LA OBESIDAD

LA OBESIDAD

problema mundial

La obesidad está considerada como una pandemia, es decir es una enfermedad que desafortunadamente se ha extendido por muchos países, continentes y el mundo entero. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado que 2.8 millones de personas mueren cada año por los problemas que ocasionan el sobre peso y la obesidad.

La Diabetes, la Hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y las correspondientes enfermedades relacionadas con estos padecimientos, si bien no se puede probar que tienen una relación de causa efecto con la obesidad, sí se puede afirmar que se agravan de manera considerable cuando el paciente tiene mínimamente sobrepeso.

Los sistemas de salud pública investigan el fenómeno desde la perspectiva médico orgánica, los efectos directos del consumo de azúcares y grasas en exceso, tanto como los desequilibrios metabólicos producidos por factores medioambientales que también son el foco de análisis. Buscan encontrar nuevas pautas para combatir la enfermedad del siglo.

Y hay que cambiar esquemas, por ello tal vez sea oportuno plantear que la obesidad como enfermedad, se debe atender de manera multidisciplinaria, con la participación de médicos, nutriólogos, profesionales de la actividad física y psicólogos.

Este año la OMS dio a conocer su Directriz: Ingesta de azúcares para adultos y niños”, sugiriendo que el consumo de calorías provenientes de las azúcares libres no debe superar el 10% del total de calorías que consumimos diariamente y también sugiere que esta ingesta permanezca reducida a lo largo de toda la vida; recomienda inclusive que de ser posible se reduzca hasta solo el 5% del total de las calorías que se consumen diariamente.

Los azúcares libres incluyen los monosacáridos y los disacáridos añadidos a los alimentos y las bebidas por el fabricante, el cocinero o el consumidor, más los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes, los jugos de frutas y los concentrados de jugos de frutas (OMS, 2015).

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa;para medirlo se ha estandarizado el Índice de Masa Corporal (IMC) que es un indicador de la relación entre el peso y la talla de las personas y se utiliza para identificar si existe sobrepeso u obesidad en los adultos o si se está en rango de normalidad. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos, por el cuadrado de su talla enmetros (kg/m2).

Como país, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en prevalencia de obesidad con un 30% de población adulta, el primer lugar lo tiene Estados Unidos con un 33.8%. En población infantil, México tiene el cuarto lugar mundial de obesidad, con 28.1% en niños y 29% en niñas, solo superado por Grecia, Estados Unidos e Italia.

La obesidad es considerada como un problema de salud pública en México, por la magnitud y repercusiones del problema, desafortunadamente Baja California tiene el 1er lugar en obesidad infantil y el 2do en obesidad en adultos del país.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2012), en BC la prevalencia de sobrepeso es del 35.4% y de obesidad del 39.5%.Solo por mencionar uno de los padecimientos relacionados y agravados por el sobre peso y la obesidad, durante las últimas décadas el número de personas que padecen diabetes se ha incrementado y actualmente figura entre las primeras causas de muerte en BC, tanto en hombres como en mujeres se observa un incremento importante en la proporción de adultos que refirieron haber sido diagnosticados con diabetes en el grupo de 50 a 59 años de edad, 19.4% de la población de mujeres y en hombres 19.1%.

En su edición de noviembre de 2015 Pharmaco-Economics publicó los hallazgos dela investigación liderada por Herman Soto Molina, sobre la incidencia económica de la obesidad en el presupuesto de salud del país; el estudio analiza el tratamiento de las enfermedades derivadas o agravadas por la obesidad como la Diabetes, la Hipertensión y las enfermedades Coronarias y desde luego todas las complicaciones encadenadas a estos padecimientos.

Según las proyecciones el 70% de los adultos mexicanos padecerá sobrepeso u obesidad, padecimiento que puede costar hasta 12,500 millones de dólares anuales en atención médica.

De acuerdo a las cifras económicas programadas, nuestra entidad estará sufriendo los efectos de un gasto público en peligroso crecimiento, porque las políticas hasta hoy implementadas no garantizan iniciar con la fase de control de la epidemia de la obesidad; proponer alternativas metodológicas aún novedosas, pero que proyecten resultados positivos en cuanto a contener y controlar el padecimiento, es urgente, sobre todo porque la incidencia es cada vez alarmantemente mayor.

Es fundamental reducir la incidencia de obesidad en BC, como en todo el país; en los próximos años el presupuesto público destinado a la atención médica de los padecimientos asociados y/o provocados por este padecimiento no será suficiente para palear la gravedad del caso, por otra parte, cada peso destinado a este cuadro de enfermedades es dinero que se deja de invertir en prevención o en prácticas más sanas de vida.

Desde 1998 cuando la OMS declaró que la obesidad debía ser considerada epidemia, se han desarrollado procesos de investigación multidisciplinarias que incluyen a instituciones de salud, instituciones del deporte o la activación física, así como a instituciones de estudio nutricional, sin embargo, no han logrado los resultados esperados para disminuir los graves índices de obesidad y sobre peso de la población mundial.

Recientemente se han agregado a las investigaciones interdisciplinarias contra la obesidad los profesionales de la salud mental y en los primeros hallazgos se ha encontrado que la terapia psicológica y específicamente la terapia psicológica de grupo del tipo “Cognitivo Conductual”, ha presentado resultados muy positivos para el control de conductas de desorden alimenticio como el atracón y también evoluciones positivas de pacientes con depresión y consecuente desorden alimenticio.

Las estrategias ya adoptadas por países como Estados Unidos o el Reino Unido con una aproximación psicológica en la atención del problema, pudieran ser una respuesta para la deshabituación de malas prácticas alimenticias y las modificaciones de conductas nocivas para cada persona. El reaprendizaje de elementos fundamentales para mantener hábitos saludables, además de la autoconciencia de los elementos desencadenantes de conductas dañinas o conductas nocivas para la salud de cada persona son factores novedosos y fundamentales para que el resto de los procesos metodológicos de dieta, ejercitamiento y medicación tengan mejores resultados.

Mtro. Salvador Morales Riubí

 

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