CÁNCER DE MAMA

CÁNCER DE MAMA

Un diagnóstico de Cáncer de Mama causa incertidumbre, confusión, pena, temor o a veces terror, desesperación y frecuentemente atrae todo tipo de opiniones y consejos no solicitados, no es raro que la paciente se sienta “a punto de perder el control”. La mejor forma de apoyarla para recuperar la calma y el control de su vida, es ayudándola a tomar decisiones sobre el tratamiento, obviamente otorgando información precisa sobre opiniones y resultados por profesionales éticos y experimentados, no por amigas, conocidas o comadres que suelen tener historias u opiniones bien intencionadas, pero frecuentemente erróneas y a veces francamente insensatas o equivocadas.

Se precisa que la mujer tome decisiones rápidas y adecuadas en un período de “crisis personal”, por lo que la orientación profesional debe encaminarse a proporcionarle las herramientas para que física y psicológicamente opte por la mejor alternativa en su caso. Debemos recordar que el diseño de un tratamiento es tan individual como seres humanos habemos, es casi como hacerle un “Traje a la medida”.

Desde hace 25 años que me dedico a la Oncología atendiendo en promedio 1,000 consultas anuales por problemas de las glándulas mamarias, nunca he visto dos casos iguales, de hecho debemos considerar al Cáncer de Mama como a un grupo de enfermedades diferentes denominadas todas ellas cáncer de Mama, es como “un costal de donde salen muchas cosas diferentes”, por desgracia los mitos y conceptos erróneos sobre el cáncer son frecuentes y suelen causar confusión y temores innecesarios.

A continuación usted encontrará información útil en términos sencillos.

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA? 

Normalmente las células de nuestro organismo se dividen de una manera ordenada y regular, a fin de que las células viejas sean substituidas por células nuevas; sin embargo, cuando las células se dividen con mayor rapidez (por mutaciones y razones muy distintas) se puede formar un “bulto” o tumor que puede ser benigno o maligno, los benignos no son cáncer, los malignos si, las células de este invaden el tejido cercano y pueden separarse del tumor principal y crecer independientemente, son acarreadas por la sangre o la linfa y se “siembran” en otra parte del organismo (metástasis).

Cuando el tumor maligno se origina en las células de los conductos del seno se llama Cáncer de Mama y aunque se difunda a otros sitios, se sigue llamando Cáncer de Mama, por ejemplo si se difunde a los huesos, no se llama Cáncer en los huesos, se llama Cáncer Mamario metastásico a los  huesos, los sitios más comunes de metástasis son: Huesos, Pulmones, Hígado y Cerebro, pero realmente puede irse a donde le “de su gana”. Vale también la pena aclarar que no todos los Cánceres de Mama son de la misma célula anormal, de hecho puede haberse originado en diversas estructuras de la Mama y son frecuentemente distintos en su comportamiento; algunos son muy agresivos y otros lo son en menor proporción. Hoy día es necesario caracterizarlos por medio de la biología molecular, esto nos da una idea mucho más clara de su comportamiento y nos permite poder otorgar tratamientos mucho más específicos.

¿Hasta dónde se extiende? es local, (solo en la Mama) es  regional (en los ganglios de la axila del mismo lado del tumor) y con ello puede ser estadio I, II, III o bien está diseminado a órganos distantes (estadio IV) situaciones que requieren de consideraciones, estudios y tratamientos distintos.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DEL CÁNCER MAMARIO? 

Las causas exactas no se conocen hasta el momento, pero sabemos claramente que no es una, son muchas y seguramente se juntan varias de ellas en una misma paciente para que se presente dicho Cáncer, el hecho de ser mujer es el primer riesgo, ya que el Cáncer de Mama se presenta escasamente en los hombres (<1%), la causalidad del Cáncer es definitivamente multifactorial, coinciden diferentes elementos en una misma persona en un momento determinado.

Los factores de riesgos mas conocidos son:

