Anorexia y Bulimia

 

Muchas veces nos encontramos frente a un ser querido, sabiendo que algo los atormenta, y no sabemos cómo ayudarlos. Los desórdenes alimenticios son un claro ejemplo de ver desaparecer a una persona frente los ojos de sus parejas, familiares y amigos, por el hecho de que no supieron identificar los síntomas de una persona atormentado con pensamientos obsesivos sobre su peso, imagen y comida.
Cuando no se tiene una relación sana con éstos elementos, se ven desequilibrios mentales que en muchos casos, con el tratamiento correcto pueden ser remediados.

Los desórdenes alimenticios comúnmente se caracterizan por una obsesión con comida y con peso. Las cuatro categorías principales de desórdenes alimenticios son: Bulimia Nerviosa, Anorexia Nerviosa, Trastorno de Atracón y los No Específicos.

La Bulimia es más común que la anorexia y normalmente inicia a principios de la adolescencia. La característica principal es el ciclo de comer de manera desmesurada o atracón seguido de la purga, el patrón típico es el siguiente: La Bulimia se ve desencadenada cuando jóvenes adolescentes intentan dietas muy restrictivas, fracasan, y la reacción a esto es un atracón. El atracón consiste en consumir cantidades mayores a lo normal en un periodo de 2 horas.

En respuesta al atracón, la manera de compensar es por medio de alguna purga, sea vomitando, utilizando enemas, tomando laxantes, pastillas dietéticas o diuréticos.

Los pacientes luego revierten a las dietas extremas, ejercicio extremo o ambas. Algunos pacientes con bulimia después del atracón pasan un periodo en el que dejan de comer por completo y con ejercicio. Estos pacientes se diagnostican con Bulimia sin purga. El ciclo se regresa a varias etapas de atracones y purgas. Para hacer el diagnostico de Bulimia, el paciente deberá estar en el ciclo de atracón y purga por lo menos dos veces por semana durante 3 meses.

En algunos casos, la condición de bulimia pasa a anorexia. Sin embargo, la mayoría de personas con bulimia, tienen un peso relativamente normal variando más-menos 5kg por el ciclo atracón-purga.

La Anorexia, en contexto literal significa “sin apetito”. Puede estar asociada con otras complicaciones médicas o medicamentos que provocan la falta de apetito. Anorexia nerviosa está basada en una aversión psicológica a la comida, que lleva a un estado de malnutrición y demacración del cuerpo. En la Anorexia nerviosa se pierde entre 15% y 60% de peso normal. Los pacientes con anorexia tienen mucho miedo de subir de peso, aun si están extremadamente raquíticos. Muchos individuos con esta condición tienen una imagen distorsionada de su propio cuerpo y peso, normalmente negando cualquier consecuencia secundaria que pueda afectarles por su bajo peso.

Hay un subtipo de Anorexia llamado Anorexia bulímica, en el que tienen una etapa de purga en la que se torna aún más peligroso ya que se le aplica un desgaste extra a un cuerpo que ya está débil.

No existe una causa única para los desórdenes alimenticios. Los pensamientos recurrentes sobre el peso y la imagen juegan un papel muy importante en el desarrollo de éstas enfermedades. Los factores genéticos, neurobiológicos, culturales, sociales, y psicológicos.

Las características psicológicas que se ven comúnmente en los pacientes con estos trastornos tienden a incluir: Baja autoestima, codependencia, problemas con autodirección.

El hecho de tener algún trastorno de personalidad psiquiátrico, pone en más riesgo a la persona de desarrollar de manera paralela algún trastorno alimenticio. Las personas con anorexia nerviosa suelen ser muy sensibles al fracaso así como a cualquier crítica, sin importar que tan pequeña sea, ya que puede reforzar su idea de que “no sirven” o que “no son buenos”.

Las personas con fobias sociales también pueden estar con riesgo de desarrollar trastornos ya que por tener miedo a ser humillados en público, puede desencadenar un trastorno alimenticio. Está también documentado que personas han pasado por algún evento de abuso, sea sexual, físico o emocional, tienen síntomas de estrés postraumático y algunos de trastornos alimenticios.

