NO JUZGAR AL PACIENTE CON VIH SIDA, LA CLAVE PARA UNA MEJOR ATENCIÓN

NO JUZGAR AL PACIENTE CON VIH SIDA,

LA CLAVE PARA UNA MEJOR ATENCIÓN

Los derechos humanos de las personas que viven con el VIH-SIDA encuentran en el CAPASITS un formidable espacio para su realización.

Éste, es el Centro Ambulatorio de Prevención y Atención al SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual que en la ciudad de Mexicali brinda servicios médicos y de consejería desde hace 9 años.

Marlenne Valdez Bueno, enfermera con especialidad en la atención a personas con VIH-SIDA, también ha encontrado en esta Unidad Médica una excelente oportunidad para ejercer su profesión y su vocación.

“Como enfermeras, una de nuestras principales máximas es no juzgar a los pacientes y, sobre todo, aceptarlos como son para poder darles la mejor atención”, expresa en entrevista con Innova en Salud.

Al CAPASITS llegan jóvenes y adultos en busca de respuestas y, en caso positivo, en busca de tratamiento para una enfermedad que cambia drásticamente su forma de ver la vida. Ellos constituyen “una población lastimada, discriminada, sin trabajo, rezagada, con historias de vida muy tristes”.

Marlenne es la Coordinadora de Enfermería del CAPASITS, área que tiene la responsabilidad de realizar las pruebas para detección de VIH, Sífilis, así como Hepatitis B y C.

El equipo de Enfermería de este Centro en Mexicali está constituido por la Coordinadora y una enfermera más, quienes realizan de lunes a viernes la prueba rápida de detección. Dicha prueba consiste en un pinchazo en el dedo para obtener las gotitas de sangre y los resultados en solo 5 minutos.

Orgullosa de pertenecer al CAPASITS, Marlenne Valdez destaca la coordinación entre las áreas Médica y Dental, Trabajo Social, Enfermería, Psicología, lo que hace posible el trabajo para el control de este problema de salud pública.

El personal altamente capacitado aporta su experiencia y basa su trabajo en la prevención, la atención médica integral y el respeto a los derechos humanos de las personas que viven con el VIH-SIDA. “La mayoría de las personas que llegan aquí son pacientes abandonados, que los corrió la familia, tenemos población muy joven, demasiado joven, así como adultos que tienen años viviendo con VIH”, comenta Marlenne, quien continuamente subraya el derecho de estas personas a una atención médica integral y de calidad.

Toda persona interesada en un examen de detección de VIH-SIDA u otra infección de transmisión sexual puede acudir al CAPASITS a solicitar la prueba de detección. Sin embargo, este centro ambulatorio se dedica a la atención especializada de pacientes con VIH que no tienen derechohabiencia en sistemas como IMSS, ISSSTE o ISSSTECALI. Es decir, si el resultado es positivo, la persona es canalizada a la institución médica que le corresponda para que reciba la atención médica que requiere.

De acuerdo con la Coordinadora de Enfermería, si los pacientes no tienen seguridad social reciben apoyo para tramitar el Seguro Popular y así reciban la atención, que comprende la detección, consulta médica, consulta dental, psicológica y consejería.

Marlenne Valdez Bueno es egresada de la Escuela de Enfermería del Hospital General de Mexicali y con su trabajo diario deja clara evidencia de su amor por la profesión de Enfermera que ha ejercido por más de 20 años en centros de Salud y ahora en este centro especializado en la atención a personas con SIDA.

Ella es una de tantas enfermeras mexicanas que se preocupan por actualizar sus conocimientos, capacitarse continuamente y así brindar a sus pacientes la mejor atención. “Como personal de enfermería nos capacitan muy bien, estamos bien educados, yo como enfermera he recibido instrucción también en consejería y voy a México, D.F. para capacitación sobre tiras rápidas para pruebas de VIH”, expresa con entusiasmo.

Destaca que el personal de enfermería del CAPASITS se cuida con las medidas universales generales y además hace énfasis en medidas especiales, como el tomarse todo el tiempo necesario para tomar las muestras de sangre.

Asimismo, Marlenne enfatiza el papel de la Secretaría de Salud, entidad que les proporciona el equipo necesario para realizar su trabajo: “tenemos todo de primera: careta, lentes, guantes de nitrilo, batas”. No obstante, hace una precisión: “la Secretaría nos puede dar todo, pero lo principal, en mi caso, es que yo me tomo mi tiempo para hacer las pruebas, me pongo cómoda, no me gusta que me presionen, me tomo demasiado tiempo para todo, porque si hacemos las cosas con paciencia y contamos con el equipo necesario, no hay por qué tener riesgo”.

Su visión sobre el profesionalismo con que deben atender a sus pacientes queda de manifiesto al expresar: “me concentro porque es un alto riesgo y también porque los pacientes me necesitan a mí, ellos no tienen más que al personal del Centro”.

Lejos de mostrar cansancio por el difícil trabajo que desarrolla en el CAPASITS, Marlenne sonríe constantemente durante la entrevista y comenta: “mi trabajo lo hago con muchas ganas, todos tenemos problemas, pero ¿qué culpa tiene el paciente? Si tú no tienes dinero, ellos están peor, nosotros tenemos trabajo; a lo mejor no tengo dinero para la gasolina, pero él no traía para el camión”.

Con la convicción de que la aceptación es uno de los principales rasgos que debe tener el personal de Salud, Marlenne expresa: “yo he aprendido mucho de los pacientes, he aprendido que nadie está excluido de tener una infección de transmisión sexual o VIH, eso me hace más consciente y me hace ser más noble y aceptarlos como son”.

Ella ha aprendido que “a todos nos puede pasar”.

Susana Castro Luque

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