UN PASO A LA VEZ Y MENOS PESO AL MES

UN PASO A LA VEZ Y MENOS PESO AL MES

Mantenernos saludables es, por excelencia, el éxito que nos permite obtener otros logros como trabajar, viajar, estudiar, cuidar a un enfermo, criar a los hijos, en fin, disfrutar la vida.

No obstante, prevenir enfermedades requiere de hábitos saludables que han ido perdiendo terreno ante el estilo de vida impuesto por la vorágine de alimentos industrializados, el excesivo uso del automóvil, los videojuegos y otros avances tecnológicos.

Generalmente muchos tenemos la buena intención de, “ahora sí”, hacer ejercicio, bajar de peso o dejar las bebidas azucaradas, no obstante, para la mayoría de nosotros mantener esta intención no es fácil y crear un hábito se convierte muchas veces en una tarea frustrante.

Por fortuna, es posible revertir esta desilusión recordando lo que la experiencia y los expertos nos recomiendan. Para empezar, es importante identificar qué queremos lograr y, por lo tanto, qué hábitos pretendemos adoptar.

Una vez identificado el o los deseos, es muy importante reconocer y aceptar que el camino para alcanzarlos no siempre será fácil y corto, y entonces debemos procurar ser pacientes para no desistir al primer revés. Recordemos que pretender hacer muchos cambios a la vez nos generará estrés y reducirá las posibilidades de éxito. Por ello, es recomendable escribir en un papel esos cambios que queremos hacer y de esa lista seleccionar el que deseamos alcanzar primero.

Para enfocarnos en este nuevo propósito requerimos compromiso, decisión, disciplina y constancia. De esta manera iremos venciendo la flojera, la impaciencia y seguramente experimentaremos avances que nos animarán a mantener el empeño.

No desesperarnos es una regla básica para fomentar un nuevo hábito. Podemos plantearnos pequeños cambios y hacer los ajustes necesarios cada semana hasta realizar de manera rutinaria ese acto que nos ayudará a sentirnos mejor.

Los recordatorios son grandes aliados en este proceso; por ejemplo, si nuestra intención es beber más líquidos, podemos colocar un vaso con agua al lado de nuestra cama para que al iniciar el día éste sea el primer acto que realicemos y nos recuerde repetirlo durante las siguientes horas.

Tengamos siempre presente que en este intento por adquirir un hábito saludable varios son los desafíos que habremos de enfrentar y éstos van desde la flojera y la costumbre, hasta las exigencias del tiempo, el tráfico y los compromisos laborales, familiares y sociales.

Recordemos: mantener una visión clara y positiva del hábito que deseamos adquirir, es el mejor aliciente que tenemos para dar un paso a la vez y sentirnos mejor cada mes.

Susana Castro Luque

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