Cultura de donación de órganos

Cultura de donación de órganos

“Al ser beneficiario de un trasplante, hago una invitación a las personas para donar órganos, porque esto ha cambiado mi vida”, expresa Jorge Antonio  González Arana, de 48 años, padre de familia quien hace tres semanas estaba al borde de la muerte.

Dedicado toda su vida a la reparación de automotores, González Arana, dice: “la enfermedad me causó una economía decante, un estado físico dañado, pero esta donación me trajo un bien. Me considero ahora una persona  normal que puedo trabajar y disfrutar a mi familia”.

Por eso, expresa, “los invito para que todas las personas tomen consciencia de lo que puede cambiar una donación. Una donación nos cambia el estilo de vida, puede salvar a muchas personas”. Y emocionado agradece a todos aquellos que vivos o muertos han donado algún órgano para salvar una vida.

Y es que según estadísticas del Consejo Estatal de Trasplantes en Baja California hay mil 500 personas con insuficiencia renal, de las cuales el 50% podrían requerir un trasplante.

Esta es una de las enfermedades con mayor índice de mortandad, ya que la insuficiencia renal causa la retención de líquidos, una baja drástica de hemoglobina, aumento de urea, creatinina en sangre, hipertensión, arterial, anemia, hipernatremia, hiperfosfatemia, hiperpotasemia, cansancio, entre otros, de acuerdo a la información de los nefrólogos.

Testimonio de un receptor

En entrevista con Innova en Salud, Jorge Antonio  González Arana, cuenta: “hace dos años y medio padezco insuficiencia renal, un día me acosté y ya no me levanté. Me trajeron a emergencias por la grave situación y aquí me detectaron que tenía insuficiencia renal”.

Acompañado de su esposa, Rosalinda Cuervo, quien nunca se despegó de su lado, González Arana recuerda que “esto sucedió hace 25 años cuando sufrí un accidente que me causó diabetes, esto desarrolló la enfermedad (insuficiencia renal). Me dijeron no te preocupes esto no es el fin, ya con la hemodiálisis estuve un poquito más tranquilo, pero esa no era la solución, sino el trasplante.

“Después de estar dos años y medio dependiendo de una máquina de hemodiálisis suceden muchas cosas, porque como era una clínica particular había que estar pagando, se mina la economía porque las sesiones no son baratas y entras en una depresión porque como padre de familia tienes que apoyar económicamente, no puedes trabajar más que sólo los días que estés libre.

“No tienes las suficientes fuerzas, todo esto va minando tu salud, la energía para trabajar y psicológicamente también te afecta. Por eso me dieron tratamiento psicológico, me ayudó bastante y de ahí empecé otra vez con mi rutina porque tres días de la semana son para las sesiones en la clínica”.

Reflexivo, agrega: “Uno tiene que tener tres sesiones de hemodiálisis para que uno pueda tener una mejor calidad de vida aunque sea muy poquito. Si vas a dos sesiones no te levantas y con una menos. “Durante la terapia contacté al Doctor Ismael González, estuvimos en un protocolo de un año; de hecho yo traje un donador, pero también salió con unos detalles de salud y no se pudo lograr nada”.

Falta información sobre el tema

Agrega que “el Doctor me dijo que la siguiente opción era ponerme en una lista de espera y fueron dos años y medio de espera. Me habían dicho que probablemente en un año siempre sale un donador, pero a través de diversas situaciones que se me ha presentado me empecé a informar sobre la falta de cultura de donación de órganos. El tema se me hizo muy interesante porque yo estaba en esa situación, empecé a preguntar a todos mis amigos ¿qué pensaban de la donación? y realmente es algo desconocido para todos. Para mí también lo era”.

Dice que ” me empecé a informar, vi que era muy importante donar porque todo eso se desperdicia (los órganos) en muchos de los casos. Podemos salvar muchas vidas. Ya dentro del proceso, yo miraba que era algo como muy largo esto, que ya toda la vida iba a depender de la máquina. De repente recibo la llamada y me dicen que hay una opción, ya estaba preparado para esto, no dudé, vine y se hizo el trasplante”.

Apoyado por un bastón, González Arana  cuenta “con el trasplante apenas tengo 15 días (la operación fue el 10 de mayo), y ya me empecé a sentir mejor de inmediato”,

Recuerda que previo a la operación “el doctor me advirtió que había riesgos, que no era una cirugía tan sencilla, aun así decidí hacerlo, porque el simple hecho de estar pensando que tienes que estar conectado tres veces a la semana en una máquina y disponer de casi todo el día, está muy difícil.

“El trasplante duró más de siete horas, aparte el tiempo que se tardaron en que esto fuera posible, porque no es tan sencillo, dentro la Administración hay muchas decisiones. Inmediatamente empecé a sentir un cambio físico, oriné con normalidad y noté un mejoramiento en mi salud, ya no importaba si estaba adolorido por la operación”, dice feliz Jorge Antonio  González Arana, padre de cuatro hijas.

