EN ESTAS FECHAS FESTIVAS… HABLEMOS DE COMER CON CONCIENCIA

EN ESTAS FECHAS FESTIVAS…

¡HABLEMOS DE COMER CON CONCIENCIA!

“Somos lo que comemos” dice el dicho mexicano, ciertamente existe en ello una buena dosis de filosofía y de verdad, pero en relación a este tópico en particular ¿qué dice la Ciencia? ¿es del todo cierto? diríamos que de alguna u otra forma esto es relativa o parcialmente cierto, pero transitemos por estas líneas y descubrámoslo por nosotros mismos:

Si partimos desde nuestra esencia como organismos vivos, diría que nuestro cuerpo tiene por el simple (nada simple por cierto) hecho de vivir, un natural desgaste y requiere por supuesto una fuente de energía para realizar sus funciones básicas y absolutamente necesarias para su existencia, por ejemplo: estar despierto, respirar, ver, caminar o hablar, cada una de ellas implica una serie de funciones coordinadas y reguladas que consumen energía en función de nuestra naturaleza humana, dicha energía proviene de una fuente externa.

Ahora bien, como pertenecemos en este mundo al reino animal y a la especie de los mamíferos en particular, tomamos esa energía del alimento que consumimos, de aquello que nuestro sistema digestivo es capaz de engullir y procesar para tal fin, si no fuera así o si perteneciéramos a otra especie, a lo mejor los humanos seriamos “verdes” y, como las plantas, requeriríamos de agua y de la luz solar para tomar nuestra energía a través del proceso de la fotosíntesis. Sin embargo, no es ni será así nunca, somos mamíferos especializados y nuestra alimentación tendrá que proveerse de nuestro entorno y además deberá ser variada y suficiente para cumplir con la misión de proporcionar energía de calidad y  cantidad necesarias para evitar así el desgaste acelerado de nuestro organismo.

Si observamos a otros constituyentes del reino animal, encontraremos que si bien hay similitudes, también tenemos marcadas diferencias entre los propios mamíferos, los hay los esencialmente carnívoros como los leones o los tigres y hay quienes se alimentan esencialmente de plantas o yerbas como los caballos, los elefantes o las jirafas. Nosotros los humanos tenemos un aparato digestivo capaz de digerir y procesar una gran cantidad de alimentos incluyendo carnes, vegetales o granos, de ahí que la lógica elemental nos dice que como mamíferos “altamente especializados” digamos, tenemos esa capacidad concedida por la naturaleza, por lo tanto debemos hacer uso de la misma en forma plena y suficiente, no es correcto evitar por ejemplo la carne, cierto que hay que limitar su consumo pero no evitarla del todo, tenemos desde dientes diseñados para poderla cortar y masticar en nuestra boca hasta todo un proceso de digestión y aprovechamiento de la misma, de tal forma que nuestra dieta deberá incluir las proporciones adecuadas de carnes, vegetales, frutas, granos, cereales, agua y electrolitos que a su vez nos proporcionarán las cantidades adecuadas de carbohidratos, vitaminas, grasas, proteínas, etc., etc., etc., mismas que bajo diferentes procesos y condiciones, transformarán esta energía de consumo alimentario en la energía necesaria para realizar las funciones que garantizan la vida misma de la especie humana.

Es bien conocido que el comer en exceso grasas, por ejemplo, y llevar esto hasta la obesidad, además asociarla a una vida sedentaria y llena de estrés te hace más propenso al Infarto Agudo de Miocardio, es decir, a lo que coloquialmente llamamos un Infarto al Corazón. De la misma forma, todos sabemos que comer demasiada azúcar engorda, genera obesidad y propensión a tener la llamada “azúcar en la sangre”, clínicamente conocida como Diabetes Mellitus tipo II. En México es de especial atención, ya que si tomamos en cuenta que en nuestra condición racial de “Pueblo Mestizo” somos más propensos a ello, entenderemos porqué hoy cerca del 10% de la población de nuestro país es diabética. Además, hoy sabemos que el exceso en el consumo de azúcares tiene una marcada relación con la presencia de cáncer en nuestro organismo lo que explica también el creciente número de pacientes oncológicos.

