ESPIRITUALIDAD Y CÁNCER

ESPIRITUALIDAD Y CÁNCER

¿Sabías que la espiritualidad puede tener un impacto directo en la cura del cáncer?

Como lo has leído, cada vez son más los testimonios científicos que apoyan esta postura.  De acuerdo al National Cancer Institute de los Estados Unidos, las encuestas nacionales respaldan firmemente el concepto de que la religión y la espiritualidad son importantes para la mayoría de las personas en la población general. Más del 90% de los adultos afirma creer en Dios y un número levemente superior a 70% de las personas entrevistadas identificó la religión como una de las influencias más importantes en sus vidas. Sin embargo, hasta las creencias ampliamente sostenidas, como la supervivencia del alma después de la muerte o la creencia en los milagros, varían de manera substancial de acuerdo al género, la educación y la etnia de la persona.

Las investigaciones indican que tanto los pacientes como los miembros de la familia encargadas de su cuidado, en general recurren a la espiritualidad y la religión como ayuda para abordar enfermedades físicas graves y expresan el deseo de que sus necesidades e inquietudes espirituales y religiosas específicas sean reconocidas o consideradas por el personal médico; estas necesidades, aunque generalizadas, pueden tomar diferentes formas entre las diversas culturas y religiones y aún dentro de una misma cultura o religión.

En una encuesta de pacientes hospitalizados, 77% de ellos informaron que los médicos deben tener en cuenta las necesidades espirituales de los pacientes y que 37% deseaba que los médicos abordaran el tópico de sus creencias religiosas con mayor frecuencia. Una encuesta amplia con pacientes ambulatorios de cáncer en la ciudad de Nueva York reveló que una leve mayoría opinó que era apropiado que el médico preguntara acerca de sus creencias religiosas y necesidades espirituales, aunque solo 1% informó que esto había ocurrido. Quienes notificaron que las necesidades espirituales no estaban siendo satisfechas dieron clasificaciones inferiores a la calidad de atención médica recibida y notificaron menor satisfacción con la atención. Un estudio piloto con 14 varones negros con antecedentes de cáncer de próstata determinó que la mayoría había conversado sobre la espiritualidad y las creencias religiosas con sus médicos; estas personas expresaron el deseo de que sus médicos y el clero estuvieran en contacto.

Sesenta y un porciento de los 57 enfermos de cáncer avanzado hospitalizados que recibieron atención en la etapa final de sus vidas en un hospital patrocinado por la arquidiócesis católica, 61% dijeron sentir aflicción espiritual cuando fueron entrevistados por capellanes del hospital. La intensidad de la aflicción espiritual se correlaciona con los auto informes sobre la depresión, pero no con dolor físico o con la gravedad percibida de la enfermedad. Otro estudio en Nueva Inglaterra y Texas con pacientes de cáncer avanzado evaluó sus necesidades espirituales. Casi la mitad (47%) informó que sus necesidades espirituales no estaban siendo satisfechas por una comunidad religiosa y 72% informó que estas necesidades no contaban con el apoyo del sistema médico. Cuando se contaba con este apoyo, este estaba relacionado de manera positiva con una mejoría en la calidad de vida. Además, cuando los problemas espirituales fueron abordados por el equipo de atención médica, esto tuvo un mayor impacto en el aumento de la utilización de centros de cuidados paliativos y la disminución de medidas extremas al final de sus vidas que las logradas por la consejería pastoral.

La atención a las convicciones religiosas o espirituales de pacientes gravemente enfermos tiene una tradición de larga data en el ámbito médico de los servicios de hospitalización. El tratamiento de estos temas se ha considerado dominio de capellanes de hospitales o guías religiosos de los pacientes. En este contexto, la evaluación sistemática se ha limitado en general a identificar la preferencia religiosa de un paciente, pero la responsabilidad por el tratamiento del sufrimiento espiritual aparente se ha centrado en la derivación de los pacientes a los servicios de capellanía. Si bien los mismos proveedores de la salud pueden abordar dichas inquietudes, en general mantienen una posición muy ambivalente al respecto; además, la investigación sistemática sobre la función del médico es relativamente escasa. Sin embargo, estos temas se abordan cada vez más en la formación médica. Al reconocer el papel que desempeñan todos los proveedores de la salud en los asuntos relacionados con la espiritualidad, un grupo multidisciplinario de un centro oncológico creó un modelo de cuatro etapas que permite a los profesionales de la salud proveer la atención espiritual acorde con sus conocimientos, capacidad y acción en uno de los cuatro aspectos de destreza.

