NIÑOS HIPERACTIVOS

NIÑOS HIPERACTIVOS

VULNERABLES AL MALTRATO INFANTIL 

 

La hiperactividad de algunos niños puede ser factor para que sean víctimas de maltrato infantil por sus padres o personas cercanas y en la mayoría de las ocasiones los agresores están replicando el mismo daño de su infancia.

Lo anterior lo manifestó el especialista en Psicología Clínica, Rafael Alcaraz, quien explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el maltrato infantil como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico, psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial.

Datos de la misma organización revelan que un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres, manifestaron sufrir abusos sexuales en la infancia, y un 23% de las personas de ambos sexos fueron maltratados físicamente, informó.

Comentó que en algunas situaciones el maltrato infantil es utilizado como método de aprendizaje, de castigo o en respuesta a un comportamiento no adecuado para el supuesto ofendido, el cual se da frecuentemente por padres frustrados que no saben cómo comunicarse con sus hijos y repiten lo que ellos aprendieron por medio de los golpes.

Señaló que los niños con hiperactividad con frecuencia están expuestos al maltrato por la baja comprensión de su condición y por la falta de preparación de los padres quienes recurren a un golpe porque desconocen que existen herramientas y estrategias que se pueden utilizar para un aprendizaje sano y correcto, sin violencia.

Rafael Alcaraz ejemplificó que un sometimiento físico sin violencia puede ser un abrazo, suficiente como para tranquilizar al niño, o bien dialogar con aquellos menores que ya comprenden ciertos conceptos cotidianos.

Mencionó que hay bebés que desde recién nacidos ya sufren de maltrato infantil a través de las comunes sacudidas, nalgadas o golpes cuanto lloran, lo cual puede derivar a una paraplejia o hasta la pérdida de la vida.

Otras de las manifestaciones de maltrato infantil es el bullying pues los niños que son víctimas de sus padres o familiares se vuelven agresores de sus compañeros en la escuela. La agresión infantil puede dejar secuelas como la depresión, consumo de tabaco, alcohol y drogas, obesidad, comportamientos sexuales de alto riesgo y embarazos no deseados, abundó.

Por último, el Especialista en Psicología Clínica recomendó a los niños maltratados a  comunicar el hostigamiento del cual son víctimas, y a los padres a que conozcan que hay estrategias para educar sanamente a sus hijos, sin cometer errores que se convierten después en recelo, violencia y miedo.

 

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