DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ

DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ

Desde el año 1993 el día 30 de enero fue designado por la UNESCO como Día Escolar de la No Violencia y la Paz para enfocar la atención del mundo en la necesidad de educar a las nuevas generaciones en la convivencia pacífica, lo que actualmente se denomina Cultura de Paz.

El ejercicio de la convivencia humana sin violencia requiere de la práctica de valores básicos como la tolerancia, solidaridad, igualdad, diversidad y equidad, valores que a su vez constituyen la médula espinal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU).

La fecha escogida para recordar anualmente esta importante misión de los centros escolares, corresponde al aniversario del asesinato del líder pacifista indú Mahatma Gandhi. Fue seleccionada en reconocimiento a su legado pacifista a la humanidad con su experiencia viva en la práctica de la no-violencia y resolución de conflictos por medios pacíficos y del diálogo.

El Amor es mejor que el egoísmo

Desde sus inicios, la celebración del Día Escolar de la No Violencia y la Paz ha estado animada por un mensaje a favor de priorizar al Ser Humano como valor central de la sociedad.

Su mensaje propone que “el amor universal es mejor que el egoísmo, la no-violencia es mejor que la violencia y la paz es mejor que la guerra”.

El objetivo específico para dedicarle un día al sector escolar en particular es promover en las instituciones educativas la importancia de la enseñanza de la cultura de paz mediante programas permanentes para su aprendizaje.

En este día, escuelas de diversos lugares del mundo realizan actividades de reflexión en la cultura del diálogo abrazando un concepto de Paz cimentado en el respeto mutuo como base del desarrollo humano. A través de este recordatorio anual, la Educación para la Paz se va convirtiendo en el eje principal de una pedagogía que apuesta por el aprendizaje de la resolución no violenta de los conflictos y en la práctica de los derechos humanos como pilares primordiales para avanzar la construcción hacia un desarrollo humano justo y equitativo para todos.

La UNESCO

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Diversificación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO por sus siglas en inglés, es un organismo especializado de las Naciones Unidas que tiene como misión específica contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura, la información y las comunicaciones.

Por ello, su vocación es esencialmente pacifista dedicada a promover el acceso a mejores niveles de bienestar y la erradicación de la pobreza a través de la educación y el respeto a los derechos humanos. Las actividades de alfabetización, salud y el impulso a la educación de los niños, son las más conocidas entre las diversas acciones que realiza en apoyo al desarrollo de la ciencia y tecnología en los países y comunidades que más lo necesitan.

Los objetivos de la Cultura de Paz

La práctica de la no violencia y la opción por el diálogo y la cooperación, así como el compromiso con el arreglo pacífico de conflictos, es el tema principal en las jornadas pedagógicas que promueve el Día Escolar de la No Violencia y la Paz.

En ese camino, la importancia de vincular la paz con el bienestar individual y colectivo ha sido el centro de sus esfuerzos pacifistas. Se promueve la creación de ambientes educativos que propicien la práctica de la tolerancia para favorecer la convivencia libre del uso de violencia y la aceptación de los derechos que aplican para todas las personas: igualdad, diversidad y equidad.

En la declaración emitida con motivo del Decenio por la Paz 2001-2010, la UNESCO estableció que “el progreso hacia el pleno desarrollo de una cultura de paz se logra por medio de valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida propicios para el fomento de la paz entre las personas, los grupos y las naciones”.

En ese conjunto de valores y comportamientos, la declaración destaca la igualdad de hombres y mujeres en derechos y oportunidades para lograr mayores entendimientos a todos los niveles de la sociedad.

“La renuncia general a la violencia requiere el compromiso de toda la sociedad”, indican las recomendaciones emitidas por la UNESCO para que los Gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil orienten sus actividades a favor de la erradicación del uso de la violencia y la práctica del diálogo como sistema permanente para llegar a acuerdos.

De esta manera, el mensaje central de esta celebración es convertir la práctica del respeto en una práctica habitual en cada comunidad escolar para enraizar los valores de la convivencia pacífica en la identidad cultural de los grupos sociales y países como medio para favorecer el logro de niveles de desarrollo más estables y seguros para todos.

Los orígenes de esta celebración

El Día Escolar de la No Violencia y la Paz se inició en España en el año 1964 como una jornada educativa no gubernamental por el poeta, educador y pacifista Mallorquín Llorenc Vidal, con el propósito de tener un punto de partida y de apoyo para una educación no-violenta y pacificadora de carácter permanente.

Desde entonces se practica en ese país el 30 de enero de cada año en el aniversario del fallecimiento de Gandhi y se ha venido extendiendo a otros países luego de ser adoptada en 1993 por el conjunto de las Naciones Unidas.

Gandhi, el pacifista más reconocido en nuestros tiempos

Asesinado en 1948 por un fanático a los 78 años de edad, ha sido el ejemplo de práctica de la paz más importante de la época contemporánea y su filosofía de vida basada en el respeto a los derechos humanos y guiada por el espíritu de la No Violencia sigue trascendiendo hasta nuestros días.

Su práctica pacifista a lo largo de los años tomó dimensiones de interés a nivel mundial cuando encabezó a su país, la India, en el logro de su independencia y concretar la transición para el establecimiento de un estado y gobierno autónomos.

La “no violencia” que practicaba se denomina en sánscrito “ahimsa”, un concepto que en las lenguas occidentales significa entre otras cosas no ejercer violencia sobre ningún ser, humano o no.

Comprometido con los derechos de las personas y los pueblos, su pacifismo se empeñó en el aprendizaje de los valores que hoy en su conjunto se conocen más comúnmente como la Cultura de Paz. Bajo su guía, la tolerancia se convirtió en la herramienta para construir la liberación de su país en paz.

Gandhi, quien rechazaba el nombramiento de Mahatma (Alma Grande), estudió derecho en Inglaterra. Se trasladó a ejercer su profesión de abogado en Sudáfrica donde se encontró con la discriminación racial – el apartheid – que sufrían en ese país tanto los negros como la numerosa colonia de indios que allí vivía. De ahí se trasladó de nuevo a su país natal donde encabezó el movimiento de liberación logrado en 1947, falleciendo tan solo un año después.

Desde entonces, todas las corrientes del pacifismo en el mundo confluyen en la figura de Mohandas Karmchand Gandhi (1869-1948).

Susana Castro Luque

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