Curiosamente, y en contraste con lo mencionado previamente, no tenemos “claro en nuestra cabeza” la estrecha relación entre Obesidad y Cáncer, sin embargo, la evidencia científica hoy día es clara y contundente en particular para ciertos tipos de Cáncer como: Mama, Colon, Útero (Endometrio), Próstata y Riñón, cuya incidencia es indiscutiblemente mayor en las personas adultas con sobrepeso y obesidad, por supuesto que hay evidencia también para otros tipos de cáncer, no obstante es menos contundente pero sin duda existe y esto incluye: vesícula biliar, hígado, páncreas, linfomas, melanomas de piel, mieloma múltiple y algunas leucemias, entre otros tipos de cáncer.

¿Sabías que el peso ideal se obtiene de una operación aritmética que se realiza entre la estatura y el peso de una persona  a la cual se le denomina índice de masa corporal (IMC) o BMI (body mass index) por sus siglas en el idioma ingles?

Digamos que las personas en peso normal estamos en un IMC de 20 a 25, aquellos que se encuentran entre 25 y 30 tienen sobrepeso, entre 30 y 40 hay obesidad ya sea de 1o, 2o, o 3er grado y un IMC por encima de los 40, nos habla de una obesidad extrema denominada mórbida, si nos ponemos estrictos a partir del IMC 21 en adelante los riesgos para perder la salud ya sea en el área cardiovascular, metabólica o en relación al riesgo de padecer algún tipo de cáncer en particular y por supuesto de manera paulatina, aumentarán de manera clara.

Antes que nada, tanto las personas enfermas como las personas aparentemente sanas (y mucho más éstas), debiéramos realizarnos una buena evaluación nutricional como regalo de navidad.  Si bien un peso de acuerdo a lo esperado en función de nuestra edad, actividad física y metabolismo es deseable y a menudo supone parámetros adecuados de salud, no debemos olvidar que existen determinaciones de laboratorio que nos permiten corroborar la veracidad de estas suposiciones, ejemplos claros pueden ser las determinaciones en sangre de: glucosa, colesterol, triglicéridos, proteínas totales y algunos electrolitos y oligoelementos por mencionar los más representativos y los más conocidos también.

Así mismo cabe mencionar, que si bien existen pautas generales en cuanto a Nutrición se refiere, al “fin del día” cada individuo es diferente y con frecuencia valdría la pena recurrir al consejo dietético individual o “personalizado”, particularmente si te encuentras en condición de sobrepeso u obesidad, o bien en el extremo opuesto si existe desnutrición en algún grado con IMC por debajo de 20.

¿Qué podemos hacer en estas fechas para elegir mejor lo que comeremos? Primero nunca debemos perder de vista las fuentes de donde obtenemos los alimentos, entre menos intervenga la mano del hombre y más orgánico sea ten la seguridad que ese alimento será de mucho mejor calidad, evidentemente el control de la calidad de los nutrientes conlleva un mayor valor nutricional y algo que no se consigue fácilmente, una “nutrición celular óptima” de inestimable valor para la salud general de nuestro organismo.

Un ejercicio general de aplicación práctica y de creación mexicana es el llamado “plato del bien comer”, del cual puedo mencionar que se destaca su practicidad, su adecuación a los alimentos de uso común en la dieta de los mexicanos y que de una manera bastante sencilla podrá darnos una clara idea de los porcentajes de nutrientes que debemos incluir en nuestra alimentación día a día, además hace énfasis en un punto de gran importancia, en el apartado del consumos de los vegetales y las frutas, nos enseña de una manera fácil a combinar los alimentos con la simple analogía de “comer de colores” (incluso diferentes tonalidades en los colores) es decir, cubrir nuestras 5 porciones de vegetales y frutas por ejemplo de la siguiente forma: a) rojo: fresa, sandia o jitomate b) verde: espinaca, lechuga o pera c) amarillo: mango, plátano o pimiento morrón d) naranja: papaya, melón o la propia fruta de la naranja e) morado: cebolla, uvas o arúgula, podrás realizar  las combinaciones que se te ocurran y se te antojen y si variamos durante los 7 días de la semana los colores y las tonalidades de ellos y realizamos una juiciosa rotación de estos elementos nutricionales, es muy probable que podamos obtener combinaciones sabrosas que nos proporcionen una dieta variada y altamente nutritiva de este grupo de alimentos.

