MITOS Y REALIDADES SOBRE LA TUBERCULOSIS

MITOS Y REALIDADES SOBRE LA TUBERCULOSIS

Se entiende a la tuberculosis como una enfermedad social que causa gran sufrimiento, una enfermedad de ‘poblaciones en riesgo’ o vulnerables, y frecuentemente en la actualidad, un síntoma de pobreza, pues se encuentra menos en países más desarrollados que en los que se encuentran en vías de desarrollo. El control de la TB requiere no solo de un buen sistema de salud, sino de un compromiso político suficiente para invertir los recursos necesarios para su control. A nivel individual, la tuberculosis describe experiencias emocionales profundas, narraciones de enfermedad, aislamiento de la familia, soledady estigmatización.

Como otras enfermedades que ponen en peligro la vida, o causan daño severo a la salud, es necesario: realizar diagnóstico oportuno; tener acceso al tratamiento adecuado y completarlo; prevenir la transmisión a otras personas y, de manera importante, atender los aspectos no biológicos de la enfermedad. El apoyo emocional, de familia, amistades y servicios de salud es fundamental para asegurar una adecuada recuperación.

Actualmente, millones de personas diagnosticadas con TB no son diagnosticadas, o una vez diagnosticadas no reciben el tratamiento y cuidados necesarios. Muchas de ellas desarrollan serias complicaciones (como TB resistente a medicamentos) al suspender tratamiento por falta de información, o por falta de una estructura de apoyo que les permita un acceso continuo al mismo.

Millones de ellas sufren de estigma, discriminación, rechazo y abandono. Muchas veces causados por la falta de información, la desinformación o los mitos.

Algunos de los mitos más comunes encontrados por la organización Project Concern International que en colaboración con el Programa Nacional de Tuberculosis de México implementó un proyecto de prevención y control de TB de 2004 a 2012, incluyeron los siguientes:

Mito: Se considera que la TB se transmite por relaciones sexuales o por saludo de mano.

La realidad es que la bacteria viaja por aire cuando una persona tose o estornuda y la bacteria es inhalada por una persona sana.

Mito: Las mujeres embarazadas no deben recibir tratamiento contra la TB.

Realidad –Deben recibir y completar el tratamiento, pues éste no interfiere con el embarazo y, al contrario, no recibir tratamiento pone a la madre y al feto en riesgo de complicaciones o muerte.

Mito: Una persona con TB debe ser aislada de la familia y evitar contacto de cualquier tipo.

Realidad –Una vez iniciado el tratamiento, la bacteria deja de ser infecciosa a la 4ª a 6ª semana de tratamiento.

Mito: La ropa de una persona con tuberculosis debe ser quemada al finalizar el tratamiento, y los platos y vasos que utiliza deben ser lavados con cloro.

Realidad –la bacteria no sobrevive mucho tiempo fuera del organismo y sólo sobrevive en el cuerpo de la persona que la inhala, cuando llega a sus pulmones. La ropa y las vajillas se deben lavar con agua y jabón solamente.

El conocimiento claro de cómo se transmite y cómo no se transmite la Tuberculosis ayudaría a dar un necesario y verdadero apoyo a las personas que por circunstancias de exposición, de mala nutrición o problemas inmunológicos (incluyendo VIH/SIDA, y también la Diabetes) son más susceptibles a desarrollar la enfermedad, aunque todas las personas estamos potencialmente expuestas a la bacteria.

Como parte de las actividades del proyecto SOLUCION TB de PCI, se llevó a cabo un proyecto de “Voces e Imágenes” que otorgaba voz a las personas afectadas por TB para que expusieran sus sentimientos, sus preocupaciones, y en general sus sueños alrededor de cómo su vida fue afectada por la TB.

Soledad en la TB

“Cuando me diagnosticaron TB, me sentí como esta casa, abandonado y derrumbándome. Fue gracias al apoyo de mis amigos que no me abandonaron que salí adelante”

Alejandro, 19 años.

¿Es tu corazón así?

“Me pregunto, si todas las personas deben de pasar por la experiencia de tener a un familiar con TB para entender lo difícil que es pasar por ese proceso? ¿Cómo hacemos para que su corazón no sea de piedra y entiendan el miedo de perder a tu hija de 1 año y medio de edad?”

Alma, mamá de Marianita, quien fue diagnosticada con TB.

Los servicios de Salud y la comunidad en general, podemos hacer un esfuerzo extra para tratar con dignidad y respeto a quienes cursan la enfermedad de la Tuberculosis. La información empodera.

 

Blanca Lomelí

Senior Technical Officer, Local Capacity

Strengthening and Integrated Health

 

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