  1. A) Cáncer mamario previo: 10-15% de las mujeres que sanaron de un cáncer previo, desarrollaran un nuevo Cáncer en el tejido mamario restante, ya sea del mismo o del otro pecho en los 20 años siguientes.
  2. B) Antecedentes familiares: presentes en el 5-10% de la población solamente, las mujeres como una abuela, madre, hermana o hija presentan un riesgo de 2 a 4 veces mayor que el promedio de las mujeres, este riesgo pudiera ser aun mayor en circunstancias particulares, de hecho recientes descubrimientos en Genética han relacionado la sobre-expresión de los genes BRCA 1 y BRCA 2 en Cáncer de Mama y de Ovario también.
  3. C) Factores hormonales: Se estima que las mujeres que nunca se embarazaron o que dieron a luz a su primer hijo después de los 30 o más años también presentan un riesgo mayor, así como aquellas que iniciaron su menstruación antes de los 12 años y /o la terminaron después de los 50. Las píldoras anticonceptivas o sustitutivas después de la menopausia y la ausencia de lactancia han demostrado asociación, pero en menor proporción en el riesgo de Cáncer Mamario. Por el contrario, tenemos algunos fármacos que parecen no solo ayudar en los síntomas y complicaciones de la menopausia, sino parecen también prevenir el Cáncer Mamario en ciertos casos, aunque otros como los estrógenos sintéticos pudieran aumentar este riesgo.
  4. D) Enfermedades benignas de la Mama: la gran mayoría de ellas NO se asocian con riesgo futuro de desarrollo de Cáncer, así, ni los quistes, los fibroadenomas y demás lesiones similares, son precursores de Cáncer, aunque no hay que olvidar que algunas condiciones como las ectasias ductales o displasias SÍ tienen un riesgo mayor y  deben ser consultadas.
  5. E) Factores dietéticos: diferentes estudios han demostrado que las dietas ricas en grasas (sobre todo animal) o con poca fibra, o la falta de vitamina A o E, aumentan el riesgo de Cáncer de Mama, esto es muy claro sobre todo para las mujeres después de la menopausia. Es evidente que el sobrepeso y la obesidad son un importante factor de riesgo para contraer Cáncer de Mama, sin embargo, hay datos pendientes de verificar en estudios posteriores, de la misma manera el papel del alcohol y el tabaco parecen asociarse con algún riesgo, pero faltan datos definitivos.
  6. F) Factores Psico-emocionales: Cada día es más claro que el estrés y la vida agitada sobre todo en las urbes, constituyen un “gatillo” para desencadenar la presencia de Cáncer de Mama, adicionalmente sentimientos como la ira, la angustia, la ansiedad, la frustración, la envidia e incluso traumas o insatisfactores en la vida sexual de las mujeres, parecen tener una correlación numérica con el desencadenamiento del Cáncer de Mama (datos en proceso de validación).

Recuerde que los factores de riesgo NO causan Cáncer de Mama, solamente aumentan la probabilidad de que se desarrolle en algún momento de la vida de una Mujer. Aun así, algunas mujeres con Cáncer de Mama NO presentan ninguno de los factores de riesgo mencionados previamente, hay alrededor de  70 factores de riesgo descritos para ello.

¿CÓMO SE DETECTA EL CÁNCER DE MAMA?

Existen varios métodos, pero los tres más importantes son; el auto-examen de la Mama, la exploración por un médico o enfermera capacitados y los estudios radiográficos (Ultrasonido y Mamografía) principalmente.

El examen por un profesional, preferentemente un Oncólogo o un Mastólogo (especialista en Mama)  se recomienda después de los 20 años en forma anual y como parte del examen físico completo. La valoración radiológica debe ser indicada por los profesionales, así por ejemplo el Ultrasonido es de gran utilidad en mujeres menores de 40 años para diferenciar entre contenidos líquidos o sólidos, y  su mejor uso es como un auxiliar en el diagnóstico con o sin Mamografía.  En mujeres mayores de 40 años la Mastografía es mucho más útil y consiste en  el uso de rayos X para tomar varias imágenes del seno lo cual permite incluso descubrir cánceres que por su pequeño tamaño no son palpables.  La toma del estudio puede ser un poco incómoda por la presión de las placas contra los senos, sin embargo no debe ser dolorosa. La Mamografía es bastante confiable pero no está exenta de fallas y siempre debe conjugarse con un examen físico, su inconveniente es que por debajo de los 35 años pocas veces brinda información pues la mama de la mujer joven es lo suficientemente densa como para perder nitidez en las imágenes, en cambio en la mujer adulta su utilidad es mayor, se recomienda que toda mujer después de los 40 años se tome una Mamografía anualmente y antes de esta edad no debe hacerse, excepto bajo la prescripción del especialista. De hecho si el médico sospecha que una masa, bulto o tumor pudiera ser Cáncer, seguramente tomará una biopsia (muestra), las hay de muy diferentes tipos y formas y es la única manera de descifrar que es Cáncer (las células se identifican en el microscopio), la Biopsia debe ser tomada siempre que sea posible por un Oncólogo con experiencia, pues también las diferentes técnicas pueden tener errores o complicaciones que en manos inexpertas o pocos preparadas obviamente aumentan.

¿CÓMO SE TRATA EL CANCER DE MÁMA? 

Cuando ya se diagnosticó, se tipificó y se clasificó un Cáncer de Mama (no antes), una mujer y su equipo de médicos deberán desarrollar un Plan de Trabajo completo, es decir,  qué tipo de Cirugía, con o sin reconstrucción inmediata, en qué momento se utilizarán la Quimioterapia o las radiaciones o si no se usará alguna y por supuesto el tratamiento hormonal y el apoyo psicológico y nutricional; en fin son una gran cantidad de cosas y aquí “no se vale” improvisar, “no se vale” no ser tratada por médicos NO especializados en esta rama, porque un error en el abordaje inicial, con frecuencia “no tiene vuelta” y no pocas veces, cuesta, al tiempo incluso la vida a la paciente.

La cirugía para el tratamiento del Cáncer de Mama temprano (I y IIA) es la amputación del Seno, conocida como Mastectomía, las hay de diferentes clases y debido a que éstas tienen aplicaciones distintas deben ser hechas por gente experimentada, de hecho hoy día en casos adecuadamente seleccionados se puede conservar el seno mediante la llamada Cirugía Conservadora, lo cual no afecta el resultado final, siempre y cuando se haya hecho de la manera correcta en la paciente indicada y por la gente adecuada.

