LA FISIOLOGÍA DE LA OBESIDAD EN UN LENGUAJE SENCILLO

LA FISIOLOGÍA DE LA OBESIDAD EN UN LENGUAJE SENCILLO

La obesidad podemos definirla como una enfermedad evolutiva y crónica como la diabetes o la hipertensión, la cual no se cura solo se controla. Es un padecimiento que no depende de la voluntad del enfermo que la padece, para la cual no estábamos preparados como especie. Quizá si tomamos en cuenta que el ser humano y todas las especies en general han pasado por periodos de hambruna, estos episodios de nuestra historia nos han dotado de los medios genéticos necesarios para soportar en cierta medida el hambre, sin embargo el ser humano genéticamente no está preparado para la obesidad. El organismo al padecer obesidad no cuenta con los mecanismos necesarios para poder hacerle frente, sin duda que es una enfermedad que se había venido cocinando desde varias generaciones previas y que hoy surge como la pandemia del siglo y como la enfermedad asociada que más pacientes mata en el mundo por su estrecha vinculación con las principales causas de mortalidad, que le genera costos incosteables a los gobiernos, es un fenómeno multifactorial de graves consecuencias.

Es muy importante tomar en cuenta que la obesidad es una enfermedad multifactorial en donde la suma de todos estos factores la convierte en una enfermedad muy difícil de tratar. Hay factores que dependen del medio en donde el paciente se desenvuelve y otros que solo dependen del propio paciente.

La obesidad es el producto del desequilibrio entre dos factores muy sencillos, el primero de ellos es el aporte de alimento y el otro es la quema de calorías, para entender esto pondré el siguiente ejemplo: tengamos en cuenta que nuestro cuerpo es un complejo sistema que funciona con un combustible que es lo que comemos y como ya mencioné nuestro organismo está preparado genéticamente para la hambruna, de manera tal que los alimentos que ingiere una persona están destinados a ser el combustible que le permita llevar a cabo todas sus funciones vitales y su actividad cotidiana.

Este sistema que es el organismo lleva un equilibrio entre el combustible que come y la energía que gasta utilizando este combustible para llevar a cabo sus funciones. Cuando la cantidad de alimento que ingresa lleva un equilibrio con la cantidad de energía en la que se convierte ese alimento el paciente se mantiene en peso y no hay obesidad. Ahora imaginemos qué pasará si el aporte del combustible o alimento aumenta y la actividad física o quema de calorías no se modifica, bajo esa situación el organismo como parte de su código genético echará mano de los mecanismos que lo preparan para la hambruna y almacenará todo el exceso de alimento, primero como carbohidrato, después como proteína y finalmente como grasa, ¿por qué de esta manera? porque el organismo humano tiene limitada la cantidad de energía que puede almacenar como carbohidratos en el músculo e hígado y la cantidad de proteína que puede también almacenar. Lo que no tiene límite es la cantidad de energía excedente que el ser humano puede almacenar como grasa.  El excedente de energía que un paciente tiene, producto de una alimentación abundante en cantidad, es almacenada primero como grasa en las células grasas que ya existen en el cuerpo, es decir, el organismo las llena de grasa, les mete toda la grasa que le sea posible y una vez que esto no es posible el organismo tiene la capacidad de reclutar nuevas células grasas para volver a llenarlas de grasa. Es decir, el organismo forma células llamadas adipocitos a partir de otras células para almacenar más y más grasa, este fenómeno no tiene límite por lo que el paciente entre más grasa almacene mayor peso tendrá.

Basados en este hecho, imaginemos lo que le pasa a las células que están alrededor de estas células grasas: lo que pasa es que las células que están entre las células grasas se aplastan. El organismo no tiene la capacidad de diferenciar que lo está aplastando, sus receptores de presión solo perciben que están siendo presionadas, a este hecho de aplastamiento las células de todo el cuerpo responden como si estuvieran lesionadas secretando sustancias que se secretan cuando hay infección e inflamación. Es por este hecho que los pacientes obesos se comportan como si estuvieran infectados, pero esta inflamación es 20 veces más potente que la que se observa en los pacientes infectados de tuberculosis y es por este hecho que los pacientes obesos cursan mientras están obesos con un estado de inmunosupresión o baja de sus defensas lo que los predispone a todo tipo de infecciones ya que su sistema inmunológico está siendo continuamente estimulado por las sustancias que las células que están siendo presionadas liberan, lo que quiere decir que el sistema inmunológico está ocupado combatiendo una agresión.

Por esta causa los pacientes más vulnerables en epidemias como la del virus AH1N1 fueron los pacientes obesos, ya que cursan una situación que nosotros llamamos síndrome de compartimento abdominal, lo que quiere decir que la presión que ellos manejan dentro de su abdomen es muy elevada y los limita a la hora de respirar, les genera obstrucción parcial al adecuado flujo de sangre y les provoca inmunosupresión.

Como dato, la obesidad mata en nuestro país 600 mil mexicanos anualmente y genera costos por más de 80 mil millones de pesos al año. Otro aspecto muy importante en el paciente obeso, derivado de esta dificultad que tiene para que su sangre circule de manera adecuada, es que su sistema nervioso central no recibe adecuada oxigenación lo que trae como consecuencia que presenten la llamada apnea del sueño, lo que quiere decir que el paciente se queda dormido frecuentemente durante el día realizando actividades tan comunes como trabajar o, más peligroso, como manejar. Típicamente los pacientes roncan durante la noche al dormir y experimentan periodos breves sin respirar hasta que de manera súbita recobran la respiración y ésta se retoma de manera muy ruidosa. Curiosamente son las esposas o los esposos quienes nos comentan: “Dr. mi esposo deja de respirar durante la noche y tengo que darle un codazo para que vuelva a respirar”. Esta apnea del sueño es lo que más se asocia a muerte súbita. Siempre he creído que el paciente obeso es un paciente en el cual la obesidad afecta cada parte de su cuerpo, solo basta pensar en alguna estructura corporal para darnos cuenta que en el paciente obeso está afectada.

Dr. Omar Fonseca
Cirujano Bariatra

 

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