CÓMO REDUCIR LOS RIESGOS DE CONTRAER CÁNCER?

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CÓMO REDUCIR LOS RIESGOS DE CONTRAER CÁNCER?

¿SABES QUE CAMBIOS HACER EN TU ESTILO DE VIDA PARA REDUCIR TUS RIESGOS DE TENER CÁNCER?

En la actualidad hablar de cáncer es común, cada vez lo vemos más cerca de nuestras familias y comunidad.

El cáncer en México se ubica como la tercera causa de muerte, sólo después de la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares, mientras que, en Estados Unidos, es la segunda causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares.  Estas enfermedades crónicas  factores de riesgo explican la gran mayoría de las muertes por ese tipo de enfermedades a todas las edades, en hombres y mujeres y en todo el mundo de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.

Entre estos factores de riesgo destacan:

  • una alimentación poco sana;
  • la inactividad física;
  • el consumo de tabaco.

Cada año, como mínimo:

4,9 millones de personas mueren a causa del tabaco;

2,6 millones de personas mueren como consecuencia de su sobrepeso u obesidad;

4,4 millones de personas mueren como resultado de unos niveles de colesterol total elevados;

7,1 millones de personas mueren como resultado de una tensión arterial elevada.

Todos estos factores controlables están sin duda relacionados a nuestro estilo de vida y a la necesidad de hacer cambios favorables para no formar parte de la estadística de morbimortalidad por cáncer que está en aumento.

Es así que hacer ejercicio, evitar fumar, limitar el tiempo de exposición al sol y tener una buena alimentación, son hábitos que pueden reducir los tipos de cáncer hasta en 50 por ciento en nuestra población.

De acuerdo al Instituto Nacional de Cancerología de la Secretaría de Salud, en el mundo se detectan alrededor de 12.5 millones de casos de cáncer anualmente, de los cuales 6.6 millones fallecen. En Latinoamérica son alrededor de 1 millón y medio de casos nuevos de cáncer y muere alrededor del 70%. En México se diagnostican al año 160 mil nuevos casos al año y ocurren entre 75 mil y 80 mil fallecimientos por este mal.

Los tumores más frecuentes en nuestro país son: el cáncer de mama, cáncer cervical o de la matriz, de próstata, linfomas, colon, estómago, cáncer de ovario, vejiga y de pulmón.

Se prevé que en los últimos 10 años uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres padezca algún tipo de cáncer.

De ahí la importancia de fortalecer la prevención y el diagnóstico precoz y tener una vida saludable como lo recomiendan los cuatro ejes centrales que la Unión Internacional de Control de Cáncer postuló desde el 2015 son: tener cambios en los estilos de vida, el diagnóstico precoz y acceso a los tratamientos y calidad de vida.  Los dos primeros sin duda son responsabilidad de cada persona.

La Organización Mundial de la Salud ha publicado casi una docena de consejos para evitar el cáncer. Algunos son muy elementales como el evitar fumar, pero otros abren un poco más el panorama. El ejercicio y la alimentación son, naturalmente como ya lo dijimos, uno de los mayores protectores contra esta enfermedad.

Los consejos básicos de la OMS son:

  1. No fumes. No consumas ninguna forma de tabaco.
  2. Asegúrate de que tu casa sea libre de humo de tabaco y apoya las iniciativas anti humo de tus espacios de trabajo.
  3. Actívate para mantener tu peso saludable.
  4. Haz ejercicio todos los días y asegúrate de pasar el menor tiempo sentado posible.
  5. Ingiere una dieta saludable: come muchos granos, vegetales y frutas. Limita las comidas con alto porcentaje de calorías y las bebidas y alimentos altos en azúcar. Evita la carne procesada, come poca carne roja y alimentos con mucha sal.
  6. Toma poco alcohol o evítalo.
  7. No te expongas mucho al sol, sobre todo a los niños. Evita el uso de camas bronceadoras.
  8. Si en tu trabajo estás expuesto a sustancias cancerígenas mantén cuidadosamente las medidas de seguridad recomendadas.
  9. Investiga si estás expuesto a altos niveles de radiación en tu casa. En caso de que así sea, haz algo para evitarlo.
  10. Amamantar reduce los riesgos de cáncer de mama para las mujeres, hazlo si te es posible y evita los tratamientos hormonales, pues incrementan el riesgo de adquirir ciertos tipos de cáncer.
  11. Vacuna a tus hijos contra la hepatitis B y, especialmente a las niñas, contra el virus de papiloma humano.
  12. Participa en las campañas de prevención contra el cáncer, sobre todo colo rectal, de mama y cervicouterino.

