUIDADOS PARA LA CICATRIZACIÓN DEL CORDÓN UMBILICAL

Cuidados para la cicatrización del cordón umbilical

Fisiológicamente, el corte del cordón umbilical es el inicio de la vida independiente de un ser humano. Mientras es feto, el organismo se nutre a través de este conducto que está formado por dos arterias y una vena; su corte es indoloro pues no tiene terminaciones nerviosas.

El cordón, que en promedio mide 50 cm, se forma a partir de un orificio en la pared abdominal del feto uniéndolo a la placenta ubicada en la pared del útero materno. Al nacer el bebé, inmediatamente se pinza el cordón umbilical para que deje de funcionar y deje de pasar la sangre. Cuando cicatriza, este orificio recibe el nombre de ombligo.

Para conocer más de este tema Innova en Salud entrevistó a la Dra. Neonatóloga, Sra. CUBANA…, quien nos comenta mayores detalles de este procedimiento a la llegada de un bebé.

Los cuidados inmediatos

El corte del cordón umbilical es la atención inmediata que recibe un recién nacido. Desde ahí la importancia de los primeros cuidados: cómo cortarlo, cuál es la técnica adecuada, y qué medidas asépticas vamos a tomar para que la herida no tenga patologías y no se complique.

Nos explica la Dra. CUBANA que el procedimiento inicia con el pinzamiento del cordón con una hebilla o un clip plástico y se corta a dos cm de la pared abdominal del bebé y por el otro lado se corta el cordón a 3 ó 4 cm por encima del clip.

Las medidas de curación comienzan limpiando con una solución aséptica, generalmente alcohol al 70 por ciento para evitar derrames. Una vez cortado, ya no es cordón, sino muñón umbilical. Este procedimiento lo realiza el médico pediatra o neonatólogo.

Las tres medidas básicas en la cura del muñón

Existe la creencia de que si el muñón agarra aire acumulará bacterias al permanecer ventilado, sin embargo es al contrario, cicatriza más pronto, porque lo fundamental en la cicatrización del muñón es que esté seco, es un proceso de necropsia, el tejido se seca por autodestrucción, explica la especialista.

Para la Dra. CUBANA es de gran importancia brindar charlas educativas a los padres, en las que se indiquen las medidas apropiadas para el cuidado del muñón. En estas pláticas, nos dice, se habla de la ropa apropiada para evitar heridas en el muñón, del baño del bebé y las curaciones para llegar felizmente a la cicatrización.

La ropa:

  • Las prendas no deben tapar el muñón.
  • No usar camisetas completas, sino camiseta y pantalón.
  • Usar pañales propios para esta etapa de recién nacido, con un corte anatómico para dejar fuera el muñón.
  • Ropa no justada para que circule el aire.
  • No usar las bandas, ni antes ni después del muñón, por dos razones: para que el muñón esté ventilado y dado que la respiración del recién nacido es abdominal, tenemos que dejar libre el abdomen para que siga los movimientos de respiración y aspiración.

Agrega la especialista que es muy importante dejar que el cordón se caiga solo, de manera natural, no se puede jalar aunque ya solo esté prendido de un hilito pues se puede provocar una hemorragia.

El baño

Antes se decía que durante el baño no debía mojarse el muñón; con el tiempo se ha visto que es un error, lo que no se debe hacer es tallarlo, ni sumergir en tinas al bebé en tanto no haya caído el muñón.

  • Lo indicado es que corra el agua con el jabón, nada más.
  • Una vez bañado, hay que secar sin tallar y sin miedo, recordando que el proceso de cicatrización no es doloroso.
  • Secar con una gasa estéril y entonces iniciar la curación.
  • La cura del muñón es diaria y se hace después del baño.

Las curaciones

Anteriormente se dejaba sobre el muñón una gasa, pero ahora se recomienda la simple aplicación de alcohol al 70 por ciento ya que es el antiséptico número uno de cura seca. También se utiliza el mercurocromo y clorhexidina.

Comenta la Dra. CUBANA que a las madres les da miedo esta labor de cuidado del muñón, pero debe curarse una vez al día cuando menos. Indica también que si al término de cuatro días no se aprecia que va en camino de secarse, entonces hay que curar dos veces al día, esto depende de la característica de cada bebé.

Desde el baño hasta la cura, el muñón no requiere una atención especializada, lo importante es que al nacer el bebé, el médico explique a la mamá qué debe hacer y cómo curar el muñón.

Mientras todo esté bien y esté avanzando el proceso de secado no hay necesidad de ir al médico.

Signos de alarma

La especialista recomienda vigilar el muñón del cordón umbilical por si hay infección. Esto no ocurre con frecuencia, pero si pasa la infección puede diseminarse con rapidez. Si observa cambios en el área como “enrojecimiento alrededor del ombligo, mal olor, que le duela si le tocas o se queja”, estos signos requieren de atención médica inmediata para evitar una complicación mayor como la Onfalitis, que aun cuando no es muy frecuente sí es muy grave.

Insiste en que siempre que se vea alguno de estos síntomas es importante acudir a su médico, quien realizará la curación en el momento e indicará cómo hacer bien la cura.

Es necesaria la atención médica si a los 10 días no se cae el muñón umbilical. En estos casos es importante prevenir un problema con la anatomía o el sistema inmunitario del bebé, advierte la especialista.

Algunas veces el muñón formará un tejido cicatricial rosado, llamado granuloma, el cual drena un líquido amarillento y claro, que generalmente desaparece en una semana. Si no lo hace, llame al pediatra.

Es importante estar consciente de los signos de una infección más grave; si su bebé tiene alimentación deficiente, fiebre de 100.4° F (38° C) o superior; letargo, o tono muscular deficiente y flácido, el bebé necesita de atención urgente.

Otros signos de cuidado

Otra patología frecuente del ombligo que es importante diferenciar, es la hernia. En estos casos el bebé tiene debilidad en el anillo umbilical y su ombligo se abulta como un globito cuando el bebé llora o hace fuerza. Igualmente solo su médico podrá diagnosticar el tratamiento a seguir o si requiere de cirugía.

Por último, la especialista consultada advierte que si el muñón del cordón es jalado demasiado pronto se podría iniciar un sangrado activo, lo cual significa que, cada vez que se limpia una gota de sangre, aparece otra, retrasando el proceso de cicatrización y si sigue sangrando debe acudir a su pediatra; asimismo, debe solicitar atención médica para su bebé cuando el sangrado se presenta en forma espontánea, ya que puede ser un trastorno de coagulación.

 

Susana Castro Luque

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