CONJUNTIVITIS

CONJUNTIVITIS

Afección ocular frecuente y con buena respuesta a los tratamientos

Lagrimeo, ardor, picazón, ojos rosados y hasta rojos son algunos de los signos que se hacen presentes en la enfermedad conocida por conjuntivitis, la cual puede aparecer en cualquier tiempo, edad y en todos los lugares; la severidad de ella es variable, así como sus síntomas y causas que la originan, por lo tanto los tratamientos indicados para su atención será diferente según la causa que los origine.

Es la enfermedad ocular más común en México y en el mundo; incluso, algunos estudios consideran que prácticamente el 100% de la población ha padecido alguna de las variantes de la conjuntivitis.

Esta multifacética afección consiste en la inflamación de la conjuntiva, membrana que cubre el interior de los párpados y la parte blanca de los ojos, tejido tan fino y transparente que al inflamarse hace más visibles los vasos sanguíneos, de ahí que se le conozca como “Ojo Rojo”.

Por lo regular sus síntomas pueden ser leves y mejorar en los primeros días de tratamiento, pero algunas progresan y pueden causar serios problemas.

Dependiendo de la causa, sus signos y síntomas pueden variar aunque por lo general incluyen los siguientes:

  • Lagrimeo
  • Enrojecimiento de la parte blanca del ojo y del interior del párpado.
  • Secreción del ojo blanca, amarillenta o verdosa.
  • Picazón, irritación o ardor en los ojos.
  • Mayor sensibilidad a la luz.
  • Sensación de tener arena en los ojos.
  • Lagañas en los ojos o pestañas.

La variedad de sus causas

El tipo de conjuntivitis que predomina en cada momento dependiendo de los agentes patógenos, la estacionalidad y la región geográfica.

Las más comunes son las ocasionadas por los virus, las bacterias y los alérgenos. Otros tipos surgen por la exposición a sustancias químicas, hongos, ciertas enfermedades, y el uso de lentes de contacto, principalmente si se usan al dormir o no se manejan higiénicamente.

En ocasiones es difícil precisar su origen porque algunos signos y síntomas pueden ser iguales independientemente de las causas. Una clasificación inicial distingue entre conjuntivitis infecciosas y las no infecciosas.

Las infecciosas son las provocadas por agentes patógenos como bacterias, hongos y virus y en estos casos sí son contagiosas.

Cuando la inflamación es causada por agentes “exógenos” se trata de una conjuntivitis no infecciosa en la que no hay riesgo de contagio, son las provocadas por cuerpos extraños, por la contaminación del aire causada por vapores de sustancias químicas, gases, humo o polvo, incluso las corrientes de aire son capaces también de actuar como agentes patógenos. En este caso tampoco existe riesgo de contagio.

Una conjuntivitis puede presentarse con otras enfermedades de la vista, como la obstrucción del conducto lagrimal, y asociarse también con la edad, por ejemplo las personas mayores que suelen sufrir sequedad ocular, pues las lágrimas son un medio natural de limpieza de nuestros ojos ya que contienen enzimas y anticuerpos que inhiben el crecimiento de bacterias.

En resumen, son cuatro las causas principales:

  • Infección bacteriana o viral
  • Alergias, alérgenos como la caspa de las mascotas, los ácaros del polvo y el polen.
  • Sustancias irritantes como los químicos, el esmog o el cloro de la piscina.
  • Productos que se usan para los lentes de contacto, gotas para los ojos o ungüentos.

Medidas de prevención

En general, la conjuntivitis es muy incómoda y afecta para la visibilidad mas no la vista. Las de tipo viral y bacterianas son muy contagiosas y pueden propagarse con gran rapidez, principalmente entre los niños, causando aumento de casos de conjuntivitis registrados si no se atienden oportunamente, como sucede frecuentemente en las guarderías, kínder.

Por su parte, las causadas por alérgenos o sustancias irritantes sin ser contagiosas pueden contaminarse fácilmente con una infección secundaria por virus o bacterias.

Por ello, lo recomendado es seguir una sencilla rutina de cuidado personal para reducir el riesgo de contraer o propagar la conjuntivitis:

  • Lavarse las manos con regularidad.
  • Evitar tocarse o frotarse los ojos.
  • Evitar compartir el maquillaje para los ojos y la cara, los cepillos cosméticos, los lentes de contacto, sus envases y los anteojos (gafas).

En la mayoría de los casos las conjuntivitis son leves. Sin embargo, en algunas ocasiones es necesario consultar al especialista, principalmente si se presenta acompañada de los siguientes síntomas:

  • Dolor en el ojo entre moderado y fuerte.
  • Sensibilidad a la luz o visión borrosa.
  • Enrojecimiento intenso en el ojo.

 

Dra. Elsa Cárdenas Cázarez

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