El interés y el reconocimiento de la función de los aspectos religiosos y espirituales en la adaptación a enfermedades serias, incluido el cáncer, ha crecido. Se están formulando y analizando nuevas maneras de evaluar y dar respuesta a las inquietudes religiosas y espirituales como parte de la atención a la calidad general de vida. Se dispone de datos limitados que respaldan la posibilidad de que la adaptación espiritual es uno de los medios más poderosos mediante la que los pacientes utilizan sus recursos para hacer frente a una enfermedad seria como el cáncer; sin embargo, tanto los pacientes como los familiares que los cuidan pueden resistirse a abordar sus preocupaciones religiosas y espirituales con el personal profesional de atención médica, El aumento del bienestar espiritual en una población gravemente enferma puede vincularse a menor ansiedad con respecto a la muerte,  pero un mayor compromiso religioso podría estar también relacionado con una mayor probabilidad de tomar medidas extremas al final de la vida. Dada la importancia de la religión y la espiritualidad para los pacientes, es vital integrar la evaluación sistemática de tales necesidades en la atención médica, incluida la atención ambulatoria. Mejores herramientas para la evaluación harán más fácil discernir los aspectos de adaptación religiosa y espiritual que pueden ser importantes para el ajuste específico de un paciente a la enfermedad.

Igualmente importante es la consideración de la manera y el momento en que se aborda la religión y la espiritualidad con los pacientes y cómo hacerlo óptimamente en diferentes entornos médicos.Si bien el tratamiento de inquietudes espirituales suele considerarse una cuestión del estadio terminal, dichas inquietudes surgen en cualquier momento después del diagnóstico. El reconocimiento de la importancia de estas inquietudes y su tratamiento, incluso brevemente durante el diagnóstico, puede facilitar una mejor adaptación en el curso del tratamiento y propician un contexto para un diálogo más enriquecido más adelante durante la enfermedad. Un estudio con 118 pacientes a los que un oncólogo les daba seguimiento, indica que los pacientes y los oncólogos aceptan bien preguntas semiestructuradas sobre preocupaciones espirituales en su forma de lidiar con el cáncer y que esto está relacionado con una percepción positiva de lo que debe ser el cuidado médico y la sensación de bienestar.

Por tal motivo, PRO ONCAVI A.C. organiza por primera vez el TALLER DE ESPIRITUALIDAD PARA MUJERES CON CÁNCER Y SOBREVIVIENTES en Alianza con la escuela laica mundial TALLERES DE ORACION Y VIDA (TOV). Este taller gratuito beneficiará en primera instancia a las pacientes con cáncer del Hospital General de Tijuana a través de la Asociación UNIENDO CORAZONES A.C., sin embargo, es abierto a todas las mujeres con cáncer o sobrevivientes que quieran participar.

¿Qué son los Talleres de Oración y Vida? Para responder a esta pregunta compartimos los comentarios de Patricia Rocha, una de las talleristas que fue el enlace entre PRO ONCAVI A.C. y TOV para lograr este proyecto:

“Somos un grupo internacional de laicos que donamos nuestro tiempo y cariño para dar vida a nuestra misión: implantar a Dios vivo en los corazones y al mismo tiempo abrir un manantial de paz, de fortaleza y de alegría en las almas.

“Decimos con pleno convencimiento que los TOV son una respuesta al dolor emocional y físico del mundo de hoy; por esta razón nos estamos sumando con mucho entusiasmo a este proyecto para mujeres con cáncer, ya que se recomienda ampliamente para todo el que busca una sanación integral.

“El Taller para Adultos que se ofrecerá consta de quince sesiones. Cada sesión dura dos horas y hay una sesión por semana.

¿Por qué es un Taller de Oración?  Porque es un servicio para aprender y profundizar en el arte de orar. Este aprendizaje es experimental, como un taller: solo orando se aprende a orar.  Se aprende a entrar en la relación personal con tu Ser Superior, Dios o Señor como lo llames,  a través de variadas modalidades, que van desde los primeros pasos, hasta las alturas de la contemplación. Orar, además de gracia, en cuanto actividad humana es también arte, por eso la organización del Taller contiene y ofrece una pedagogía progresiva, un carácter metódico y mucha disciplina.

