EL TABAQUISMO Y LA SOCIEDAD

EL TABAQUISMO Y LA SOCIEDAD

En esta ocasión hacemos énfasis en dos temas de gran interés médico como son el cáncer y las enfermedades respiratorias.

Ambas enfermedades tienen en común una relación muy reconocida con el tabaquismo. Pero ¿Por qué las personas fuman? ¿Cuándo empezó este hábito tan nocivo? ¿Qué estamos haciendo para reducir su consumo?

Muchos grupos en la antigüedad utilizaban el humo con finalidades distintas, entre otras con fines religiosos y en otras ocasiones como parte de ritos sociales, como los pactos de paz. O el incienso para alejar los malos espíritus. O con fines enajenantes como el caso del uso del hachís por parte de los llamados “asesinos”, grupo del viejo oriente que se dedicaba como mercenario a eliminar a enemigos, para lo cual consumían cáñamo, dándole origen al término de asesino por el consumo de esa sustancia.

De cualquier manera el consumo de tabaco al parecer fue introducido en Europa a raíz de la conquista de América, de donde llevaron las hojas del tabaco procedentes de Cuba y de Virginia, estado de Norteamérica. Los botánicos encontraron cuando menos una docena de especies distintas de tabaco, todas conteniendo los ingredientes que hoy conocemos.

Pronto su uso se extendió, cuando los miembros de la realeza adoptaron su consumo con fines medicinales y después como una costumbre de clase.

Los ingleses introdujeron la pipa y el pueblo poco a poco fue aceptando los cigarrillos de hoja. Doscientos años después la costumbre estaba ya muy arraigada en todas las clases sociales y la demanda por tabaco americano creció, hasta convertirlo en un factor de crecimiento económico para ciertas colonias.

No se tenía la certeza de que estuviera conectado el tabaquismo con problemas graves de salud, hasta el siglo XX, cuando algunos médicos fumadores empezaron a relacionarlo con eventos de salud y poco a poco fue estableciéndose la idea de que se trataba de un hábito nocivo.

Primero la realeza lo impulsó y en el siglo XX la industria del cine hizo que fumar fuera un hábito altamente recomendable. Para 1950 más del 90% de los adultos fumaba, en las grandes metrópolis había establecimientos para el consumo de tabaco tanto cigarrillos como puros. Todos los restaurantes de categoría contaban con recipientes para escupir cuando se estaba fumando puros.

Las grandes películas preconizaban el fumar como una actividad de mucha clase, así que las grandes luminarias invariablemente fumaban. Las películas de guerra mostraban a soldados fumando. Llevarles cigarros a los presos era un tema obligado. Descansar en un sillón dentro o fuera de la casa era invariablemente un momento de aspirar el humo de un cigarrillo.

Los niños encontraban muy deseable que los mayores les pidieran encenderles un cigarro al que invariablemente le daban una aspirada y así se convertía en un anhelo para ellos en un futuro.

En 1947, en la ciudad de Framingam Massachusetts, iniciaron una investigación acerca de las enfermedades cardiacas y entre otros factores llegaron a la conclusión de que el tabaco estaba francamente relacionado con problemas graves como el infarto al miocardio y otras patologías. Por supuesto que las grandes compañías lanzaron una campaña de desprestigio contra este estudio y para los sesentas había una gran controversia con respecto a los resultados. Afortunadamente el estudio fue replicado en muchos lugares y en todas partes se llegó a las mismas conclusiones.

El estudio de Framingam ha permanecido por muchas generaciones y aun se sigue realizando. Esta investigación es la más relevante en el mundo de la medicina preventiva y sus conclusiones ya no son cuestionadas.

A partir de entonces, se han introducido muchas disposiciones con respecto al tabaquismo, desde etiquetar las cajetillas con leyendas de tratarse de un producto nocivo para la salud, hasta impedir fumar en lugares públicos, criminalizar la venta a menores de edad, impedir su consumo en vuelos comerciales y por supuesto la cancelación de todas publicidad, así como promover lo nocivo de su consumo en los medios masivos, incluyendo el cine.

Hoy en día sabemos que el tabaquismo está muy lejos de ser erradicado, sin embargo se hacen esfuerzos por parte de la Organización Mundial de la Salud, que seleccionó el 2012 como el año de “la interferencia de la industria del tabaco”, como el tema del Día Mundial sin Tabaco.

La campaña se centró en la necesidad de denunciar y contrarrestar los intentos descarados y cada vez más agresivos de la industria tabacalera para socavar el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (CMCT OMS), debido a los graves peligros que suponen para la salud pública.

El consumo de tabaco es una de las principales causas evitables de muerte. La epidemia mundial de tabaquismo mata a cerca de 6 millones de personas cada año, de las cuales más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno. A menos que actuemos, el tabaco matará hasta 8 millones de personas en 2030, de las cuales más del 80% vivirá en países de bajos y medianos ingresos.

Dr. Héctor Rivera Valenzuela

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