Donadores cadavéricos

Si para los donantes vivos la decisión de ceder uno de sus órganos a otra persona es una decisión difícil, para los familiares de alguien que ha perdido la vida es un poco más arduo, ya que en ella se involucran aspectos religiosos, espirituales, entre otros.

La coordinadora de la Unidad de Trasplantes en el Hospital General de Tijuana, Alicia Schcramm Urrutia, es la encargada de dar seguimiento a la lista de espera de prospectos a ser trasplantados en Tijuana.

Ella todos los días está al pendiente del Área de Urgencias y Cuidados Intensivos para conocer los casos de muertes cerebrales e iniciar las pláticas con los familiares para convencerlos de la donación de órganos.

“Para ellos es muy difícil tomar una decisión en este sentido, pero regularmente en ocho de cada diez casos de muerte cerebral los familiares aceptan donar los órganos, que casi siempre son riñones y córneas”, dice y expresa que esta labor le causa una enorme satisfacción personal, porque sabe que esto ayuda a salvar vidas.

“Primero debo explicarles que cuando su familiar tiene muerte cerebral, médicamente y legalmente ha fallecido. Luego ellos sienten que si a su familiar se le extrae un órgano no irán al cielo completos, yo les explico que no es así, pues pienso que cuando llegamos con Dios no nos llevamos el cuerpo”, agrega.

Alicia Schcramm opina que la gente debe estar mejor informada sobre el tema de donación de órganos y trasplantes, ya que la mayoría ignora que en el Servicio Médico Forense (Semefo) o en las funerarias se les extraen los órganos y se desechan.

“Creo que es mejor donarlos y poder decir que nuestra familia salvó vidas”, expresa la encargada de informar a la Unidad de Trasplantes cuando un órgano está disponible.

A los familiares de los donadores, regularmente los parientes de los receptores, les envían cartas de agradecimiento o mensajes de otro tipo, ya que por protocolo no se deben conocer entre sí, explica.

Trasplantes en Baja California

  • El Consejo Estatal de Trasplantes, estima que en el Estado hay 1,500 personas con insuficiencia renal de las cuales el 50% podrían requerir un trasplante.
  • El 10 de marzo de 2010 se llevó a cabo la inauguración de la primera unidad de trasplantes de la Secretaría de Salud en Baja California, ubicada en el Hospital General de Tijuana.
  • En junio de 2010 se realizó el primer trasplante de córnea en una joven de 16 años de edad.
  • El 20 de octubre de 2011 se suscitó un hecho histórico para la Secretaría de Salud: la primera procuración (extracción), traslado y trasplante de corazón del Hospital General de Tijuana a la Ciudad de México en tiempo récord.
  • Tras un operativo coordinado entre personal de salud del Hospital General de Tijuana y del Centro Médico La Raza, en 4 horas de logró trasladar el corazón a la Ciudad de México, convirtiéndose en el traslado de corazón más largo en el país y el segundo a nivel mundial.
  • Actualmente se cuenta con la licencia para realizar trasplante renal, así como para la realización de protocolos y procuración de órganos.
  • Se han realizado campañas para promocionar la donación de órganos después de la vida. La primera se realizó en 2008 en el Parque Morelos en Tijuana, conocido como Donatón.
  • En 2009, se llevó a cabo una campaña de promoción por estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California denominada “Donatón, Da vida, dona tus órganos”.
  • Por medio del Consejo Estatal de Trasplantes (COETRA) existe una coordinación tangible en materia de trasplantes y procuraciones del Sector Salud, tanto por instituciones públicas y privadas como el Hospital General de Tijuana, IMSS No.1 y No.20, ISSSTE, ISSSTECALI, Hospital Ángeles, Nova, entre otros.
  • Existen normas que regulan los procedimientos en materia de trasplantes, como la donación cadavérica, vivo relacionado, procuraciones, solicitudes de donación de órganos y la realización de
  • La Secretaría de Salud, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y el Ministerio Público certifican los procesos de donación y trasplante de órganos.
  • Gracias a este servicio hospitalario, se han realizado 24 trasplantes renales y 3 de córnea, beneficiando a personas originarias de todo el Estado, incluyendo San Quintín.
  • Los órganos y tejidos que se pueden donar: ambos riñones, hígado, corazón, páncreas, intestino, córneas, piel, pulmón, médula ósea, entre otros.
  • El Servicio de Trasplantes cuenta con 5 unidades de hospitalización reforzadas con tecnología de aire para evitar acumulación de bacterias o virus que pudieran afectar el sistema inmunológico del paciente.
  • Actualmente la donación de órganos depende del altruismo de la población, por lo cual se están reforzando los programas de promoción para lograr la confianza en las dependencias que certifican este proceso de vida.
  • En 2011 se llevó la certificación por medio del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), sobre los procesos logísticos y administrativos de la unidad, así como la trasparencia en la asignación y distribución de órganos en la entidad.
  • Se han realizado 9 procuraciones cadavéricas, donando 33 órganos en total; riñón y córnea los más frecuentes.

 

Atahualpa Garibay Reyes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *