ADICCIÓN AL ESTÍMULO

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ADICCIÓN AL ESTÍMULO

Distintos periodos históricos producen sus propias psicopatologías, o por lo menos podríamos decir que acentúan algunos problemas psicológicos más que otros, ya que las distintas necesidades económicas, sociales y culturales de una época, cambian la forma de las interacciones sociales, las cuales resultan en distintos patrones de conducta, que a su vez resultan en nuevas necesidades y nuevas obsesiones.

 

Analizando los cambios que se han producido en nuestro tiempo, no podemos dejar de notar los grandes avances en la tecnología de la comunicación masiva: celulares, androids, tabletas, etc.

 

Ahora tenemos en la punta de los dedos, de una forma u otra, la mayoría del conocimiento que el ser humano ha acumulado a través de los años, y lo que debería de ser una de las más grandes ventajas para nosotros, puede acarrear sus propios problemas.

 

Algunos psicólogos investigadores han estado analizando los nuevos patrones de comportamiento de los jóvenes que utilizan demasiado el internet, los juegos de video y la pornografía, descubriendo una nueva forma de adicción a la que llamaron “ArousalAddiction” o Adicción al Estímulo.

 

La Adicción al Estimulo se diferencia de la simple adicción a sustancias químicas en que, en estas últimas, lo que se desea es un incremento en la cantidad de una sustancia en particular. Sin embargo, en la primera lo que se busca es una mayor diversidad de estímulos. Es decir, se requiere que el insumo de estímulos sea cada vez más variado. Por ejemplo, juegos de video más sofisticados, con diferentes escenarios y con gráficos más realistas.

 

La forma como funciona esta adicción es parecida a la adicción alimenticia. El sistema de recompensa natural del cerebro está alimentado por el neurotransmisor: dopamina. Entre más dopamina, el cerebro cree que es más importante esa recompensa y deshabilita el mecanismo natural de saciedad para continuar llevando a cabo esa conducta que nos produce ese estímulo.

 

De esta manera cuando estamos en internet, viendo películas, conversando en línea, o jugando, tenemos la posibilidad de ver una gran cantidad de información que nos produce estímulos. Estos estímulos producen dopamina, entre más grande sea el espectro de información que nos agrada, más grande será la secreción del neurotransmisor y esto nos hará que empecemos a desear realizar esa actividad más que cualquier otra. Lo haremos más allá de la saciedad y después no podremos hacer una cosa menos estimulante, porque nos aburriremos muy pronto.

 

La investigadora Jane McGonigal, encontró que para los 21 años de edad, jóvenes que eran adeptos a los video-juegos habían pasado 10,000 horas en ellos, estando dos tercios de este tiempo jugando solos. Creando, para el jugador, un ambiente interactivo, digital e individual. Mientras que después, cuando el joven tiene que  ir a la escuela, se topa con un mundo análogo, estático, pasivo y que no puede controlar. Por lo que aparte del problema que se crea en el cerebro del joven, también puede tener problemas de no haber adquirido las herramientas adecuadas para interactuar con sus compañeros, con los maestros, con sus padres; lo que puede causar síntomas que imitan: Ansiedad, Depresión, y de Trastorno de Déficit de Atención. Sin padecer ninguno de estos.

 

Los síntomas de la Adicción al Estímulo pueden parecer:

 

  • Trastorno de Déficit de Atención
  • Ansiedad Social
  • Depresión
  • Desorden Obsesivo Compulsivo.

 

Una de las soluciones puede ser que el joven haga un ajuste al tiempo que usa sus aparatos electrónicos, ya que también se ha logrado encontrar resultados que una corrección en el tiempo que se expone a la persona al internet, ayuda con estos problemas psicológicos.

 

En el estudio de Laugenesse, sobre la pornografía en internet, se encontró que adultos jóvenes que estaban sufriendo de Disfunción Eréctil, por durar mucho tiempo viendo pornografía en Internet, tuvieron un alto grado de éxito cuando decidieron dejar de usar la computadora. Dijeron que tenían más atención, que podían hablar con mujeres, que les alcanzaba el tiempo para hacer más cosas, mejoraba su memoria y bajó su nivel de ansiedad considerablemente, en un espacio de solo dos meses.

 

Actualmente usamos los aparatos electrónicos casi para todo, y con el tiempo se van a hacer más fuertes los lazos de la tecnología en nuestras vidas. Sin embargo, parece ser que no ponderamos los nuevos problemas que resultarán de manejar todo el tiempo esta tecnología. Aunque al parecer tenemos resultados que nos informan que podemos tener un menor impacto psicológico al usar nuestros aparatos electrónicos, si los usamos con moderación.

 

Fabio Muro

 

 

 

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