EL VIAGRA FEMENINO

EL VIAGRA FEMENINO

“Addyi está específicamente diseñada para tratar el trastorno de deseo sexual hipoactivo

La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobó la primera píldora destinada a tratar la disminución de libido en las mujeres.

La llamada viagra para mujeres está específicamente diseñada para tratar el trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH), que se caracteriza por una baja del deseo sexual antes de la menopausia. Sprout Pharmaceuticals es el laboratorio estadounidense que la producirá y comercializará con el nombre de Addyi.

El compuesto activo del fármaco se llama flibanserina y actúa sobre las sustancias químicas del cerebro asociadas con el estado de ánimo y el apetito, de manera similar a los antidepresivos.De hecho, originalmente se investigó como tratamiento contra la depresión, pero se descubrió que aumentaba el deseo sexual en mujeres. Incrementa la dopamina, una sustancia química producida por el cerebro y relacionada con el apetito.

No está del todo claro por qué es eficaz en ese sentido, pero los expertos apuntan a que se debe a su capacidad para incrementar la dopamina, una sustancia química producida por el cerebro y relacionada con el apetito, y también los niveles del neurotransmisor norepinefrina.Asimismo, reduce la serotonina, un compuesto relacionado con la sensación de saciedad.Es una píldora de ingestión diaria, a diferencia de la Viagra.

El fármaco está destinado a mujeres que, antes de llegar a la menopausia, sufren un trastorno del deseo sexual hipoactivo y que reportan estrés emocional debido a esta falta de libido. Los estudios realizados durante años sobre el tema señalan que entre 5.5 y 8.6 millones de mujeres tienen esta afección en EE.UU., y entre el 8 y el 14% tienen entre 20 y 49 años.

Una corriente argumenta que la falta de apetito sexual no es una enfermedad. Además, para llegar a diagnosticar esta condición, el médico debe descartar otros factores que podrían disminuir el deseo sexual, como problemas en la relación afectiva, afecciones médicas o efectos secundarios de otros medicamentos.

Los efectos de Addyi son “modestos”, dicen los expertos. En las pruebas llevadas a cabo por el propio laboratorio farmacéutico, las mujeres que tomaron flibanserina reportaron un “ligero incremento de eventos sexualmente satisfactorios” y también reconocieron haber sentido un descenso de estrés.

No es una droga que deba tomarse una hora antes de tener sexo. Debe administrase durante semanas y hasta meses antes para ver un beneficio.

La propia FDA la había rechazado en dos ocasiones antes de darle luz verde. Antes de esto, cuando un grupo de expertos le dio su visto bueno en junio del presente año, varios grupos de presión lo celebraron como un hito. Estos habían acusado a la más alta autoridad en materia de medicamentos en el país de exigir más pruebas a un tratamiento dirigido a las mujeres que a uno diseñado para hombres. Muchos detractores aseguran que es medicamento con demasiados efectos secundarios potencialmente peligrosos, para tratar una condición médica sobre la cual falta mucha investigación.

Cerca del 10% de las pacientes que participaron en los estudios de Sprout Pharmaceuticals experimentaron mareos, fatiga y náuseas. Ésta aconsejará no consumir alcohol o ciertos medicamentos mientras se siga el tratamiento con Addyi, ya que la interacción de ambas sustancias puede provocar la bajada de la presión sanguínea y la pérdida del conocimiento.

Entre los fármacos con los que no debe combinarse incluye los antimicóticos, unos fármacos de uso muy común para tratar infecciones por hongos.

El tratamiento con Addyi sólo estará disponible a través de profesionales sanitarios y farmacias certificadas. Los pacientes y los médicos prescriptores deben comprender totalmente los peligros asociados con el uso de Addyi antes de considerar el tratamiento”, subrayó en ese sentido la directora del centro de evaluación de investigación de la FDA, Janet Woodstock.

Addyi estará a la venta a partir de octubre en los Estados Unidos y se estima que en México tardará de 2 a 3 años.

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