Es muy importante que no perdamos de vista que el sobrepeso y la obesidad están relacionados de manera muy clara a la presencia de varios tipos de cáncer, así el cáncer de mama presenta una relación entre el 10 y el 40% y es más marcada en el grupo de mujeres post-menopaúsicas, el cáncer de útero (endometrio) presenta también en forma semejante un incremento del 40% en el riesgo de presentación, los cánceres de próstata, colon y riñón se sitúan en los índices entre el 15%-25% y los demás tipos de cánceres ya mencionados presentan una correlación entre el 5-15% de los casos. Adicionalmente debo informar, se estima en números globales que alrededor del 50% de los pacientes oncológicos en los cuales coexiste la obesidad, tienen más complicaciones como una menor posibilidad de “defenderse” tanto de la enfermedad en si como de los tratamientos especializados, para fines prácticos fallecen un 50% más los obesos que los pacientes con peso normal en condiciones clínicas semejantes y en prácticamente todos los tipos de cáncer. Finalmente, diferentes fuentes oficiales como la OMS o la UICC reportan que la mortalidad estimada en si al factor sobrepeso-obesidad como indicador único, nos reporta un 20% para las mujeres y un 14% para los hombres como causa central de muerte en pacientes ya identificados con algún tipo de cáncer, cifras absolutamente alarmantes sin duda alguna.

Muchos pacientes y familiares de ellos me preguntan: ¿Dr. existe una dieta que disminuya la posibilidad de presentar Cáncer ? y la respuesta es muy sencilla: “SÍ” claro que sí existe, en el año 2011 el fascículo de Nutrición y Cáncer de la ESMO (European Society Medical Oncology) público y difundió por todos los países del mundo tales recomendaciones, inexplicablemente pocos las conocen y mucho menos las ponen en práctica, con mucho gusto y como Oncólogo y Presidente Fundador de ProOncavi A.C. te las comparto, tu sabes si las quieres seguir o las hechas en “saco roto” especialmente ahora que viene la época decembrina, fecha en la que solemos excedernos en lo que comemos.

1) Consumir y por lo tanto retener la menor cantidad de grasa que sea posible, no hay como mantenerse en un peso adecuado.

2) Limitar el consumo no solo de los alimentos altos en grasa, sino de bebidas y alimentos azucarados, incluir siempre en nuestra dieta alimentos ricos en fibra.

3) Acompañar una dieta balanceada con una actividad física moderada, al menos 30 minutos por día.

4) Se recomienda ampliamente el consumo de frutas y vegetales variados, granos enteros y alimentos como los garbanzos, lentejas o frijoles.

5) Limitar el consumo de carne roja, ya sea de res, de puerco o de cordero a no más de medio Kg por semana.

6) Limitar el consumo de bebidas alcohólicas diarias a no más de 2 para el hombre y una para la mujer.

7) Limitar al mínimo el consumo de alimentos salados o procesados con sal y productos derivados o similares a ella (cloruro de sodio).

8) No se recomienda el uso de suplementos dietéticos, ellos no tienen ningún papel en la protección contra el cáncer.

9) Se recomienda ampliamente a las mujeres la lactancia materna a sus hijos por lo menos durante un periodo de 6 meses.

10) A los sobrevivientes del cáncer, se les recomienda al terminar el tratamiento, apegarse a estas recomendaciones para la prevención del cáncer.

Finalmente quiero terminar esta información comentando que probablemente el enemigo más grande y mejor relacionado al Cáncer (además del tabaco) sea el Azúcar, nuestra sociedad mexicana tiene sin duda malos hábitos alimenticios, tan es así que tenemos penosamente uno de los índices más altos del mundo de infantes y también de adultos obesos, nuestra dieta regular es demasiada alta en azucares (carbohidratos) y además frecuentemente elevada en azúcar refinada que al estar manipulada la hace aún más peligrosa, así mismo solemos tener también un exceso de grasas en nuestra alimentación y una industria de comida “chatarra” particularmente entre los niños y niñas e incluso en las cooperativas escolares. Algo tenemos que hacer si no queremos formar parte de la estadística y ser uno de esos 4 de 10 mexicanos que para el año 2030 tendremos alguna forma de cáncer.

Cuídense en estas fechas, ¡bájenle al consumo de grasa y de azúcar! Ese es el oncotip para cuidar su salud a través de su alimentación. Dense un regalo de navidad haciéndose un chequeo médico para saber cómo andan, no está por demás, ¡finalicen este año de manera responsable amando su cuerpo, cuidándolo!

Les deseo una feliz y saludable navidad y recuerden no es necesario excederse para disfrutar y festejar las fiestas decembrinas.

Por cierto no limiten los abrazos, la riza, la armonía en familia, eso es un apapacho al sistema inmunológico y un alimento también para el alma.

 

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Oncólogo Medico

 

 

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