CARIES

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RELACIÓN ENTRE CARIES DENTAL Y EL CONSUMO DE ALIMENTOS

Generalmente, actualmente se le resta importancia al factor dietético en la etiología de la caries dental, a favor de la promoción de una higiene y aporte de flúor adecuado.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que en los niños de corta edad, con frecuencia la higiene y el aporte de flúor no son adecuados y/o suficientes y por ello es en esta fase del desarrollo dental en la que parecen cobrar mayor importancia los hábitos dietéticos en la tarea de prevenir la aparición de la caries dental.

La dieta no solo es importante para su salud general, sino también para la salud oral. Si no se sigue una dieta adecuada, es más probable que desarrollemos caries dental y enfermedades de las encías. Esto es aplicable a cualquier etapa de la vida. Del mismo modo, las mujeres embarazadas necesitan una dieta adecuada para que el desarrollo de los dientes de sus hijos se lleve a cabo normalmente.

Factores socioeconómicos, e incluso la obesidad, son señalados como factores de riesgo para el desarrollo de caries dental.

En la obesidad mórbida la propia enfermedad y/o las enfermedades asociadas (reflujo gastroesofágico, antidepresivos, hipertensión arterial, etc.) condicionan un aumento de la incidencia de caries dental, de alteraciones de los índices periodontales, necesidades protésicas y vigilancia del flujo salival (cantidad y calidad).

La caries dental es una de las enfermedades de origen infeccioso de mayor prevalencia en el hombre y uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. La formación de cavidades cariosas comienza en forma de pequeñas áreas de desmineralización en la superficie del esmalte, pudiendo progresar a través de la dentina y llegar hasta el nervio dental.

La dieta desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la caries dental, especialmente en personas de riesgo. No obstante, son muchos los estudios que correlacionan el consumo de azúcar con la prevalencia de caries y en los que se demuestra una clara asociación entre frecuencia de consumo, la ingesta entre comidas y el desarrollo de la caries dental.

Por otra parte, son varias las características de los alimentos que pueden influir en el potencial cariogénico de éstos, como por ejemplo, concentración de sacarosa, consistencia, aclaración oral, combinación de alimentos, secuencia y frecuencia de ingestión y pH de los alimentos.

La sacarosa es el azúcar más cariogénico, ya que puede formar glucano, una sustancia que permite una mayor adherencia bacteriana a los dientes. El consumo frecuente y elevado de bebidas edulcoradas con azúcar y la falta de cepillado dental normal son considerados los factores que más se asocian al desarrollo de caries dental.

Puesto que la dieta es un factor determinante en el desarrollo de la caries, es preciso dar una información adecuada a este respecto a los pacientes. Además, no hay que olvidar que un incremento en azúcares no solo supondrá un mayor riesgo de caries, sino también un riesgo incrementado a padecer obesidad, y así una mayor predisposición en adultos a sufrir enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares (hipertensión, colesterol), respiratorias (asma), ortopédicas (fracturas) y hepáticas.

Establecer unos cuidados dentales en el niño e incluso durante el embarazo y después en el recién nacido, constituye una de las estrategias preventivas más adecuadas frente a la caries, incluyendo recomendaciones dietéticas y las instrucciones de cómo realizar una correcta higiene oral a partir de la erupción de los primeros dientes temporales.

Recomendaciones

 Vigilar la alimentación: hora y frecuencia.

  1. Reducir el consumo de sacarosa por debajo de 50 mg/día.
  2. Reducir el número de exposiciones u oportunidades de ingesta de sacarosa y productos azucarados (momentos).
  3. Evitar picar entre comidas y disminuir el consumo de alimentos pegajosos y viscosos. Evitar, en lo posible, los alimentos acidogénicos (patatas fritas “chips”, chocolate con leche, galletas rellenas, frutos secos dulces, dátiles, etc.).
  4. Preconizar la sustitución de la sacarosa por edulcorantes no cariogénicos, cuando sea necesario por alto riesgo a caries dental, especialmente entre horas. Promocionar el uso de xilitol en chicles y golosinas.
  5. Fomentar las visitas al dentista al menos 2 veces al año para evaluación de un análisis de riesgos y diagnóstico precoz individual. Evitar las extracciones dentales.
  6. Utilizar productos adecuados de higiene dental. Emplear pastas, enjuagues y geles dentales fluorados.
  7. El sellado y remodelación del perfil del diente. Eliminación de los obstáculos a la higiene dental y retención de hidratos de carbono fermentables.
  8. Mejorar la educación bucal en las casas y centros educativos. Pediatras, educadores, padres de familia, médicos de cabecera y expertos en nutrición deben aumentar la atención a la salud dental.
  9. La salud dental es básica para su salud general: corporal y psicológica.

Dr. Julio César García Briones

Centro de Especialidades Dental Care

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