Pero también se ha demostrado que los cambios en el estilo de vida, para reducir los riesgos de cáncer, tienen que hacerse en el manejo de las emociones, del estrés, de la frustración, en los hábitos de sueño y en el placer sexual, ya que el cáncer parece estar ligado a un exceso o a una obstrucción emocional. Y a veces hacer cambios en el área psicoemocional y espiritual puede ser una medida urgente.

El Traditional Medicine Institute cita al médico Sun Binyan, quien en su libro Cancer Treatment and Prevention escribe que la mayoría de los pacientes con cáncer padece de una “supresión de las emociones. Tienden a retener su enojo. Pese a que algunos pacientes responden bien al tratamiento, suelen recaer cuando ocurre nueva estimulación emocional”. Shi Lanling y Shi Peiquan atribuyen el cáncer a la perturbación de una o varias de las siete emociones, “especialmente la ansiedad, los pensamientos alterados y la ira, las cuales afectan el bazo y el hígado”, esto genera que “el qi [la energía] se estanque y el bazo pierda su función de transformación y transportación provocando una perturbación en el metabolismo del elemento agua y una subsecuente acumulación de humedad-flema, que, obstruida, por la ira, estancará también el qi del hígado”. Jia Kun, en su libro Prevention and Treatment of Carcinoma in Traditional Chinese Medicine sugiere evitar: “cambios emocionales, como el miedo, la preocupación, la duda, la irritación y el nerviosismo”. Aquí es apropiado hacer una digresión para resaltar un principio básico de la filosofía oriental: la relajación y el control de las emociones.

De cualquiera manera, para el cáncer o cualquier otra enfermedad, debemos aceptar que nuestra actitud y nuestro contenido psíquico y emocional tienen importantes consecuencias, ya sea directamente generando o intensificado una enfermedad o al menos indirectamente impidiéndonos tomar las decisiones adecuadas para encontrar un procedimiento eficaz de tratamiento. No hay duda de que la mejor prevención es el desarrollo de una disciplina interna capaz de moderar las reacciones y evitar todo exceso.

Ya lo decía Sócrates: “todo con moderación”. En este sentido la filosofía oriental tiene mucho que enseñarnos puesto que nos aventaja con una tradición milenaria de prácticas ligadas a la relajación y a la conservación de la energía, asimismo también, con todo un corpus medicinal ligado a la prevención de la enfermedad, provisión y no reacción. Para el hombre oriental o el hombre meditativo, la intensidad y la vitalidad que el hombre occidental encuentra en las emociones es una distorsión de la infinita riqueza que se puede encontrar en la tranquilidad, en la sutileza, en el silencio.

Por lo anterior, vale la pena echar un vistazo a nuestro estilo de vida y reducir los riesgos que podrían llevarnos a tener cáncer haciendo cambios en nuestros hábitos ya que, sin lugar a dudas, estos cambios nos darán la oportunidad de vivir más y mejor, y sobre todo, de reducir los riesgos de enfermedades tan mortales como el cáncer.

 

FUENTES:

Instituto Nacional de Cancerología

Organización Mundial de la Salud

Pijamasurf

 

PRO ONCAVI A.C.

Lic. T.S. Edith Pérez Velázquez

Directora

664 687 48 20

direccion@prooncaviac.org

 

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