QUÉ HAY DEL CANCER EN LOS HOMBRES EN MÉXICO

QUÉ HAY DEL CANCER EN LOS HOMBRES EN MÉXICO

 

Si bien la cirugía y los tratamientos médicos han mejorado el pronóstico de la enfermedad, no cabe duda que no padecerlo o detectarlo en forma incipiente siempre será mejor pues su costo económico es bastante elevado y por supuesto sus resultados no son equiparables a la posibilidad de diagnosticar a tiempo e incluso prevenirlo.

Los tres tipos de cáncer más comunes en los hombres en México, al igual que entre los hombres de todas las razas y en las poblaciones de origen hispano, son:

Cáncer de próstata

Es el más común de los cánceres en el hombre. Esta glándula se localiza justo por debajo de la vejiga urinaria y tiene la forma de una “nuez” de aproximadamente 20-30 gramos de peso; su crecimiento se va dando de manera natural con el paso de los años y tiende por tanto a obstruir el conducto urinario que proviene de la vejiga.

Este tipo de cáncer es un crecimiento descontrolado y maligno que ocurre a partir de células glandulares de la próstata. La posibilidad de desarrollar un tumor aumenta con la edad a partir de los 40 años, afectando a 1 de cada 10 hombres en algún momento de su vida.

Cabe tener presente lo siguiente:

  • Las enfermedades de la próstata no son sólo patrimonio de la gente “mayor”, ya que su origen se remonta muchas veces a edades más tempranas de la vida.
  • Es el cáncer más frecuente del hombre y constituye la segunda causa de muerte por cáncer después del cáncer de pulmón.
  • Entre las posibles causas se encuentran los factores genéticos -mayor predisposición en ciertas familias y razas- y los factores ambientales, entre estos últimos se destaca la dieta rica en grasas como la que se consume en Occidente.
  • El estudio en sangre llamado PSA es útil en el diagnóstico y en el seguimiento tanto de pacientes como de gente sana; debe tomarse como estudio de “tamizaje” en todos los hombres por encima de los 40 años de edad.

Cáncer de pulmón

Es considerado el “mayor asesino” relacionado a los padecimientos oncológicos en México y en muchos otros países del mundo; no es el más frecuente pero si es el más mortal.

Se presenta más a menudo en hombres que en mujeres, sin embargo, en los últimos años se ha presentado también un incremento notable en el sexo femenino y las cifras se aproximan a las de los varones.

Su diagnóstico habitualmente es muy tardío en nuestro país; no suele dar síntomas en los inicios de la enfermedad y requiere la “cultura de la prevención” para descartarlo o encontrarlo en forma temprana, y como esto sucede ocasionalmente, es muy difícil obtener resultados satisfactorios.

La investigación actual “apunta” a los tratamientos biológicos ya que la quimioterapia y la radioterapia a pesar de todos sus esfuerzos, por desgracia tienen resultados modestos nada más. Por ahora los biológicos son parcialmente específicos y muy costosos.

Sobre el cáncer de pulmón debemos recordar:

  • Fumar cigarrillos es el factor de riesgo principal para contraer cáncer de pulmón, 80-90 por ciento de los casos. El riesgo se incrementa con el número de años fumando que tiene una persona y con la cantidad de cigarrillos que fuma por día.
  • El humo del cigarrillo, las pipas o los puros que fuman otras personas, es decir, el humo secundario, también podría causar cáncer de pulmón. Las personas muy expuestas al humo de leña también tienen un riesgo alto de padecer cáncer pulmonar.
  • De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental, el radón, un gas invisible y sin olor, causa unos 20,000 casos anuales de cáncer de pulmón.
  • Entre las sustancias que se encuentran en algunos sitios de trabajo que aumentan el riesgo de cáncer pulmonar se incluyen el asbesto, el arsénico, las emisiones de diésel y algunas formas de silicio y cromo.
  • El riesgo de padecer este tipo de cáncer puede ser mayor si sus padres, hermanos o hijos tuvieron la enfermedad.
  • Los sobrevivientes de cáncer que recibieron radioterapia en el tórax tienen un riesgo mayor de padecer este tipo de cáncer.
  • El arsénico presente en el agua para el consumo, principalmente de pozos privados, también puede aumentar el riesgo.

Cáncer colorrectal

El cáncer en el intestino grueso o colon es un padecimiento oncológico relativamente frecuente, afecta más al hombre que a la mujer, aunque en fechas recientes y al igual que sucede con el cáncer pulmonar, las mujeres cada vez lo presentan más a menudo.

Un tumor canceroso se puede presentar en cualquier segmento del colon y el recto, pero es la última porción, el recto-sigmoides, el sitio de asiento más frecuente. Los estudios de colonoscopia son altamente eficientes para realizar un diagnóstico incluso en forma precoz, sin embargo, infelizmente tampoco se hacen diagnósticos oportunos ya sea porque los pacientes se auto medican, o bien porque los médicos de primer contacto no “la malician” y etiquetan los síntomas y signos como colitis y sin mayor indagatoria pasan directamente al tratamiento.

El cáncer de colon es el tercero de los tumores malignos con mayor tasa de mortalidad en el mundo y el más frecuente del aparato digestivo.

Conviene saber y recordar:

  • El riesgo de contraer cáncer colorrectal se incrementa al aumentar la edad. La mayoría de los casos ocurren entre los 50 y 70 años, mientras que antes de los 50 años es menos común pero más agresivo.
  • Los estudios demuestran que una dieta rica en carne y baja en frutas, vegetales, aves de corral y pescados, aumenta el riesgo, lo cual es discutible pues otros estudios han mostrado mayor incidencia en vegetarianos.
  • Aquellos que frecuentemente comen pescado mostraron un riesgo disminuido.
  • Los activos físicamente tienen un menor riesgo de desarrollarlo.
  • Nunca se debe subestimar una simple “colitis”, algunas de ellas podrían ser un cáncer colorrectal temprano, lo prudente es realizar una colonoscopia pues una cirugía en etapa inicial podría curar a la gran mayoría de los pacientes.

Cáncer testicular

No es de los cánceres más comunes, el hecho de que afecte primordialmente a los jóvenes resalta su importancia.

Ambos testículos pueden verse afectados con la misma frecuencia, sin embargo es muy raro, casi imposible que ambos testículos se afectaran al mismo tiempo. A diferencia de otros tumores y gracias a su localización anatómica, si revisamos nuestros testículos con cierta regularidad notaríamos el primer signo clásico de esta enfermedad: el aumento de volumen y consistencia en uno de los dos testículos.

El cáncer testicular no está entre las primeras causas de muerte en hombres, aunque la tasa de incidencia ha estado aumentando en los Estados Unidos y en muchos otros países durante varias décadas.

  • La edad promedio al momento de realizarse el diagnóstico de cáncer testicular es de aproximadamente 20-33 años, aunque alrededor del 7% de los casos ocurre en niños y adolescentes, y alrededor de 4% ocurre en hombres mayores de 55 años.
  • Debido a que usualmente el cáncer testicular se puede tratar con éxito, el riesgo de que un hombre muera a causa de este cáncer es muy bajo, y si se detecta a tiempo será todavía menos probable.

Y ahora que ya sabemos más sobre el cáncer en los hombres, lo que sigue es tomar conciencia de la importancia de bajar su incidencia y mortalidad promoviendo en nuestra familia un estilo de vida saludable para reducir los riesgos de padecerlo.

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Especialista en Oncología Médica

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