LA CUESTA DIETÉTICA DE ENERO

 

 

LA CUESTA DIETÉTICA DE ENERO

 

La cuesta de enero como la conocemos se define como el periodo de dificultades económicas que se presente en el mes de enero después de los gastos excesivos y extraordinarios que se generan en el mes de diciembre.

Si hacemos una analogía con la alimentación, estaremos comentando que la cuesta dietética de enero se debe a las dificultades alimenticias y de sobrepeso que se genera en el en mes de enero posterior a una ingesta excesiva de carbohidratos en el mes de diciembre.

Las consecuencias las enfrentamos  en ambos casos.

Con o sin remordimientos de conciencia iniciamos el mes de enero con propósitos de diferente índole, algunos relacionados con actitudes ante la familia, amigos o compañeros de trabajo, cambio de imagen,  actividad física, pero siempre estarán presentes los propósitos dietéticos.

Como podemos superar la cuesta de enero? Como en el aspecto financiero estamos muy gastados y en el aspecto alimenticio estamos muy comidos, disfrutamos de las fiestas decembrinas con alimentos muy altos en calorías y esos son los que nos despiertan el ánimo de la dieta en enero y el “ahora si la voy a llevar”.

La superación de la curva dietética de enero podemos enfrentarla, y no solo requerimos de voluntad, sino de otras medidas generales y fáciles de adoptar.

Primero estar consciente que existen situaciones que afectan a la salud cuando nos excedemos.

La alimentación es una de ellas, desde el mes de noviembre debemos pensar que los meses venideros son críticos y muy incitadores a los excesos alimenticios, por las invitaciones, celebraciones, posadas, recalentados y  todo con comida abundante  muy alta en calorías; es cuando debemos empezar a controlar lo que comemos, para permitirnos degustar un poco de lo abundante.

A esto se le llama conducta anticipatoria  que forma parte de una  estrategia que se aplica en muchas disciplinas, principalmente en salud, que básicamente es detectar oportunamente los riesgos y hacer algo para evitarlos, por ejemplo si tenemos una invitación a una posada, sabemos que habrá comida en abundancia y propia de la época, seleccionar la menos calórica, sacrificando algunos platillo o comerlos en porciones pequeñas.

Otra es sacrificar el tiempo de la estancia en el evento, ya que por inercia tendemos a seguir comiendo.

Las dietas bajas en calorías son la mejor opción para controlar el peso y superar la cuesta dietética de enero, pero desde unos meses antes, establecer un reto de sacrificio por la salud de nuestro organismo no es fácil, sin embargo debemos hacerlo por el bien nuestro  y de nuestra familia.

Todo es empezar con conductas saludables, como hacer ejercicio, comer con bajas calorías, dormir bien, prácticas de medidas higiénicas saludables, sana diversión, revisiones periódicas médicas, para detectar oportunamente algún problema que pudiera estarse generando en nuestro cuerpo.

Una vez iniciado esta serie de medidas, debemos  compartirlas con el resto de la familia, comprometerlos a llevar el mismo estilo de vida, con esto se facilitan las prácticas saludables y se evitan las tentaciones. Llega el momento en que estas medidas forman  parte de la vida cotidiana y ya no se percibe   como un sacrificio sino como una práctica común.

Es común saber de personas que se sometes a dietas muy estrictas al iniciar el mes de enero, sin embargo si no están supervisadas por un médico, existe el riesgo de una descompensación del metabolismo y puede sufrir danos desde leves a severos, no olvidar que cada organismo es diferente y responde a las agresiones que emitimos a nuestro cuerpo de diferente forma.

El organismo es muy sabio, una vez establecido los buenos hábitos, es común que nos recuerde cuando hacemos un desarreglo, con síntomas  como dolor de cabeza, estomago, ansiedad, diarrea o reacciones alérgicas.

Si ya tomamos la decisión de corregir nuestros hábitos alimenticios, si estamos bien informados de lo dañino que es la dieta alta en azucares, si contamos con antecedentes diabéticos o de obesidad, no esperemos la cuesta de enero para empezar a cuidarnos, en esta fecha aún estamos a tiempo.

Este artículo tiene la finalidad de llevar una reflexión a nuestros lectores en el sentido de que todo lo bueno en la vida tiene un costo y depende de nosotros si queremos enfrentarnos a retos. Cuidar la salud es uno de los principales propósitos que debemos tener para el año venidero, previniendo los problemas posteriores a los desarreglos que hacemos durante esta época del año, velemos pues por nuestra salud y la de nuestra familia durante toda nuestra existencia.

Necesitamos moderar la comida en diciembre para que la cuesta dietética de enero sea aleve.

Una forma de hacer dinámicas familiares para comer sano es determinar primero si los excesos de peso son por cantidad de comida que se consume y no por una alteración metabólica, si es por la primera razón conviene entrar en un acuerdo familiar para comer sano y realizar un ejercicio acorde a la edad y condiciones especiales de los integrantes. Si es una alteración metabólica es recomendable acudir a un médico para recibir la asesoría profesional.

Dra. Rosa Alicia Luna V. Gómez

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