El sistema de salud mexicano ante el proceso de globalización

El sistema de salud mexicano ante el proceso de globalización

En la actualidad se piensa que la globalización no es sólo el tema económico, la parte política, cultural y social también se analiza, lo que explica en parte la presencia de polarización en cuanto a la globalización, mientras unos lo ven como la panacea, otros se han convertido en escépticos acérrimos, en parte debido a la influencia que tiene sobre los aspectos culturales, soberanía y otros temores que hacen esta dualidad de opiniones. No es posible hacer hoy en día un análisis de la globalización en términos de cada una de las áreas por separado, parece ser que este estudio debe incluir el paquete completo, para poder advertir las amenazas y oportunidades que ofrece.

Si se pretende estudiar el tema de la salud de manera aislada con lo que sucede en la actualidad, nos damos cuenta de que hoy es materialmente imposible ese escenario. A raíz de la aparición del virus de la Inmunodeficiencia Humana y su potencial diseminación, como ocurrió a partir de los ochenta del siglo pasado, la sociedad globalmente estuvo más pendiente de los sucesos que podrían afectarle, aun cuando ocurrieran en sitios muy distantes, como el caso del SARS que apareció en el 2003 provocando pánico en todo el mundo. En la misma situación está el caso de la Influenza aviaria que sólo ha ocasionado hasta ahora 170 casos pero que potencialmente, podría producir una pandemia de efectos devastadores. Los tres problemas mencionados son producto de la mutación de virus de animales que adquirieron la capacidad de infectar a los humanos, hoy sabemos que es posible que nuevos virus aparezcan en un futuro y que gracias a la movilidad de grupos humanos en el mundo se pueden generalizar, que hacen pensar en escenarios catastróficos que predicen Giovani Sartori y otros futurólogos pesimistas. La pandemia de influenza AH1N1 ratificó las expectativas racionales, lo mismo sucede con el dengue que es ya un problema que afecta a más de 50 millones de personas.

La combinación de terrorismo, con la aparición de nuevas enfermedades virales ha movido la agenda de la salud en algunos países. En EUA por ejemplo, el presidente Bush, después de los sucesos del 11 de septiembre, ordenó la fabricación de 300 millones de dosis de vacuna contra la viruela ante la posibilidad de un ataque biológico, posteriormente se han inyectado recursos en la investigación y desarrollo de una vacuna contra la gripe aviar. Esta decisión de tipo compulsivo, no obedece a una necesidad social sino a la opinión de expertos, pero más que nada es motivado por otro factor que es el terrorismo. En otro momento ha aparecido el fenómeno de los desastres naturales. Estos pusieron de manifiesto las graves deficiencias del sistema de seguridad social tanto en EUA, como en México, Indonesia o Pakistán, países que fueron afectados por diversos meteoros con una gran carga presupuestaria y política, que no sólo incidió sobre la salud, sino en el bienestar social en general.

México firmó con EUA y Canadá un acuerdo comercial en 1994, con el cual se establecen una serie de compromisos que incluyen modificaciones sustanciales al sistema de salud. La Academia Nacional de Medicina llevó a cabo un estudio comparativo de los sistemas, encontrando diferencias y coincidencias entre ellos, pero se dio la oportunidad para hacer propuestas de modificación, tanto en la estructura, como en los procesos. Se podría decir que observamos la instalación de políticas que vienen a parecerse cada vez más entre si, en un momento en el que los EUA, por ejemplo, intentaban crear un seguro social parecido al mexicano, a pesar de que éste, se encuentra en una crisis profunda.

A raíz de la firma del TLC en 1994, la reforma a la salud se ha reflejado en muy pocos cambios a los indicadores, sin embargo se aprecian algunos fundamentales que requieren de más tiempo para ser evaluados en su totalidad.

¿Qué se podrá hacer para enderezar el sistema? Siguiendo a Eugene Bardach, en la construcción de alternativas y selección de criterios, organismos como el Internacional Development Research Center, de Ottawa Canadá, recomiendan el siguiente esquema para el proceso de toma de decisiones en salud.

Por supuesto, lo principal que el sistema de salud debe contemplar es que el escenario mundial influye de manera decisiva en las políticas públicas, empezando con la parte económica, en la medida que el país es cautivo del gran complejo médico industrial que provee insumos para la salud desde lo más simple hasta lo más sofisticado y que impide planear financieramente lo más adecuado para el sistema.

 

Dr. Héctor Rivera Valenzuela

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