ALIMENTOS ESTIMULANTES

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ALIMENTOS ESTIMULANTES

Existen alimentos que son estimulantes del sistema nervioso central que deben ser evitados en los pacientes con enfermedades mentales.

Generalmente las personas enfermas de la mente y de acuerdo al tipo de enfermedad, deben llevar una alimentación sana y acorde a su condición física y preferencias alimenticias, no podemos obligar a ningún paciente a ingerir alimentos en contra de su voluntad, corremos el riesgo de un accidente como la broncoaspiración, vómito e irritabilidad, entre otras reacciones.

Son conocidas ya algunas sustancias como el café, algunos  tés, el chocolate, que  forman parte de un grupo de sustancias estimulantes llamadas metilxantinas y otras poco estudiadas como el chile, la canela, los condimentos que  provocan en el organismo un efecto eufórico más o menos intenso, ya que se trata de compuestos químicos que estimulan las conexiones nerviosas, Un consumo continuado o excesivo de estos estimulantes conduce a un estado de nerviosismo  y dificultad para dormir.

El ginsen, muy promovido por dar energía al cuerpo, por el efecto estimulante que ejerce al sistema nervioso, así como otros líquidos que anuncian para volar, son bebidas que les agregan algunas sustancias como la taurina que son estimulantes y que el uso continuo causa daño severo al organismo.

Las aminas biógenas, es decir las que produce nuestro organismo como la histamina, tiramina y feniletilamina, son algunos compuestos químicos que pueden encontrarse en ciertos alimentos o que se forman en el organismo a partir de algunos aminoácidos de los alimentos. Existen personas que son sensibles a ellas o que no las toleran y cuando las toman pueden sufrir migrañas, temblores, vómitos, náuseas y otros síntomas que impiden conciliar el sueño por el efecto estimulante, además, a partir de la histamina, nuestro cuerpo sintetiza la adrenalina y noradrenalina, neurotransmisores vinculados con las fases de vigilia, y no de sueño.

Mientras estamos durmiendo, nuestro organismo secreta determinadas hormonas  (entre ellas la hormona del crecimiento, prolactina, testosterona o melatonina) y neurotransmisores, en especial la serotonina.
Todas estas sustancias están vinculadas con regulación de los ciclos de sueño y de vigilia. Existen alimentos que por su determinada composición nutritiva y según la cantidad administrada al organismo pueden repercutir sobre el sistema nervioso y tienen una acción directa sobre el sueño. Los alimentos que aumentan la producción de estas sustancias y hormonas estimulantes del sistema nervioso central (dopamina, adrenalina y noradrenalina) son las que impiden conciliar el sueño.

El triptófano es un aminoácido esencial (componente básico de las proteínas)  y  es imprescindible para formar melatonina y serotonina. Estos son neurotransmisores que ayudan de manera segura y eficaz a restablecer el equilibrio del ritmo circadiano del cuerpo. Esta importante hormona ayuda a lograr un sueño reparador y mantenimiento de su reloj biológico a lo largo de un período de vida larga y sana. En la dieta, el triptófano se encuentra en alimentos tan variados como la leche, los plátanos, la carne o el pescado. También pueden encontrarse en forma de suplementos.

Así como existen alimentos estimulantes también los hay sedantes.

El tomate y la zanahoria son buena fuente de niacina, que junto a la vitamina B6 y el magnesio intervienen en la conversión del triptófano en serotonina, que ya comentamos es una sustancia inductora del sueño.

Los hidratos de carbono favorecen la síntesis del triptófano, un aminoácido que en el cerebro se transforma en serotonina, un neurotransmisor de acción sedante también.

La lechuga  es conocida como alimento sedante, razón por la cual se recomienda cenar ensalada a base de lechuga tomate y zanahoria, además es bien sabido en la medicina tradicional que a los niños o bebés les dan un baño por la noche con té de lechuga para inducir el sueño y que duerman tranquilos, sobre todo los infantes muy inquietos.

El apio contiene una sustancia llamada apiina cuyo efecto es sedante y si se ingiere en exceso puede ocasionar entumecimiento en la lengua con un ligero efecto anestésico. También se ha utilizado en jugo por sus propiedades diuréticas.

La avenina es un componente de la avena que se encuentra en pequeñas cantidades. Esta sustancia tiene un efecto sedante suave. Posee un efecto tonificante y de equilibrio del sistema nervioso, por lo que el consumo de avena es adecuado en caso de ansiedad, nerviosismo, fatiga o astenia, insomnio y situaciones de estrés.

Como vemos, estamos en condiciones de poder elegir algunos alimentos que nos permitan permanecer tranquilos o inquietos.

Lo que es de suma importancia es evitar los alimentos con contenido estimulante a personas con tratamiento para enfermedades mentales, ya que pueden inhibir o contrarrestar el efecto de algunos medicamentos prescritos. Por el contrario, aumentar los que tengan efecto sedante para contribuir al equilibrio orgánico y mental logrando que la enfermedad curse con un máximo grado de estabilidad y pueda el paciente ser incorporado a la vida cotidiana dentro del seno familiar.

Finalmente, ver la manera de mantener una alimentación sana, equilibrada y variada para toda la familia y buscar también la forma de compartir los alimentos en horarios fijos como parte de una práctica sana de la buena nutrición.

 

DRA. ROSA ALICIA LUNA V. GÓMEZ

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