LA SALUD DE LOS PIES

LA SALUD DE LOS PIES

Salud del pie

Cada paso que damos implica una compleja red de huesos, músculos, tendones y ligamentos. Esto, combinado con todo el peso que sostienen, explica por qué los pies pueden tener problemas.

Para mantener sus pies sanos:

  • Examínelos regularmente
  • Use zapatos cómodos que le queden bien
  • Lávese los pies diariamente con jabón y agua tibia
  • Córtese las uñas rectas de un lado a otro y no demasiado cortas

La salud del pie puede ser una pauta sobre su salud general. Por ejemplo, la rigidez de las articulaciones puede significar artritis. El hormigueo o entumecimiento puede indicar diabetes. La hinchazón puede ser señal de una enfermedad renal, enfermedad cardiaca o hipertensión arterial.

El cuidado y exámenes frecuentes de los pies es una parte importante de su cuidado de salud general. Si tiene problemas en los pies, asegúrese de hablar con su doctor.

Cómo Evaluar Cambios en Los Pies: Normal o Anormal

​Una persona promedio realiza aproximadamente 10.000 pasos por día, lo cual se puede sumar en más de 3 millones de pasos por año. Cada paso puede poner dos a tres veces la fuerza de su peso corporal sobre sus pies. Con el tiempo, este importante uso repetitivo lleva a varios cambios normales asociados con el envejecimiento:

  • El pie se hace más ancho y largo.
  • Hay un suave asentamiento del arco, lo cual se ve como un aplanamiento del pie.
  • La almohadilla de grasa en la parte inferior del talón disminuye, causando la pérdida del relleno natural y el amortiguador para el paso.
  • El pie y el tobillo pierden un poco de su rango normal de movimientos y se vuelven más rígidos.
  • Podría presentarse cierta pérdida del equilibrio al caminar.

Podrían ocurrir algunos cambios en el pie que sean anormales o patológicos. Estos tienden a ocurrir en asociación con el uso prolongado de zapatos inapropiados y sus consecuencias se presentan en la década de los cuarenta, cincuenta y sesenta años. Estos problemas no ocurren de forma natural y muchos de ellos se pueden prevenir o alterar su progreso modificando los zapatos que se usan. Estos problemas incluyen:

  • Juanetes (la formación de una gran protuberancia en el dedo gordo, el cual comienza a desviarse hacia los dedos más pequeños).
  • Dedos en martillo (los dedos del pie se doblan hacia abajo).
  • Dedos en garra (los dedos del pie se doblan hacia abajo de una forma más severa).
  • Juanetes pequeños (la formación de una gran protuberancia en el dedo pequeño, el cual comienza a desviarse hacia el dedo gordo).
  • Callos o callosidades, los cuales ocurren en los dedos del pie o en el pie debido a mucha presión sobre las áreas óseas.
  • Neuroma de Morton (“nervio pinchado” entre los dedos del pie).
  • Artritis de las articulaciones.

Tome un paso en la dirección correcta

Cuide bien a sus pies. Revíselos a menudo. Use un espejo para ver las plantas de los pies. Examine si tiene cortadas, ampollas o uñas encarnadas. Si es necesario, pídale ayuda a un miembro de su familia. Si tiene diabetes, asegúrese de revisarse los pies todos los días.

Acuérdese de elevar los pies cuando está sentado. Eso ayuda a la circulación de los pies, así como también hacer estiramientos, caminar, un suave masaje de los pies o remojar los pies en agua tibia. Asegure que sus pies están secos antes de ponerse los zapatos. Use zapatos cuando está afuera. Si pasa sentado por largo tiempo, levántese y camine de vez en cuando. Si usualmente cruza las piernas, cambie de pierna o manténgalas sin cruzar frecuentemente. No fume.

Si tiene problemas con los pies, su médico de cabecera le puede ayudar o usted puede acudir a un médico que se especializa en el tratamiento de los pies, o sea, un podólogo.

Asegure que los zapatos le calzan bien

  • Usar zapatos cómodos que calcen bien puede prevenir muchos problemas de los pies. A continuación encontrará algunos consejos para asegurar que los zapatos le calzan bien:
  • La talla de zapatos puede cambiar a medida que usted envejece, así que siempre pida que le midan los pies antes de comprar zapatos. El mejor momento para medir los pies es al final del día, cuando los pies están más grandes.
  • La mayoría de las personas tienen un pie más grande que el otro. Asegure que sus zapatos le calzan bien al pie más grande.
  • No compre zapatos sin antes probárselos. La talla de los zapatos puede variar dependiendo del tipo de zapato, la marca y el estilo. Por ejemplo, es posible que la talla que usted usa para zapatos de tenis no sea la misma que necesita para zapatos de vestir.
  • Camine con los zapatos puestos para asegurar que se sienten bien. Los talones de los zapatos no deben resbalarse hacia arriba y hacia abajo cuando camina.
  • Escoja zapatos que tienen la horma de su pie. Los estilos que tienen tacones altos o son puntiagudos pueden dañar sus pies.
  • Póngase de pie cuando se está probando un par de zapatos para asegurar que hay un espacio de cerca de ½ pulgada entre sus dedos y la punta del zapato.
  • Asegure que el metatarso del pie calza cómodamente en la parte más ancha del zapato.
  • No compre zapatos que se sienten muy apretados pensando que se van a estirar.
  • La parte superior de los zapatos debe ser fabricada con un material suave y flexible.
  • Las suelas deben proporcionarle una tracción firme y no ser resbalosas. Las suelas gruesas amortiguan los pies cuando camina en superficies duras.
  • Los zapatos de tacón bajo son más cómodos, más seguros y menos perjudiciales que los zapatos de tacón alto.

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