AFINIDADES SEXUALES PATOLÓGICAS

AFINIDADES SEXUALES PATOLÓGICAS

“PARAFILIAS”

 

Hablar de sexo es difícil. Aún hoy, donde el acceso a información es libre y relativamente fácil, es complicado hablar de un tema relacionado. El tabú social, familiar y dentro de casa otorga candados que el romperlos condiciona una conciencia sin culpa, lo cual no es sencillo.

Sin embargo, el otro día viendo un documental por televisión emitido por una cadena reconocida internacionalmente y el cual se presentó a las 19 horas, hablaba de este tema y pensé que cualquier persona de más de 10 años podría estar despierta en este horario y tener acceso a estos temas; lo cual produce una alerta paternal.

Pero al concluir el tema, un psicoanalista renombrado mencionó que estas afinidades sexuales son consideradas patológicas y que su presencia se inicia posterior a un estímulo estresante, doloroso, ausencia, autoestima e incluso drogas.

Por lo anterior, me di a la tarea de investigar y platicarles un poco de qué se trata para que identifiquen sus características y evitar que la morbosidad (que es hermana de la ignorancia) nos permita juzgar y criticar sin conocer.

Las Parafilias son un patrón donde el comportamiento sexual no se centra en el coito, la fuente de placer es una actividad alterna. Son desviaciones socialmente inaceptables.[1]

 

  • Fetichismo

En el fetichismo, la actividad sexual utiliza objetos físicos, a veces prefiriéndolos al contacto con las personas. Las personas fetichistas pueden llegar a estimularse y disfrutar sexualmente vistiendo las prendas interiores del otro, vistiendo con cuero o goma o tomando, frotando u oliendo objetos como zapatos de tacón alto. Las personas con este trastorno pueden no ser capaces de realizar la función sexual sin sus fetiches.

  • Travestismo

En el travestismo, un hombre prefiere de modo ocasional vestirse con ropas de mujer, o menos frecuentemente, una mujer prefiere vestirse con ropas de varón. En ningún caso, sin embargo, el deseo de la persona es cambiar de sexo, como en el caso de los transexuales. Los travestidos también intercambian sus vestimentas por razones diferentes a la estimulación sexual, por ejemplo, para reducir la ansiedad, para relajarse o para experimentar el lado femenino de sus personalidades, por lo demás, masculinas.

  • Pedofilia

Es la más grave y severa parafilia; la pedofilia es una preferencia por la actividad sexual con niños.

Los pedófilos pueden ser tanto mujeres como hombres y las víctimas pueden ser niñas o niños. Los pedófilos pueden tener como objetivo niños de sus familias (incesto) o pueden abusar de niños de su comunidad. Pueden utilizar la fuerza o la coerción para someter sexualmente a los niños y pueden proferir amenazas para evitar que la víctima los denuncie. La encarcelación, incluso a largo plazo, no cambia los deseos, ni las fantasías de los pedófilos.

  • Exhibicionismo

En el exhibicionismo, una persona (generalmente un varón) muestra por sorpresa sus genitales a extraños y hacer esto la excita sexualmente. La exposición puede seguirse de masturbación. Casi nunca buscan un contacto sexual, por esto los exhibicionistas raramente cometen violación. En general, los exhibicionistas que son detenidos tienen menos de 40 años. Aunque las mujeres pueden exhibir sus cuerpos de modo provocativo, el exhibicionismo raramente es considerado un trastorno psicosexual en las mujeres.

  • Voyeurismo

En el voyeurismo, una persona se excita sexualmente con la visión de alguien que se está desnudando, que está desnudo o realizando una actividad sexual. Lo que les excita es el acto de la observación y no la actividad sexual con la persona observada (table dance, pronografía). Es particularmente frecuente algún grado de voyeurismo entre adolescentes y varones adultos y la sociedad considera las formas leves de este comportamiento como normales.

  • Masoquismo y sadismo

El masoquismo constituye la obtención de placer sexual al ser físicamente dañado, amenazado o sometido a abusos. El sadismo, lo opuesto al masoquismo, es el placer sexual de una persona al infligir sufrimiento físico o psicológico a la pareja sexual. Un cierto grado de sadismo y de masoquismo tiene lugar en las relaciones sexuales de personas sanas, y los miembros mutuamente adaptados de una pareja a menudo lo buscan el uno en el otro. Por ejemplo, el uso de pañuelos de seda para simular ataduras y las palmadas suaves durante la actividad sexual son prácticas frecuentes entre parejas consintientes y no se consideran sadomasoquistas.

El masoquismo o el sadismo llevados al extremo pueden ocasionar graves daños físicos o psicológicos, incluyendo la muerte. Algunos sádicos atrapan a sorprendidas y aterrorizadas “parejas” que no consienten estas actividades y son violadas. Otros sádicos buscan específicamente masoquistas sexuales por medio de anuncios u otros medios y satisfacen sus necesidades sádicas con un masoquista que lo consiente.

La práctica consensada entre adultos es sana, algún tipo de variedad es muy frecuente en las relaciones sexuales y en las fantasías de los adultos. Cuando las personas se comprometen de mutuo acuerdo en ello, los comportamientos sexuales no lesivos de tipo alternativo pueden ser una parte intrínseca de una relación amorosa y cariñosa.

[1] MSD, DSM Trastornos sexuales y psicosexuales

 

DRA. ANGÉLICA PON MÉNDEZ

MÉDICO ESPECIALISTA EN EPIDEMIOLOGÍA

 

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