¿Por qué es un Taller de Vida?  Porque la oración debe dirigir y mejorar nuestras acciones. Por medio de meditaciones sobre la Palabra, oración intensiva, reflexión comunitaria y ejercicios de silenciamiento, el participante va superando paso a paso, el mundo interior de angustias y ansiedades, miedos y tristezas.

Como efecto de una vivencia profunda de la fe y del abandono, el participante va inundándose paulatinamente de una paz jamás imaginada. ¿Resultado? Superación de complejos y traumas, control de nervios, estabilidad emocional y alegría de vivir.

“Uno de sus puntos clave, es que se trata de un taller liberador y sanador a través del conocimiento de Dios y de uno mismo, por ello a través de una vivencia del Abandono, el participante va llegando a una profunda paz; y por medio de mensajes y ejercicios, el participante llega paulatinamente a liberarse de angustias, sanarse de las heridas, superar complejos y recuperar el sentido de la vida”.

Algunos testimonios

“Quiero decirte que para mí, participar en este Taller, ha sido abrir mis puertas que estaban cerradas. Yo estaba pasando por un momento árido, y este Taller me ha significado un volver a estar viva, redescubrir la gracia divina de Dios que me acompaña siempre y que, a veces, por dejarme invadir por la depresión y la tristeza de la añoranza de lo que no tengo y quiero tener, sobre todo de mi salud, en poder ayudar a mi hija, estar al lado de mi nieta que es lo más maravilloso que Dios me ha dado, me alejo, como que me bloqueo. Pero como siempre el Padre Dios, acude a mi rescate y a través del anuncio en la radio llegué hasta aquí, y con la ayuda de la Guía y el apoyo de todas nuevamente abrí mi corazón, mi alma y dejé entrar el sol, la primavera, el Amor de Dios en mí”. Graciela.

 “El Taller de Oración y Vida del Padre Ignacio Larrañaga, abre una nueva posibilidad de comprensión y sanación, al mismo tiempo que permite ver y enfrentar la vida de mil formas; además te envuelve en un gran optimismo para enfrentar momentos que nos llegan de sorpresa y nos dañan y por desconocimiento guardamos mucho tiempo a lo largo de nuestra vida. El Taller nos da la posibilidad de abrir las puertas cerradas y arrancar todas las malas raíces de nuestra vida. Gracias al Padre Ignacio Larrañaga por tanta bendición y espero repetir el Taller una vez más”. Ada.

Historia y alcance mundial:

Los talleres de Oración y Vida son un servicio exclusivamente laical. Con más de 30 años a nivel internacional, ha sido reconocido y probado por la Santa Sede en 1997 (Iglesia Católica, Apostólica, Romana) y confirmado, según Decreto de Aprobación dado por el Consejo Pontificio para los laicos el 4 de octubre de 2002.

Los TOV constituyen la cumbre y coronación de toda la actividad apostólica que en vida desarrolló el Padre Ignacio Larrañaga, OFM., fallecido el 28 de octubre del 2013. Autor de varios libros mundialmente conocidos y traducidos a varios idiomas, como: Del sufrimiento a la paz, El arte de ser feliz, Muéstrame tu Rostro, El Pobre de Nazaret, El Silencio de María, entre otros.

Existen más de 18.000 Guías actuando en el mundo entero, quienes a través de los TOV, enseñan a la gente a orar y mejorar su vida.

En Tijuana TOV tiene un Programa semanal a las 7 am todos los domingos por internet en la página web de montemaria.org y en el canal 50.4 de señal abierta.

PRO ONCAVI A.C. invita a las mujeres con cáncer y sobrevivientes que quieran disfrutar de esta experiencia a participar en estos talleres de espiritualidad, aunque su origen fue en la Iglesia Católica, son respetuosos de las creencias, no implican ningún tipo de proselitismo religioso y tienen como objetivo brindar herramientas para aprender a estar en contacto con nuestro ser espiritual como un principio de sanación, considerando que la salud es el estado de equilibrio biopsicosocial y espiritual tal y como lo define la Organización Mundial de la Salud.

 

Lic. T.S. Edith Pérez Velázquez

Directora General ProOncavi

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