Estos ejemplos son sólo eso, y la realidad es que se da en todas las culturas, en ambos sexos y por diversas causas. Lo que la psicología y la medicina nos han podido identificar algunos síntomas que la mayoría de los casos de desórdenes alimenticios tienen en común. En Bulimia los síntomas a observar son:

  • Ir al baño de manera casi inmediata después de cada comida.
  • Evidencia de laxantes, pastillas para adelgazar, diuréticos y otros medicamentos para asistir en la baja de peso.
  • Caries, daño a las encías, mal aliento causado por los ácidos gástricos que se quedan en la boca después de vomitar.
  • Ejercicio excesivo.
  • Desaparición de comida.
  • Venas rojas en los ojos por esfuerzo del vomito.
  • Bolsas en las esquinas de la boca por glándulas salivales inflamadas.
  • Hablando de la Anorexia, el principal síntoma es la baja extrema de peso causada por una dieta muy restringida y/o el hecho de tener atracones y purgas. Otros síntomas de la Anorexia incluyen:
  • Ciclos menstruales muy esparcidos o inexistentes.
  • Ejercicio compulsivo con delgadez extrema.
  • Cabello muy delgado.
  • Hipersensibilidad al frio.
  • Dificultad para comer frente a otras personas,
  • Confusión y lentitud mental.
  • Hábitos ritualísticos de comer, un ejemplo es el cortar la comida en piezas muy chicas.

A la hora de identificar los síntomas en uno mismo o en algún ser querido lo mejor es ir con un profesional a que diagnostiquen si es o no un trastorno alimenticio es de lo que se está hablando. Existen cuestionarios y pruebas para identificar esto. Un profesional de la salud mental, como un psicólogo puede administrar el diagnostico así como especialistas en trastornos alimenticios y psiquiatras. Algunas pruebas son escritas, otras por medio de tomar los índices de masa corporal y otras mediciones.

En cuanto al tratamiento de estas enfermedades está comprobado que la combinación de medicamentos y terapia psicológica es la ruta con más probabilidad de éxito. En algunos casos el internar al paciente en un lugar que se especialice en éstos tratamientos resulta ser la única opción en casos extremos. La terapia psicológica de los pacientes está enfocado según la situación en diferentes aspectos. La terapia Cognitiva Conductual funciona bajo la premisa que los patrones de pensamiento falso y las creencias erróneas sobre el cuerpo del paciente pueden ser reconocidos por la persona de manera objetiva y alterados, al hacer esto los hábitos y conceptualizaciones que tenía la persona sobre la comida se van cambiando hasta eliminar por completo la reacción enferma hacia la comida.

En la terapia interpersonal, no se tocan los temas de peso, comida ni imagen, aquí la idea es trabajar la ansiedad, depresión y sentimientos de la persona para que equilibrando estos aspectos la persona pueda retomar la salud en sus propias manos, expresarse de manera saludable, tener fuerza para ser independiente y no tener miedo de lo incierto ni al cambio. La terapia interpersonal también sirve para trabajar alguna experiencia traumática de algún tipo que pudo haber desencadenado el trastorno.

La terapia familiar es uno de los aspectos más importantes para crear un ambiente donde el paciente se sienta seguro y con apoyo, ya que el estar trabajando solo al individuo con el trastorno, si el ambiente no se trabaja al mismo tiempo, el avance se puede ver estropeado por la facilidad de regresar a los patrones que estaban allí antes del diagnóstico. Los medicamentos que se utilizan para tratar éstos trastornos van relacionando con los desencadenantes y las diferentes patologías o enfermedades que se presentan a causa del trastorno.

En conclusión, los trastornos alimenticios son una alerta de algo que está pasando en la vida personal de alguien. Puede ser desencadenado por un evento traumático así como por alguna enfermedad, por presión social, presión deportiva o por problemas psicológicos y psiquiátricos. Lo mejor que se puede hacer es buscar un diagnóstico para poder tratar al paciente de una manera integral que incluya medicamentos si son necesarios, apoyo psicológico individual, terapia familiar y grupos de apoyo para poder controlar el desorden alimenticio y permitir que el paciente se vuelva a desenvolver y llevar un estilo de vida en el que su vida no esté en riesgo.

 

Psicólogo Rafael E. Alcaraz

1 thought on “Anorexia y Bulimia

  • Buenas

    Muy motivante tu redacción y hay cuantiosas información que no conocía que me has aclarado, esta
    genial.. te quería agradecer el tiempo que dedicaste, con unas infinitas gracias, por aconsejar a personas como yo jijiji.

    Saludos

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