El examen del tejido extirpado es también de gran importancia ya que éste nos dará mucha información para poder establecer la necesidad del tratamiento a seguir, por ejemplo si los ganglios de la axila -que aún en los casos de conservación de la glándula deben ser “estudiados” (Ganglio Centinela)- están o no “invadidos” con células cancerosas; o si el tumor tiene o no características en el tejido y en las características moleculares que lo hace candidato a ser manejado con hormonales, con quimioterapia y agregar o no algún biológico especifico; hay muchos detalles más que se deben tomar en cuenta para definir un programa y que son competencia exclusiva del Oncólogo Médico y la paciente y su familia.

La Radioterapia es manejada por otra clase de Médico, el Radioterapeuta o Radio-Oncólogo, que tiene una formación distinta al Cirujano y al Oncólogo Médico y que se especializa en usar rayos de alta energía para destruir las células cancerosas afectando su capacidad de multiplicarse, los tratamientos generalmente se administran de lunes a viernes, duran algunos minutos y se extienden por 2 a 6 semanas según el caso y la razón por la que se utiliza porque puede tener cabida en diferentes estadios clínicos y su objetivo puede ser muy distinto de una paciente a otra. La Radioterapia requiere para su uso de un Acelerador Lineal o de una Bomba de Cobalto, no es dolorosa, aunque según las dosis y diferentes factores, pudiera producir quemaduras en piel u órganos internos que dejan como complicación un oscurecimiento de la piel o un endurecimiento de la misma o de los órganos internos (fibrosis). La Radioterapia generalmente no se necesita después de una Mastectomía Radical, excepto en casos muy particulares.

La Quimioterapia y la terapia biológica dirigida es administrada hoy en día a la mayoría de las pacientes que sufren de Cáncer Mamario (80%), implica el uso de medicamentos para dañar o destruir las células cancerosas. Su uso es exclusivo del Oncólogo Médico o Quimioterapeuta, quien por su formación en el Área de Medicina Interna y Farmacología debe ser el único autorizado para su correcta aplicación. Estos medicamentos son hoy día muy numerosos y de mucha mejor calidad por lo que sus combinaciones y vías de administración son variadas (endovenosas, intramusculares, orales, etc.) y su uso frecuente requiere de elementos técnicos complicados (catéteres centrales, bombas de infusión y pre y post-medicación, etc.) sin embargo, gracias al advenimiento de nuevos productos, no solo se ha logrado una mejora de la eficacia del tratamiento y pronóstico del Cáncer de Mama, sino se ha logrado que estos tratamientos dejen de ser una “pesadilla” para el enfermo, éste es quizás el logro más notable, hoy día, la mayoría de los pacientes podrán recibir su tratamiento con comodidad, en forma ambulatoria, sin demasiadas molestias y con toda dignidad.

La Hormonoterapia o tratamiento hormonal incluye el uso de medicamentos que influyen en el crecimiento anormal de la célula cancerosa, siempre y cuando ésta haya sido previamente catalogada como “sensible”, así las hormonas femeninas por excelencia: los estrógenos, son combatidas por anti-estrógenos, o medicamentos semejantes, casi todos muy útiles, bastante seguros y bien tolerados, frecuentemente de presentación oral y de tomas únicas al día, suelen llevarse por un lapso de 5 años y son pocos los problemas referidos y muchas las ventajas obtenidas.

¿SEGUIMIENTO DESPUÉS DEL CÁNCER DE MAMA? 

Para la mayoría de las pacientes el temor principal es la recurrencia o recaída, que ciertamente muchos Cánceres de Mama presentan, yo afirmo que el Cáncer de Mama “No tiene palabra de Honor”, pero desgraciadamente no podemos saber quiénes sí y quienes no van a recaer, poco más o menos lo podemos deducir (ganglios afectados y otros factores moleculares), pero a veces nosotros mismos nos llevamos grandes sorpresas, lo cierto es que vivir con temor siempre, probablemente es el error más grande que una mujer que tuvo cáncer pudiera cometer, pues se ha demostrado que el estrés disminuye la capacidad de nuestro sistema inmunológico (de defensas) y esto facilita enormemente la recaída. El riesgo de recurrencia es mayor en los 2 primeros años después de terminar el tratamiento, reduce más a los 5 años, y se vuelve bajo o muy bajo después de este tiempo. El Cáncer Mamario afecta de hecho a toda la familia de la paciente, afecta además su sexualidad por lo cual el apoyo y actuación de la pareja es de gran importancia; a sus hijos con quienes según sus edades y capacidades debe tener una comunicación clara y evitar “engaños” que tarde que temprano descubrirán; su imagen corporal y autoestima se ven frecuentemente vapuleadas.

Las pacientes deben saber que existen organismos y asociaciones como ProOncavi A.C., a los que pueden recurrir  y donde siempre encontrarán una “mano amiga” para apoyarlas y orientarlas.

 

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Oncólogo

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