ESTRÉS LABORAL EN ENFERMERÍA

ESTRÉS LABORAL EN ENFERMERÍA

El trabajo es una actividad que el hombre realiza para su propio beneficio y satisfacer sus necesidades. Es necesaria para poder vivir, la realización personal y la participación en la sociedad.

El Síndrome de Burnout (estrés laboral crónico) es un término que traducido al castellano significa “estar o sentirse quemado por el trabajo, agotado, sobrecargado, exhausto”. Se desarrolló en los Estados Unidos, por el psicoanalista Herbert J. Freudenberger en 1973, a partir de observar cambios en él y en otros profesionales de la salud en el proceso de deterioro en los cuidados ofertados (psicólogos, consejeros, médicos, asistentes sociales, enfermeros, dentistas). Se observó que después de cierto tiempo estos profesionales perdían mucho de su idealismo y también de su simpatía hacia los pacientes.

Matemáticamente es la FATIGA FÍSICA + FATIGA MENTAL (* ESTRÉS) = Bajo Rendimiento Laboral. Tanto la fatiga mental como la física están unidas en el desarrollo de toda función laboral. Son el resultado de una demanda excesiva de energía.

Por estrés o carga mental del trabajo se entiende la presión, el agobio o la tensión que la actividad laboral conlleva para la mente del trabajador.  Si perdura, lleva a un estado de fatiga mental que es el cansancio por el exceso de actividad intelectual y psíquica.

La profesión de Enfermería es una ocupación que por sus singulares características presenta una mayor incidencia del Síndrome Burnout:

  • Escasez de personal que supone sobrecarga laboral
  • Trabajo en jornadas rotatorias,
  • Relación con pacientes y familiares problemáticos
  • Contacto directo con la enfermedad, el dolor y la muerte
  • Falta de reconocimiento profesional
  • Falta de autonomía y autoridad en el trabajo para poder tomar decisiones,
  • Disparidad en trabajo con colegas (ambigüedad de roles)
  • Ambiente físico inapropiado (la mayoría de las veces)
  • Adaptaciones a cambios en los métodos y equipos de trabajo constantes
  • Relaciones fuera del trabajo: una inadecuada interconexión entre hogar y trabajo genera conflictos psicológicos y fatiga mental, falta de motivación y disminución de la productividad, así como deterioro de la relación conyugal y familiar.

Sus consecuencias más relevantes son el deterioro de la calidad de los servicios que ofrecen las instituciones de salud tanto públicas como privadas y el alto índice de absentismo que existe entre estos profesionales.

MANIFESTACIONES DEL BURNOUT:

Estado de decaimiento físico, mental y emocional.

  • Nivel Psicológico

Frustración laboral, ansiedad, aburrimiento, tristeza, inquietud y dificultad para la concentración, comportamientos paranoides y/o agresivos hacia los pacientes, compañeros y familia.

  • Nivel Fisiológico

Cansancio, dolores osteo-articulares y cefaleas, trastornos del sueño, alteraciones gastrointestinales, taquicardias.

  • Nivel de Conducta

Absentismo laboral, consumo elevado de café, alcohol, fármacos; bajo rendimiento, conflictos interpersonales en el trabajo y el ambiente familiar.

10 puntos claves en la prevención del Burnout:

  1. Proceso personal de adaptación de expectativa a la realidad cotidiana. (Imponerse metas)
  2. Formación en las emociones. (Se empática, pero sin involucrarte)
  3. Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descansos y trabajo. (El trabajo se queda en el trabajo)
  4. Fomento de buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes. (Socializar y trabajar en equipo genuino)
  5. Limitar a un máximo la agenda asistencial. (Nunca sobresaturar la agenda, la jornada laboral debe repartirse y respetarse)
  6. Tiempo adecuado por pacientes: 10 – 15 minutos como mínimo para su atención. (Respetar tiempos asignados, de acuerdo al tipo de atención médica –consulta o urgencia-)
  7. Minimizar la burocracia con mejora en la disponibilidad de recursos materiales de capacitación y mejorando la remuneración. (Facilitar la administración)
  8. Formación continua dentro de la jornada aboral. (Capacitarse en el mismo tiempo laboral, evitando quitar tiempo de familia)
  9. Coordinación con los colegas que ejercen la misma especialidad, espacios comunes, objetos compartidos. (Vínculos efectivos)
  10. Diálogo efectivo con las gerencias. (Gestión comprensiva)

Y lo principal, jamás-jamás llevarse trabajo a casa, la carga debe quedar en las unidades donde se atiende a los pacientes.

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

EPIDEMIOLOGÍA / SALUD PÚBLICA

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